Y yo, ¿debo encontrar mi propósito?

¿Ustedes han escuchado cosas como: “estamos aquí por algo” o “todes tenemos un propósito”? Les aseguro que han escuchado esto: “encuentra tu pasión, está en ti, sólo debes descubrirla”, o “elige un trabajo que te apasione”. Podría apostar a que todes lo hemos hecho no una ni dos veces, sino miles. ¿Son terribles y mega tóxicas? No lo sé, tal vez un poquito, pero no para todes; porque, si bien, hay a quien sí le resuenan mucho y hallan estas cosas rápido… habemos a quienes no; habemos quienes no sentimos que tenemos UN propósito que explica la razón de nuestra existencia. Este texto va dirigido a esas personas, a todes aquelles que sientan que estas frases les apachurran el cora porque nomás no encuentran eso que todes deberíamos tener (y encontrar lo más pronto posible); a les que creen que no se desviven por UNA sola cosa en la vida y piensan que algo está mal con elles mismes; a les que pasamos ansiedad pensando en qué es aquello que nos hace realmente felices; a aquelles que sienten que la vida avanza y que, si bien no es que odien todo lo que hacen… no encuentra ese ALGO, esa cosa única que de alguna manera debe encantarnos, que deba ser el motivo por el que nos levantemos cada día y deba explicar por qué existimos. Espero no ser la única.

SPOILER ALERT: Si no has visto la nueva película de Disney Pixar “Soul” y tienes intenciones de verla, guarda mi post para que lo leas cuando la termines, no te la quiero spoilear.

En secundaria, si mal no recuerdo, hubo un capítulo de una de mis series favoritas en el que hablaban de la felicidad, de cómo hay esta incesante búsqueda por ella y cómo es que llega a ser tan absurdo en lo que caemos con tal de alcanzarla, que el continuo “sé feliz, sé feliz” termina por agobiarnos muchísimo. Y es una cosa muy curiosa, como que la sociedad quiere que seas feliz y que se note porque si no… ¿a poco si eres feliz? ¡Ah!, pero tampoco lo demuestres demasiado porque lo estás forzando y seguro es exactamente eso que presumes, de lo que careces. Yo habré tenido unos 15 años y para la memoria de teflón que tengo, les digo que me marcó. Yo ya sentía que habían varies a mi alrededor que eran claramente felices todos los días, y yo no, no estaba deprimida, sólo… no me sentía así de feliz.

Este cuestionamiento lo llevo arrastrando muuucho tiempo. Dicen que las dos decisiones más importantes de tu vida son: elegir con quién te casas (esa no me ha generado una sola duda jaja) y qué carrera estudias (y esta última regularmente hecha muy chavites). Entré a una carrera que no me gustó, no me hizo feliz, me cambié. Entré a otra que en definitiva no me encantó, me dio muchas cosas buenas, pero no me hacía inmensamente feliz y yo pensé tantas veces que algo malo debía tener; había fallado en la segunda decisión más importante de mi vida porque no “a-m-a-b-a” mi carrera como muchos aparentemente sí. Como que lo dejé pasar porque no la detestaba, pero no hubo un momento que no pensara si debía cambiarme, aunque la realidad es que ni sabía a qué.

Llegaron los empleos, varios me gustaron mucho, disfrutaba mi godinato, pero jamás dejó de pasar por mi cabeza que, aunque la pasaba bien, aprendía y me retaba intelectualmente, al no sentirme locamente apasionada, entonces la del problema era yo; porque aparte todes teníamos la imperante necesidad de decir “trabajo en el mejor lugar”. Y fueran mentiras o no, yo me sentía muy agobiada porque en el fondo sabía que no era algo por lo que quisiera desvivirme, no me cabía que eso fuera todo. Hay esta idea de que deberías encontrar aquello que te apasiona, buscar vivir de ello y que eso te va a hacer feliz todos los días de tu vida. Y yo, en cualquier día laboral, acababa (no importa cuál trabajo fuese) y decía “tengo que encontrar mi propósito, no tengo la más remota idea de cuál es, pero debo encontrarlo y buscar un trabajo de eso” (sí notamos lo torcido de querer encontrar significados de vida en un TRABAJO, ¿verdad?, lo interiorizado que tenemos al capitalismo, ¿VERDAD?) Porque, además, pareciera que sólo ponemos como valiosos y llenos de propósito a ciertos trabajos. Yo participo en un programa de voluntariado con personas adultas mayores y la directora del programa una vez me dijo (en palabras más, palabras menos) que, a pesar de dedicarse a una causa noble, la gente no siempre lo veía como un trabajo al cual aspirar. Platicamos de un post que publiqué hace unos meses y me dijo “es como si el trabajo de un cajero, de una persona que acomoda una tienda, de una recepcionista no fuera valioso, es mediocre si acaso te gusta y te decidieras quedar ahí”. Esto de buscar lo que te apasiona, un trabajo que ames, a mí me parece una narrativa llena de privilegio y clasismo porque no todes pueden darse ese lujo, pero eso lo dejamos para otra publicación.

Cuántas veces no hemos escuchado por ene cantidad de personas que sólo puedes alcanzar tus metas si sabes lo que quieres, si defines tu propósito. Es más, existe la sugerencia de que te armes una lista de en qué eres bueno y otra de qué te gusta/apasiona para tratar de compaginarlo. Querides, no saben lo agobiante que esto es para mí, sé que no soy la única, pero siempre que llego a alguien que me hace estas preguntas, parece que el corazón se me va a salir y me siento más sola que nunca. No me considero una erudita, me gustaban/gustan varias cosas, pude haber estudiado cosas tan distintas, era buena en la escuela y me gustaba. Hubo quien me dijo que como era buena en todo… todo lo podría hacer. (1) ser buena en la escuela no define nada, y (2) nunca me fue consuelo, nunca sentí que tener varios gustos y desarrollarlos decentemente fuera algo positivo, porque entonces no tenía mi chispa… algo estaba mal conmigo. ¿Recuerdan el origen de las almas donde Joe conoce a 22, el Gran Antes? Ahí es donde las almas formaban su personalidad y adquirían su chispa (la cual, una vez obtenida, les otorgaba su pase terrenal); salen cosas como fotografía, política, psicología, música, etc. Les aseguro que incluso pasó desapercibido el pensamiento (y se retomó casi al final) de que esa chispa era tu único propósito de vida. ¿Se han percatado que, aparte, esto de encontrar tu chispa, tu propósito, tu pasión es de alguna manera “inamovible y única”?

Joe revisa su vida y se da cuenta de que —al no alcanzar ese momento que él deseaba en la música y no tener ese reconocimiento— significaba que había fracasado, que su vida no tenía sentido. A pesar de tener una muy evidente pasión y vivir de ella, hacía falta ese gran suceso para sentir que realmente tenía éxito. Por ello, quiere volver a la Tierra, porque no pudo haber vivido en vano. Regresa, por accidente, habitando el cuerpo de un gato y 22 el suyo. 22, un alma que aún no encontraba su chispa, descubre en su estancia en la Tierra que aquellas cosas que le gustan y que piensa que podrían ser su propósito son tan simples que, cuando se las comenta a Joe, él responde “eso no es un propósito, eso es simplemente vivir”. Después de diversos sucesos, regresan los dos al Gran Antes, 22 llena su “Pase Terrenal”; es decir, había adquirido su chispa. Joe le recalca que sólo la obtuvo porque estuvo en su cuerpo y 22 termina frustrade, pues aparentemente lo que le gustaba no era digno de llamarse chispa, no “tenía un propósito” y siente que algo está mal con elle. Joe incluso le pregunta a un monito de la dimensión, Jerry, que cuál había sido la chispa o propósito de 22, a lo que Jerry sorprendido dice “la chispa no es el propósito del alma, ustedes mentores con sus pasiones y el significado de la vida, tan básicos”. Quedé.

Joe regresa a su cuerpo y realiza el show de jazz que tanto anhelaba, pero se queda con una sensación extraña; esperó eso con tantas ansias durante tanto tiempo y, ahora que lo había conseguido, no se sentía tan feliz como él creía que iba a ser. Joe regresa a casa, se pone a tocar algo de música y empieza a meditar cosas “simples” que le han dado momentos gratos: el agua del mar en sus pies, comer un pay de nuez, tocarle música a su papá, ser profesor; y se da cuenta que su vida no carecía de significado, su vida había sido buena, esas cosas simples, sí eran vivir. Yo aquí no puedo recalcar lo suficiente el llanto en el que me solté. El nudo y la ansiedad que llevaba sintiendo durante toda la película (temiendo que la trama fuera a ser un “encuentra tu propósito”) aquí se me fueron como hilo de media.

Él se percata de que su vida no había sido en vano y está dispuesto a intercambiarla para que 22 vaya a la Tierra a vivirla. 22 se había convertido en un alma perdida, aquellas que se pierden en sus obsesiones y ansiedades, incluso si empieza siendo algo que disfrutas mucho, pero si se te hace obsesión, terminas por estar desconectado de todo. Y yo tengo que decirles que así tal cual, como 22, yo me sentía y que, la verdad, aún suele pasar.

Ahora bien, quiero cerrar, contándoles más sobre mi reflexión de esto. Para mí, este tema me duele y me sana, todo al mismo tiempo. Por mucho tiempo pensé que algo había mal conmigo, le daba (doy) vueltas a todo, todo el tiempo sentía que yo me ocasionaba no poder ser ese “ser feliz” con una sonrisa todo el tiempo… pensaba que eso era la felicidad y no puedo mencionar cuántas veces mi pareja me escuchó llorar y angustiarme porque no encontraba esa chispa. Yo les juro, no estoy exagerando, no había día que estos pensamientos no cruzaran mi cabeza; si bien no me inhabilitaban, me hacían pensar que reflexionar diario sobre ello me hacía consecuentemente una persona infeliz. ¿Qué clase de ser humano le está dando tantas vueltas y se puede considerar feliz? Llegó a tal punto irracional que pensé (y agárrense): “si me muero hoy, la gente va a pensar que no fui feliz, como me voy a ir de este planeta sin encontrar lo más preciado, fracasé”.

Ilustración:@marmarmaremoto

¿Notan a qué punto me dejé llevar por una obsesión y me perdí? ¡¡Me llegué a preocupar por lo que la gente pensara de mí, de tener un cierto reconocimiento a pesar de estar muerta!! WOW. En fin, sólo les puedo decir que quisiera poder apapachar a la Daniella de incluso, hace unos 2 años, apapacharla muy fuerte, porque me robé mucha paz por mucho tiempo.

Para mí, sanar un poquito ha sido trabajo en terapia, tener una red de apoyo y mucha reflexión, de abrazar mi ansiedad y, en vez de querer alejarla a toda costa, tomarla de la mano y decirle “ven, ya estás aquí, caminemos juntas”. Me queda claro que si esto lo hubiera hecho hace unos añitos, tal vez habría estado mejor, pero tampoco me arrepiento. Las personas que tenemos ansiedad probablemente la tendremos siempre, para mí el punto es reconocerla y dialogar de la manera más transparente que pueda con ella.

Ahora bien, obviamente no fue que Soul por sí sola me hiciera pensar en esto, jaja, tampoco vayan a pensar. Como mencioné, lo he venido trabajando, pero me pareció lindísimo ver un tema así en una película. Tampoco quiero que piensen que ahora veo el cielo, me como un pan y digo “qué hermosa la vida, qué perfecta”. Tampoco crean que les vengo a vender el mindfulness como la panacea; sí es importante vivir en el presente, pero la vida es mucho más compleja y el sistema está muy jodido como para sólo centrarme en mí y pensar que todo lo que no controlo no debo permitir que me afecte.

Muchas personas no vamos a tener EL trabajo de nuestras vidas, muchas personas han de amar algo muchísimo, inclusive ser extraordinaries en ello y no poder vivir de ello porque la realidad es que es muy difícil e incluso para algunes sí va a ser imposible. A veces se toma la chamba que hay, la que nos permita solventar nuestros gastos y ya… y está bien. El reconocimiento tal vez sirva para crearte una fama que detone en ingresos y qué padre, pero obsesionarnos con ello puede ser muy peligroso. Lo digo porque cuántas veces no nos obsesionamos con las redes sociales y los followers, los views, los shares.

Nuestras circunstancias cambian una y otra vez, qué ridículo aferrarnos a una sola cosa por siempre. ¿Por qué creemos que suena sensato que todes por igual tengamos UNA chispa, inamovible y que, aparte, la tengamos que hacer el sentido de nuestra existencia?  Sí creo que vale la pena cuestionarnos sobre la felicidad, pero siempre añadiendo: para mí. La definición de felicidad está comúnmente ligada al éxito en todas las esferas: personal, familiar, profesional, espiritual (si quieren)… pero, ¿cuál es tu definición de éxito y cuál la de felicidad y cuán dispueste estás a comprometerte con ellas? Tengo una estima enorme por una brasileña increíble a la que conocí en NYC y que tiene una anécdota con la que me identifiqué mucho: su hermana le preguntó si era feliz, a lo que Laura le respondió “No existe eso de ser feliz, existe estar feliz. ¡Y sí! Yo creo que esta búsqueda por la felicidad termina por hacerla el objetivo último de nuestras vidas y yo creo que esto no es así. La vida tiene momentos agradables, tristes, de soledad, de euforia, de contemplación, etc. No necesariamente estamos dentro de la definición común de felicidad todo el tiempo, es imposible. No puede ser el fin último, tiene que ser el camino, sino ¿cuál es el punto?

No tenemos segundas oportunidades como Joe para volver más woke a la Tierra, no nos enfrasquemos tanto ni nos permitamos ser almas perdidas, cambiemos de chispas, no fijemos UN propósito, si lo encontraste qué padre, pero si no, no pasa nada.

“Está bien, me doy por persuadido, que la alegría no tire más piedritas, abriré la ventana, abriré la ventana.” Extraído de Piedritas en la Ventana

-Mario Benedetti

Ella/She/Her. Sí, Daniella con doble "L", me gusta que me digan Dan.
Eterna apasionada de cuestionarme todo. Desaprender y reconstruir no me parece sólo válido sino también, necesario.
Soy feminista, instructora de zumba, me encantan los tatuajes y los pulpos.
¡Ah! También soy Licenciada en Negocios Internacionales, pero me gusta escribir principalmente sobre temas sociales.

Una respuesta a «Y yo, ¿debo encontrar mi propósito?»

  1. He llegado hasta aquí por una amiga mía compartiendo este post y quedé: wow. Son tantas las cosas con las que me puedo identificar y darme cuenta que estoy bien, que así sin tener alguna “chispa” he tenido una vida muy buena, aunque, como se dice “no haya encontrado mi propósito”. Y sí, soy feliz, no podía evitar sentirme mal por pensar que ser alguien “común” me hacía feliz, cuando me han bombardeado constantemente en que debo sobresalir, pero ¿saben? está bien, estoy bien, y espero todes lo estén.

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