The Wandering Earth: cuando Armaggedon y Gravity son filmadas por chinos

Recuerdo cuando los chinos solo eran relevantes en los chistes de la niñez: “Entran un chino, un estadounidense y un mexicano a un bar…” Pero, cuando uno se hace adulto, entiende que ese “bar” se llama “Potencia Económica” y que México no tiene mucha cabida. Sin embargo, este no es un texto sobre economía —de la cual sé muy poco— sino de cine —de lo cual tampoco sé un montón pero me gusta conversarlo—.

China está comenzando a adoptar algo más que las estrategias monetarias occidentales, también está encaminada a convertirse en un nuevo Hollywood. Hoy quiero platicarles de la película que vi en Netflix este fin de semana: The Wandering Earth (Tierra Errante), una mega producción oriental que se ha convertido en la tercera película más taquillera DEL AÑO. Y, aunque vender tanto boleto no es sinónimo de que sea buena, es entendible su éxito por el simple hecho de que replica una fórmula —casi— infalible: producir un blockbuster.

The Wandering Earth es una especie de Armaggedon combinada con Gravity, tanto por la trama apocalíptica como por las impresionantes escenas —hay que decirlo— de astronautas fuera de su nave.

La película comienza con la celebración del año nuevo chino —de hecho, fue estrenada en esa fecha— y nos presenta un mundo futuro en el que los seres humanos viven bajo tierra debido a que el Sol ha comenzado a presentar “irregularidades”,  por lo que en algunos años consumirá al planeta. Y así como en toda película de acción interplanetaria gringa hay un issue familiar en cuestión, The Wandering Earth no es la excepción. La relación de un padre (Liu) con su hijo (del mismo nombre) es el hilo que conduce la historia, y lo que provocará que una bola de desconocidos —como en la mayoría de estas producciones— se lance a la aventura de salvar a la humanidad.

Para evitar que el Sol consuma la Tierra, los países de todo el mundo deciden unirse para crear un gobierno global —algo a lo que AMLO seguramente se hubiera rehusado de manera rotunda— para crear un plan de contingencia. ¿En qué consiste este plan? Se trata de crear propulsores gigantescos —unos 10,000— alrededor del planeta para sacar a la Tierra de su órbita y mudarla de sistema solar. O sea, para nada trillado.

Debido a que el mundo se quedaría sin luz solar como consecuencia de la “mudanza” planetaria, se construyeron ciudades subterráneas para albergar a la población, mientras que las de la superficie quedaron completamente abandonadas y expuestas a temperaturas bajísimas ya que no hay nada que las caliente.

Peeeeero, no todo es tan fácil como parece. El obstáculo al que se enfrenta la humanidad en su éxodo por un nuevo sistema solar es Júpiter, ya que su tamaño genera una fuerza de gravedad que atrae a la Tierra hacia él. Es aquí donde nuestra pandilla de héroes se las ingenian con un plan para alejarse de Júpiter y salvar el día.

The Wandering Earth me parece un intento bastante pasable de la nueva industria cinematográfica china por entrarle a competir con los grandes. Y, aunque no se estrenó en salas de todo el mundo —México, por ejemplo— Netflix adquirió los derechos y ya está disponible en la plataforma.

A pesar de que la trama es muy poco original, la producción, fotografía y efectos especiales son impresionantes. Mejor en estos aspectos que varias películas de Star Wars (not kidding). ¿Vale la pena verla? Me parece que, si como yo, no tienes nada que hacer un sábado en la noche, no te la vas a pasar mal, o te quedarás dormido, que es lo mismo.

Guionista yucateco radicado en la CDMX. Escribo sobre películas, series y debates del momento.

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