Todas somos Derry Girls

Desde hace poco más de un año, me he dado la tarea de buscar más contenidos mediáticos imaginados y realizados por mujeres. Esto con la intención de predicar con el ejemplo y multiplicar las voces de las mujeres creadoras, sobre todo de la televisión y el cine, que tan seguido son silenciadas e ignoradas por el público y la crítica.

El más reciente de mis descubrimientos en esta aventura hacia la experiencia femenina en pantalla ha sido la sitcom “Derry Girls”. Estrenada en 2018, “Derry Girls” fue creada y escrita por Lisa McGee, oriunda de Irlanda del Norte. La serie narra la vida diaria de la adolescente Erin y su grupo de amigas en la ciudad de Derry en Irlanda del Norte durante la década de los 90’s. En esta época, el país estaba pasando por los “Troubles”, como se le ha llamado al conflicto armado entre unionistas protestantes leales al Reino Unido y a personas republicanas católicas que buscaban la independencia de la República de Irlanda. Este tenso ambiente permea sobre la vida de las amigas y sirve de fondo para todas las desfortunas que pasan como grupo.

Podría ser muy fácil leer esta sinopsis e imaginar que la serie es un drama histórico-político. Sin embargo, a pesar del difícil trasfondo de la historia, me atrevería a decir que “Derry Girls” es una de las comedias más inteligentes y divertidas que he tenido el gusto de ver en mucho tiempo. Y todo es gracias al humor ácido y mordaz de la escritora, que usó sus propias experiencias personales creciendo en Derry para dar luz a una serie que, al mismo tiempo, se burla y rinde tributo a una época tan difícil en la historia de su país.

¿Cómo puedo empezar a describir a las “Derry Girls”?

Un desastre, sería la descripción más exacta que se me puede ocurrir. Cada una de las miembros del clan —incluyendo a James, el primo de Michelle, que por peligro a ser agredido en la escuela de chicos por ser inglés debe integrarse a la escuela de chicas con su prima y sus amigas — tiene una personalidad tan fuerte y marcada desde sus primeros diálogos que, a leguas, se puede presentir el tipo de líos en los que se meterán entre ellas. Esos líos son tan poco predecibles como hilarantes y, a pesar del absurdismo en el que raya la serie a veces, de alguna manera logra mantenerte absorto en su s y sacándote carcajadas en el camino.

Algo que siempre me ha encantado de este tipo de series es que cada uno de los personajes principales es tan diferente y definido, rayando en la caricatura, que parte del disfrute de la serie es ver a tus amigues y a ti misme en sus distintas personalidades y circunstancias en las que se hallan. Con decir que perdí la cuenta de las veces que escuché un diálogo de Clare y pensé “¡Clare soy yo!”. Y esta conexión tan orgánica y natural que uno puede hacer con personajes es una clara demostración de la calidad de la escritura y la lealtad a la visión de la creadora, algo que ningún tipo de presupuesto ni marketing puede fabricar.

Me atrevería a decir que el tipo de comedia sardónica y satírica de “Derry Girls” es el que “Glee” pensaba que estaba haciendo. Y lo hace con mucha más inteligencia, sutileza y ejecución. Si vieron “Glee”, sobre todo las primeras temporadas, van a entender a lo que me refiero.

¿Por qué deberían ver “Derry Girls”?

En una época en la que estamos con un constante bombardeo de series de todo tipo y en la que abundan las comedias que cada vez buscan más y más ser tomadas en serio y mezclar lo gracioso con el drama, “Derry Girls” se siente como una bocanada de aire fresco.

La serie es completamente fiel a su formato de sitcom, y logra tener ese perfecto equilibrio en el que podemos inferir lo grave que es el conflicto que se está viviendo en el país, pero lo estamos viendo a través de los ojos de un grupo de adolescentes que tienen cosas más importantes en las que pensar —como sus crushes, ir a conciertos sin permiso, vencer a la rival de la escuela, ir a fiestas y descubrir sus sexualidades— que los problemas de las personas adultas (que además están tan normalizados que no merecen más que una mirada de reojo). Esto es en sí mismo gracioso y la brillante escritura de McGee logra usarlo a su favor para crear momentos tan disparatados e hilarantes como la situación lo amerita.

Las actuaciones de cada integrante del elenco, incluyendo a las personas adultas que interpretan a la familia de Erin, son exquisitamente sólidas, y al ser un elenco de actores y actrices prácticamente “desconocides”, logra crear un ambiente de naturalidad y autenticidad que no recibe el aprecio que merece hoy en día, cuando las producciones parecen querer sobrevivir a base de puro “star power”, más que de crear un producto con el que la gente se conecte y pueda amar genuinamente.

Además, ambas temporadas se encuentran en Netflix y cada una cuenta con tan solo 6 episodios de 20 minutos cada uno. ¡Ya esperamos la tercera temporada que entrará en producción este año!

Lo que me llevo yo de “Derry Girls”

Para finalizar, quisiera ponerme un poco más personal y describir por qué creo que “Derry Girls” ha creado un fuerte impacto en mi vida.

“Derry Girls” no es simplemente una comedia chistosa que puedes ver en Netflix. Desde sus primeros minutos puedes apreciar que este es un proyecto nacido de la pasión de una sola persona que tenía algo que decir y que sabía cómo decirlo. En este caso, una mujer que vivió sus años formativos en el epicentro de un conflicto violento que azotó a su país por mucho tiempo.

A pesar de que tal vez no conocemos personalmente a Lisa McGee, cuando alguien termina de ver “Derry Girls” definitivamente puede sentir que viste un poco de su alma, solo que plasmada en las aventuras de un grupo de adolescentes irreverentes. Y, mejor aún, le hizo reír en el proceso. Este es el tipo de arte, el tipo de productos mediáticos que más anhelo ver y que, sobre todo, más anhelo crear algún día. Ya que si una mujer de Irlanda del Norte logró usar sus experiencias personales en su pueblo natal para crear una de las series de comedia más queridas, inteligentes y divertidas de los últimos años… ¿qué no podríamos hacer todas las demás?

Soy licenciada en comunicación, me especializo en cine pero me apasiona más que nada la escritura, y soy una guionista aspiracional. Por cierto, si me ven activa en twitter recuérdenme que debería estar escribiendo. Solo veo películas de Disney y donde las mujeres no sean adornos, pero haré una excepción por Adam Driver. Me interesa mucho la astrología, el tarot y la magia. Típico de libra.

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