“¿Y cuáles son tus planes?”

Estar a un semestre de terminar la licenciatura parece significar un pase a que la gente pregunte “qué planes tienes” o “qué harás después” sin vacilación. Yo sé que son preguntas que tienen la intención de iniciar una conversación, mostrar interés o alguna otra cosa que no sea agobiar, pero al menos en mi caso, han tenido ese último efecto.

Cuando estaba por acabar la prepa, creí que de las cosas más difíciles o peores a las que me enfrentaría sería elegir qué estudiar y dónde. No puedo decir que fue sencillo ni que no dudé, pero en comparación a la incógnita de qué haré tras graduarme, no fue tan terrible.

Empecé la universidad a los 18 y, en ese entonces, e incluso tiempo atrás, ya tenía una idea bastante certera de lo que quería hacer después de graduarme, y fue parte primordial de optar por estudiar Comunicación Social. Tenía ya una maestría en la mira; ese era mi después y, aunque no tenía una en específico, contaba con una idea bastante concreta. Comencé a dudar sobre eso al año de entrar –posiblemente antes–, porque me di cuenta que no me había planteado cosas que descubrí que me interesaban gracias a las personas con las que coincidí, y otras muchas por las clases que tomé. Desde eso, todo ha sido dudas; dudas que inundaban e inundan mi cabeza y que siempre empujaba (y empujo) para no pensar en ellas.

Realmente solo me han preguntado como tres o cuatro veces “qué pretendo hacer con mi futuro” de agosto para acá, pero ya me parece excesivo, y el saber que no serán las únicas ni últimas veces no ayuda. Prefiero contestar “no lo sé” y no ahondar más en el tema, porque es la verdad: no lo sé. Y no lo sé no por falta de cuestionarme, no por no pensar en ello en absoluto, sino porque pienso en ello demasiado, pero no llego a nada; porque esa incertidumbre es horrible, es estresante.

“No lo sé” porque vivo/vivimos en un país muy centralizado y, prácticamente, si no vives en CDMX, tus opciones de estudio son limitadas. “No lo sé” porque qué tal si no es la mejor opción (porque siempre tienes que buscar “lo mejor”). “No lo sé” porque qué tal si no se me da bien.

“No lo sé” porque, ¿debería mudarme fuera de México? ¿Debería quedarme y escoger algo de lo que puedo encontrar aquí? ¿Sería egoísta irme considerando lo que podía aportar dentro del país? Y no desde una postura patriótica ni mucho menos, sino desde un “empezar local” o algo así. ¿Tiene sentido siquiera plantearme todo eso? Estoy asumiendo que podría “aportar” algo mínimamente importante; estoy pensándolo como si tuviese los recursos para mudarme. Ah, pero las becas, ¿pero podría aspirar a una? Definitivamente no soy quien más la necesita.

“No lo sé” porque, ¿qué quiero? Ya no tengo esa seguridad que tenía a los 18 y, aunque me sigo inclinando por esa alternativa que tenía visualizada, si le sigo dando vueltas no parece ser la adecuada, porque la otra parece más “útil” y “necesaria”, lo que sea que eso signifique.

Imagen

La inevitabilidad de pensar en ello de forma sistémica me rebasa, pero es que el capitalismo, y sí, el capitalismo y mil sistemas entrelazados, inseparables. El capitalismo, porque cualquier cosa que planteo está envuelta en él. El capitalismo, porque la pandemia solo ha generado que me cuestione (más) si tiene sentido alguno pensar en esto, porque qué caso tiene hacerlo viendo el presente en el que estamos y cómo no imaginar el futuro que nos depara.

El capitalismo, porque en la propia pregunta de “¿y qué harás cuando te gradúes?” se manifiesta, porque siempre tenemos que estar haciendo algo. Siempre tiene que haber un después, debemos tener nuestra vida organizada, esquematizada, tener planes de la A a la Z. Tenemos que tener algún tipo de idea ya porque, si no, eso quiere decir que no te importa, te da flojera o no tienes ninguna ambición en la vida.

Prefiero contestar “no lo sé” y no ahondar más en el tema, porque es la verdad: no lo sé.
Luis Villamil

Es más importante ese después que el ahora, porque tienes que planificar con anticipación las cosas. Tienes que tener ahora las respuestas de ese después, restándole de una u otra forma la relevancia de tu “hoy”, y más al antes, porque todo se dirige a ese luego.

Si bien me enfoqué en un después = maestría, sé que la pregunta podría aplicar para el ámbito laboral, pero no tengo trabajo como para contestar que entre mis planes está seguir en eso ni nada similar. Además, no es como que el campo laboral sea uno mucho más amigable para las personas jóvenes por las experiencias que he leído y escuchado de gente que ni tiene contratos laborales, seguro médico y/o su paga es un chiste.

En fin, para estas fechas el próximo año ya debo tener mi papelito que diga que ahora soy “licenciada” y por lo tanto “sé cosas”. Pero honestamente me siento más perdida que en 2017 cuando cursé mi primer semestre, cuando cuatro años no parecían poco tiempo, cuando el después se veía lejano. Ahora, algo tan trivial como podría parecerlo preguntar sobre mis planes a futuro, lo único que me genera es más ansiedad.

Estudio Comunicación Social y prefiero escribir antes que hablar. Considero que es muy importante realmente escuchar a las demás personas para así aprender de ellas.

Me gustan los libros de fantasía y las series de ciencia ficción de los 60’s. La mayoría de mis series favoritas están subestimadas.

Una respuesta a «“¿Y cuáles son tus planes?”»

  1. Me encantó!
    Diana, a la única persona que tendrías -si quieres- q contestarle, es a ti misma. Que harás en tu vida no es asunto de nadie mas.
    La idea de patriotismo y patria es lo mas capitalista que existe -en mi nunca humilde opinion- se mejor un ser humano que contribuya al mundo, mas allá de tu familia y tu patria.
    Ser el mejor ser humano posible, contribuye a todo.
    ¿Puedo compartir tu escrito?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *