Terquedades patriarcales

Aun cuando el mundo ya cambió, muchas personas no se han enterado. Defienden intereses hegemónicos como el libre mercado, tienen posturas en contra de las disidencias sexuales, contra el aborto, defienden la idea de la familia tradicional, odian la palabra “todes” y “cuerpos gestantes” y, por si fuera poco, sostienen que “el pobre es pobre porque quiere”. En política le llaman posiciones de derecha, aunque coloquialmente podemos entenderlo simplemente como gente que vive en su burbuja.

Y es que estábamos tan acostumbrades a que todo marchara en sola dirección que ahora que por fin se escuchan otras voces, otros posicionamientos y empiezan a denunciarse las injusticias, a algunes no sólo parece incomodarles sino enfurecerles y no están dispuestes a cuestionar su manera de entender el mundo.

Aunque se la pasa criticando al conservadurismo y al neoliberalismo, el presidente Andrés Manuel López Obrador es una de esas personas profundamente tercas que no se atreve a confrontar sus posturas y termina por reproducir lo que critica. Y aunque tiene ciertas ideas progresistas, le falta conciencia social sobre muchas problemáticas.

Lo sucedido en días recientes con el caso del historiador Pedro Salmerón designado para ocupar un cargo público en la Embajada de Panamá y acusado de acoso sexual por parte de estudiantes del ITAM y por integrantes del partido MORENA, es una muestra de esa terquedad. A pesar de hacer virales las demandas públicas sobre acoso sexual con la frase “un acosador no será embajador”, y dirigir un pronunciamiento al presidente, éste las ignoró.

Es claro que no tiene ni la más remota idea de temas de género ni mucho menos entiende de feminismo, pero es que esto va más allá de poseer ciertos conocimientos, es cuestión de sentido común y de dignidad humana. El sólo hecho de que este historiador haya violentado a varias mujeres (aunque fuera una sola), es ya un acto indignante y motivo suficiente para retirarle una posible designación a un cargo público.

Vía CNN

Pero este no es el razonamiento del presidente, pues muchos de sus discursos están completamente fuera de lugar. Poner en duda la veracidad de los hechos argumentando que se trata de “denuncias de conservadores”, cuando el conservador es él por pensar así, no hacen más que fomentar un clima de impunidad en contra de la violencia de género hacia las mujeres. De igual forma, generar debate sobre el tipo de denuncia ejercida por las mujeres que fueron acosadas para de ahí inferir qué tan graves fueron los hechos, también resulta completamente intrascendente.

Por fortuna, la canciller Érika Mouynes de Panamá se negó a aceptar la propuesta de Pedro Salmerón porque a diferencia del presidente, ella sí escucho la demanda de las mujeres, hecho por el cual Andrés Manuel López Obrador la calificó de ser como la “Santa Inquisición”. Este fue otro comentario no sólo desafortunado, sino completamente fuera de lugar que confirma su terquedad.

Me encantan las Ciencias Sociales. Me inquieta aprender sobre disidencias sexuales, feminismos (no transfóbicos), producción de subjetividades, corporalidades, opresiones, desigualdades sociales, entre otros temas. Odio la injusticia. Cuestiono lo “normal”. Para mí, “lo personal es político”. Escribo en el blog para compartir reflexiones y opiniones desde un conocimiento situado, no intento generalizar.

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