Trilogía ‘Before’: la evolución de un amor

Se cuenta que en 1989, el director estadounidense Richard Linklater conoció a una mujer en una tienda de juguetes de Philadelphia y un click instantáneo sucedió entre los dos, tanto fue así que dedicaron esa misma tarde para caminar juntos por las calles de la ciudad. Fue una de esas conexiones extrañas, donde a pesar de conocer a la persona hace un par de horas, pareciera que la conoces de toda la vida. Linklater jamás volvió a ver a aquella mujer, pero esa experiencia tuvo tanto impacto en él que seis años después estrenaría una película inspirada en ese momento.

Before Sunrise (1995) es la historia de Jesse (Ethan Hawke) y Céline (Julie Delpy), dos veinteañeros que se conocen en un tren mientras atraviesan la ciudad de Viena. Tras platicar y sentir una conexión especial deciden bajarse y recorrer la cuidad por una noche, acordando que a la mañana siguiente se separarán y cada uno retomará su viaje. Toda la película transcurre mientras ellos dos platican y caminan, esto grabado bajo secuencias largas y con pocos cortes, con casi ningún otro personaje involucrándose en la narración. Lo que suena como un formato experimental que puede ser tedioso y aburrido resulta un tremendo acierto gracias a su excelente guión. Desde que la película inicia, se invita al espectador a ser un oyente activo de la plática,  y ésta se llega a tornar tan íntima que uno puedo sentirse como un intruso al estar presenciando ese momento. Al final de la película y después de acompañarlos toda una noche, vemos un cielo iluminado y una despedida realizándose, pero con la promesa de que los personajes se verán una vez más. Esta romance resultó tan exitosa que ganó el oso de plata a mejor de dirección en el Festival de Cine de Berlín, y con ello se iniciaría uno de los proyectos más innovadores del cine.

Exactamente 9 años después se estrenaría Before Sunrise (2004) y como si fuera en tiempo real, transcurrirían los mismos años en película. Es decir, tanto para los actores como para los personajes había pasado casi una década, y Jesse y Celiné se encuentran ahora en sus treinta. Si no has visto las películas, no es la intención de este articulo relatarlas, pero la situación que se le presenta a los personajes representa también una evolución. Ya no son tan jóvenes y tienen que lidiar con su encuentro bajo un contexto adulto. Su forma de pensar es ahora muy distinta, pero también existe un gran sentido de familiaridad en volver a encontrarlos. La película ahora se desarrolla ahora en París pero el formato es muy parecido al anterior, por lo que es como platicar y ponerse al tanto con viejos amigos. Por supuesto, como lo indica el nombre, la película concluye antes de que se oculte el sol.

Como si no fuera poco, sumamos nueve años más, y llegamos a Before Midnight (2013). Ambos personajes tienen ahora cuarenta. En esta ocasión el formato de la película es un poco diferente, hay mayor número de cortes y ya no son solo Jesse y Celiné, sino que ahora hay más personajes involucrados. Sin embargo, el guión es igual de brillante que los anteriores, y mucho más maduro por supuesto. Es el cierre de una relación que vimos evolucionar durante 18 años, y un amor que por consecuencia es muy diferente al que nació en Viena.

Este es uno de los proyectos más visionarios que se han visto, no solo en películas de romance, sino en el cine general. Muchas cosas pudieron salir mal durante ese tiempo. Los actores pudieron no haber continuado o la historia pudo resultar inconsistente, sin embargo Richard Linklater apostó por una película que desafiara la ficción, y es que la cinta se siente tan real que por momentos se siente como documental.

Es difícil decidir cuál de las tres destaca más porque cada una tiene su propia premisa. En la primera se representa el primer amor y la idealización, los sueños y la aventura, la emoción de conocer a alguien y la energía de ser joven. En la segunda está un amor que lucha con las circunstancias, que busca más que solo un sentimiento, busca una razón de ser, busca seguridad y ser propositivo. En la última, vemos un amor en donde se vive la consecuencia de cada decisión, un amor que lucha por seguir floreciendo y mantenerse vivo, recordando las razones por las que aún existe.

El compromiso de los actores con la historia resulta evidente y la dinámica innegable. La fotografía es bella y ligera y Linklater realiza una dirección magistral. Aun cuando es más conocido por Boyhood (2014), película que cuenta con una ejecución similar, creo que este realmente es el gran trabajo de su carrera. Es coherente, consistente, apasionado y real.

La trilogía “Before…” es un evento cinematográfico único, y tal vez no ha recibido el reconocimiento que merece. Si disfrutas de una buena conversación de café esta película es tu ideal. Te va a enamorar del amor, pero también te dará una visión completa y trascedente.

Me gusta escribir sobre las cosas que me apasionan. El cine es una de ellas.

Psicólogo, yucateco y a veces muy soñador.

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