Soy periodista a pesar de las adversidades

Por: Raquel Prior

Cuando me propusieron escribir este texto sobre mi experiencia como periodista, estuve a punto de negarme. Sólo se me ocurría responder “aún no soy periodista”, “apenas voy empezando, llevo cuatro años, de los cuales tres he sido becaria, no puedo”, pero soy periodista y quiero hablar de ello.

Una se cuestiona si es una periodista de verdad cuando se la ha pasado escribiendo gratis la mitad de su vida profesional, cuando ha publicado en diversos medios (pequeños), pero, a cambio, sólo ha obtenido “visibilidad” y sentir que le hicieron un favor al publicarla sin pagar.

La duda se hace más grande cuando te esfuerzas por cubrir los eventos a los que te mandan, buscas de dónde sacar el dinero para el transporte, porque incluso pagarte un Uber les parece demasiado si eres becaria.

Piensas que la duda se irá cuando encuentres un trabajo formal, pero en el medio en el que trabajas no quiere contratarte y, sin embargo, quieren que sigas “demostrando” que tienes talento para considerarte a futuro, aunque sabes que tal vez no podrá llegar.

En la búsqueda del “trabajo real” descubres que la constante son empleos con sueldos que no rebasan los 12 mil pesos mensuales, sin prestaciones y que frecuentemente mencionan la “tolerancia a la frustración”. La pregunta regresa: ¿soy periodista? Pero ahora acompañada de cierta culpa al pensar que, tal vez, esta carrera no es para ti.

A veces los medios alimentan esa duda cuando los editores o tus compañeres no ven en ti esa “ambición” necesaria para cubrir turnos extensos, trabajar sin prestaciones ni seguridad social, realizar más actividades de las que te mencionaron cuando te contrataron, tolerar malos tratos, mansplaining, bajos salarios.

La pregunta deja de ser ¿soy periodista? para convertirse en ¿quiero ser periodista? ¿Me falta ambición o pasión? pero la respuesta es sencilla de responder: no, no me falta ambición, me faltan condiciones dignas para desear serlo.

Resulta cómico que en los medios de comunicación que denuncian injusticias no se dignifique el trabajo de los periodistas. Desde la universidad te enseñan a aceptar que en esta carrera no hay vacaciones, no hay fines de semana ni tiempo libre, porque la pasión es la recompensa, pero no es así.

Amo el periodismo, pero me niego a no tener tiempo libre para disfrutarlo. Debemos dejar atrás la idea de entregarle nuestras vidas completas a un trabajo, no podemos seguir justificando las condiciones precarias con la “pasión”.

¿Quiero ser periodista? Cuando veo que en tan sólo los primeros dos meses del 2022 han asesinado a cinco comunicadores y comunicadoras, que —pese a las protestas de los y las colegas— la violencia continúa y que, peor aún, las demás personas deciden no mirar, deciden no hablar, deciden hacer como que no pasa. Me llena de rabia, de dolor y de miedo… pienso que, tal vez, no quiero seguir en esto.

Con las dudas constantes ¿soy periodista? ¿Quiero serlo? ¿Tengo talento y pasión para esto? Es fácil olvidar que vas iniciando en esta nueva etapa, que no debes tener todo resuelto a los 25 años, que no le debes nada a nadie, ni siquiera al periodismo, y que siempre puedes decidir parar y cambiar de sueño.

Si hoy pudiera darle un consejo a la Raquel que comenzó este camino hace cuatro años, le diría que siempre cobre por su trabajo, que no se lo regale a los medios. “No te están haciendo un favor publicándote; por ti y por las siguientes generaciones de mujeres periodistas, no sigas precarizando tu trabajo”.

Le diría que no se deje intimidar por ningún hombre que la trate como inferior sólo por ser joven, la edad no demuestra qué tan preparada estás. No dejes que nadie te haga sentir menos por ir comenzando, recuerda que tu trabajo siempre va a hablar por ti.

Si hoy pudiera hablar con la Raquel que estaba llena de miedo al pensar que no tenía talento, le diría que no todas sus experiencias serán como las primeras, no siempre se va a encontrar con un hombre que intente robarle la autoría de una nota. Que cuando aprenda a defender su trabajo las cosas cambiarán.

Me gustaría decirle que un día se encontrará con un grupo de mujeres que le van a enseñar mucho desde el amor y la ternura, que, a diferencia de lo que le enseñaron en la universidad, aprender no tiene que costarte la salud emocional. Crear en colectivo sí hará que la duda se haga mucho más pequeña. ¿Soy periodista? Sí, lo soy, a pesar de las adversidades.


Raquel Prior. Refugiada en las letras desde que tengo memoria. Feminista, a veces periodista que cubre música, política pero sobretodo una apasionada de los temas de derechos humanos. Iniciando en la vida adulta con muchas dudas que podemos compartir.
Twitter: @raqueltprior

Instagram: @raquel_prior

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