Yucatán y el pinkwashing

-César Briceño Castro

@CesarBriceC

Ha trascendido en las últimas semanas que activistas de derechos LGBT+ –tanto locales como nacionales– han denunciado a la Secretaria de Fomento Turístico de intentar hacer pinkwashing al Gobierno del Estado de Yucatán, por querer usar el concierto que dará Ricky Martín en el marco de la “World Summit of Nobel Peace Laureates”, y en recientes días, a una empresa enfocada en el nicho LGBT+ para dar una imagen incluyente y LGBT+ friendly al estado, y en particular al gobierno de Mauricio Vila. Para entender esta denuncia primero es importante entender lo que significa pinkwashing.

Pinkwashing viene del inglés pink o “rosa” y whitewash o “blanquear” o “encubrir”, en palabras simples significa “lavado rosa” o “lavado de imagen rosa”, pero ¿Por qué es importante? Pues porque es un término que en el contexto de la lucha por los derechos LGBT+ se refiere a estrategias políticas y de marketing para la promoción de países, estados, personas, productos y empresas apelando a su condición de simpatizante LGBT+ con el objetivo de ser percibidos como más progresistas, modernos y tolerantes.

Pero ¿Esto qué tiene que ver con Yucatán, y en específico con la SEFOTUR? Pues sucede que la Secretaria de Fomento Turístico del Estado, Michelle Fridman, ha declarado a medios y en redes sociales que “Yucatán está listo para recibir al turismo LGBT+”, tratando de dar la imagen de estado “LGBT+ Friendly”, aun cuando activistas y especialistas en derechos humanos y LGBT+ coinciden en que el Gobierno del Estado y el Congreso siguen sin impulsar políticas públicas eficientes para combatir la homofobia, pero sobre todo porque no han eliminado los obstáculos normativos contra los derechos de la población LGBT+.

Para los que entienden el tema simplemente no hay congruencia entre lo que se trata de comunicar desde SEFOTUR Yucatán con el historial del Gobierno del Estado y el Congreso, pues apenas el pasado 10 de abril y 15 de julio el Congreso yucateco rechazó el matrimonio igualitario mediante una votación ilegal y secreta promovida por la bancada de Acción Nacional, partido del gobernador Mauricio Vila, quien dejó muy clara su postura sobre derechos LGBT+, cuando en campaña, en un evento organizado por el grupo antiderechos “Frente Nazional por la Familia” declaró: “yo creo en el matrimonio entre un hombre y una mujer, y que los niños necesitan un papá y una mamá”, y fue en ese mismo evento en el que firmó la agenda antiderechos de dicho frente, cuyo principal objetivo es frenar el avance de los derechos LGBT+ y legalizar e institucionalizar la homofobia.

Pese a este contexto estatal, la Secretaría de Fomento Turístico ha declarado en repetidas ocasiones que el tema es del Congreso del Estado y no le compete al Gobierno Estatal y mucho menos a la SEFOTUR. Sin embargo, es una de las competencias del ejecutivo implementar políticas públicas a favor de la diversidad y la no-discriminación; y lejos de esto, en todo lo que va del gobierno de Mauricio Vila se ha mantenido inoperante el “Centro para Prevenir la Discriminación en Yucatán” y no ha sido llamado a sesionar ni una sola vez el “Consejo para Prevenir la Discriminación en Yucatán” creado desde la administración anterior, cuya responsable directa es María Fritz Secretaria General de Gobierno del Estado.

Michelle Fridman, quien declarara que rechazar el matrimonio igualitario no afecta la imagen de Yucatán ni al turismo LGBT+, parece no entender en su discurso que el que existan prestadores de servicios que desde la iniciativa privada se enfoquen al nicho LGBT+, no significa que en Yucatán existan políticas públicas para la protección e inclusión de un grupo vulnerable como lo es la comunidad LGBT+, y que desde su privilegio no entiende ni las necesidades más básicas de este grupo aun cuando se le han explicado y se le han propuesto acciones viables sobre la mesa, pues en las últimas semanas miembros del “Colectivo por la Protección de Todas las Familias en Yucatán” le hicieron llegar a la Secretaría la agenda de la “Coalición Mexicana LGBTTTI+ Yucatán” que incluye acciones concretas que se pueden tomar “desde su cancha”, agenda que el gobernador Mauricio Vila recibió en campaña, pero se negó a firmar.

Es importante impulsar el turismo LGBT+ en el estado, pues representa uno de los segmentos con mayor crecimiento dentro de la industria turística a nivel mundial y cuyas actividades impactan más en la economía del sector, pues representan unos 185 mil millones de dólares al año.  Pero no se puede hablar de LGBT+ friendly cuando el estado es a todas luces anti-LGBT+. Es necesaria una verdadera capacitación y sensibilización a todos los niveles, para poder garantizar la seguridad de esta minoría vulnerable.  Los recursos existen y están a la mano de los estados que quieran implementarlos. La Secretaría de Turismo federal tiene convenios para impulsar el turismo LGBT+ con políticas publicas transversales y junto con el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) tiene materiales para capacitar en temas de no discriminación. Sin embargo, la actual administración estatal los ha ignorado hasta ahora.

En lo personal, me parece muy retorcido todo lo que está haciendo el Gobierno del Estado a través de la Secretaría de Fomento Turístico, ya que todos sus esfuerzos parecen ser para no tener que hacer lo que deberían: garantizar la inclusión, visualización, seguridad y protección del Estado para todos los miembros de la comunidad LGBT+. Usar figuras públicas y logros de empresas de la iniciativa privada para presentarse como incluyentes, sin haber impulsado verdaderas políticas públicas a favor de la inclusión y seguridad de la comunidad LGBT+ es pinkwashing.

 

 

¡Lee a las invitadas e invitados de YucaPost!

2 respuestas a «Yucatán y el pinkwashing»

  1. Con el simple hecho de poner el nombre tours_gay o una banderita de un arcoiris ya resolvimos el tema no? (sarcasmo) Hay tantas incongruencias entre lo que pasa dentro de las oficinas con sus aires acondicionados y mejestuosos planes y ‘rutas’ turisticas que reinventan (Costa Esmeralda, para reirte un rato) cada sexenio, y lo que pasa en el mundo real de los pueblos, sitios y cenotes.

  2. En lo personal me parece pésimo post. Solo cirtican al gobernador por no estar alineado con esos ideales y lo descalifican por lo mismo. La comunidad gay claro que merece respeto y representación jurídica pero no se le puede dar si descalifican cualquier acción que no vaya en pro de la comunidad gay. Una tontería el ejemplo de frente por la familia. Mayor tontería el hecho que se “institucionaliza la homofobia”. Pésimo artículo.

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