“Tribunal de menores”: Reflexiones en torno a la delincuencia juvenil

“Tribunal de menores” es una serie surcoreana de drama legal estrenada por Netflix en el 2022. A simple vista, la serie parece un producto más en medio de la fiebre surcoreana que la plataforma de streaming ha desarrollado a partir del éxito ocasionado por “El juego del calamar”. Sin embargo, “Tribunal de menores” es una serie mucho más interesante de lo que parece, especialmente porque aborda un tema sumamente importante que en la actualidad vale la pena reflexionar.

La serie desarrolla un tema delicado y controversial: la delincuencia juvenil. Un aspecto que me pareció interesante es que el tema, pese a ser controvertido, es tratado con mucho respeto ofreciendo un panorama amplio sobre las perspectivas de la justicia, delincuentes y víctimas.

La construcción de personajes es un elemento clave, pues permite ver los matices; personajes que se contraponen como la jueza Shim Eun-seok y el juez Cha Tae-joo, quienes pese a su compromiso con la justicia tienen opiniones diferentes: mientras la jueza odia a les delincuentes juveniles, el juez busca entenderles. También están presentes personajes indiferentes que retrasan la justicia, delincuentes con historias diferentes que como persona espectadora te hacen entrar en debate y víctimas que merecen justicia. Cada personaje es importante y nos lleva a cuestionarnos sobre nuestro papel y lo que haríamos en una situación así.

“Tribunal de menores” puede parecer un drama más, pero me hizo cuestionarme muchas cosas y de allí nació mi interés por escribir este artículo con el fin de poner sobre la mesa temas que creo debemos reflexionar, sobre todo ante el panorama actual.

En primer lugar, creo que la delincuencia juvenil es un tema importante, pero, en realidad ¿qué tanto hablamos de delincuencia juvenil?  En la serie se hizo evidente que los mecanismos para atender la delincuencia no eran suficientes, que existía mucha indiferencia y que cuando se hablaba de delincuencia juvenil pocas veces se hablaba de las causas y consecuencias. En el mundo real no estamos tan lejos de estos factores.

En el caso de México, los intentos por generar un sistema de justicia efectivo han sido insuficientes, pues como generalmente ocurre, no basta con plasmar en la ley. Es necesario instrumentar todo un sistema que permita la impartición de justicia, que otorgue un espacio idóneo para la reforma de niñes y jóvenes y que primordialmente se interese en la prevención.

Otro factor que resulta importante es entender que un delito juvenil también tiene consecuencias y es aún más doloroso que un delito común porque refleja nuestra falla como sociedad. Este mundo le ha fallado a la niñez y juventud porque les arroja a un ambiente hostil. Un ejemplo de ello son las guerras en el mundo, ¿cuántas veces no hemos visto que la niñez y juventud son arrastrads hacia la violencia? Niñes que con once, doce, trece años ya son “soldados”, niñes que no pueden ejercer sus derechos, niñes que se ven obligades a delinquir.

En México, ¿qué pasa con la niñez y juventud acechadas por el narco? ¿Qué pasa cuando se exponen a tan temprana edad a un ambiente violento y corrupto? ¿Qué pasa con la niñez y juventud habitando en un país feminicida?

Todo el mundo se sorprende cuando une niñe o joven delinque a tan temprana edad, pero casi nunca nos preguntamos qué fue lo que les orilló a ello y cuáles son las consecuencias que esto traerá para la sociedad. Porque es mucho más fácil desentendernos del problema y echar la culpa a los videojuegos violentos y no al entorno que ofrecemos a la niñez y juventud. Es con el pasar de los años que vemos las consecuencias más graves: niñes y jóvenes que se convierten en personas adultas peligrosas.

Vía: Netflix

En la actualidad es necesario generar espacios saludables y adecuados para la niñez y juventud, responsabilizarnos como sociedad de su educación, enseñarles que sus actos tienen consecuencias y ayudar a quienes no han tenido estas oportunidades para que se transformen en personas adultas conscientes de su entorno. Pero para lograr todo eso, debemos preguntarnos ¿qué tan comprometides estamos con la niñez y juventud?

En el final de “Tribunal de menores” se hace alusión a un proverbio africano: se necesita todo un pueblo para educar a un niñe. considero que esta frase es muy importante, debemos comprometernos con la niñez y juventud porque, aunque suene muy trillado: son el futuro. Les invito a ver la serie y reflexionar sobre el papel que como sociedad tenemos en el desarrollo de las infancias y juventudes, esperando que quienes odian a les delincuentes juveniles terminen como la jueza Shim detestándoles, pero no por lo que son, sino por lo que la sociedad les ha orillado a ser.

Politóloga. 22 años. Apasionada del cine y la literatura. Me interesa la política y la construcción a través del diálogo. Escribo como un medio de desahogo, creatividad, reflexión y debate.

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