Sobre la exposición individual de Iurhi Peña

Uno de los días en los que algunas personas privilegiadas no salimos de casa por la pandemia de coronavirus, mientras scrolleaba en Instagram, me topé con el trabajo de Iurhi Peña [@iurhi] (una persona egresada de la carrera de artes visuales de la Facultad de Arte y Diseño de la UNAM). Desde un principio el universo de esta artista más que emergente me cautivó porque la interacción con sus comics, o cartones, me introdujeron en una reflexión sobre las relaciones sociales en las escuelas de artes. 

Iurhi Peña, Art Morras 11 parte 3, ilustración digital, publicado en Instagram el 29 de noviembre del 2020

En lo personal, esto me cautivó aún más porque coincidió con que en ese punto de mi vida estudiantil estaba explorando los pensamientos relacionados con la famosa pregunta de Nochlin: ¿Por qué no ha habido grandes artistas mujeres? Según mi interpretación, en la serie de Art morras existen elementos para vislumbrar respuestas “actualizadas”, y situadas en el contexto mexicano, a dicha pregunta. Por ejemplo, la casi obligatoriedad de formar parte de ciertas élites culturales o intelectuales (o rozarse con ellas) para ser alguien en el mundo del arte (sí, muy en un tono bourdieano). Además, me pareció muy valioso conocer, y reconocerme, en las experiencias de género y clase de una alumna de una facultad nacional de artes. Tales como el acoso sexual que las mujeres llegan a vivir dentro de los espacios universitarios, o como cuando el universo de Ihuri se topa con personas que son hijas de alguien “importante” u artistas que estudian/estudiaron en escuela o universidades privadas.

Su trabajo también se caracteriza por mostrar constante y públicamente una postura crítica ante los feminismos. Un ejemplo de lo anterior lo encontramos en una de las piezas que está expuesta en su actual exposición individual en el Claustro de Sor Juana (sala 1).  Se trata de una manta bordada que tiene un poderoso mensaje político, que por cierto me dio varios zapes. En un fragmento ella enuncia lo siguiente:

EL FEMINISMO X SI MISMO, SIN IDEA DE LO QUE PASA A SU ALRREDEDOR Y SIN UNA VENA CRÍTICA SOLO PUEDE CONVERTIRSE EN LA HERRAMIENTA DE LOS GRUPOS DE PODER, CON LA MÁSCARA DEL PROGRESO PARA SUBESTIMAR LA DESIGUALDAD

Bajo esta línea de trabajo es que se enmarca una intervención presente en la misma exposición, pero en la segunda sala. Me refiero a la recreación de un muro de ladrillo con un alambre de púas hasta arriba, el cual, tiene pegado gráficos de la artista, grafitis y otras cosas escritas. Algunos grafitis haciéndole guiños a las intervenciones que las feministas generaron en diversos monumentos y no monumentos durante el apogeo del movimiento en 2019. 

Sandra Salgado Jardines, Archivo Personal_ Exposición Iurhi Peña, fotografía digital, Julio 12 del 2022

Desde un principio la expresión me causó mucho ruido porque mi memoria me llevó a dar un recordó por diversos momentos en que las iconoclastias feministas habían sido retomadas por actores poco, o nada, comprometides con el movimiento feminista. En el mundo del arte es inolvidable cuando en la fachada de la galería D*aniel* Elbahar* Sean Barton en colaboración con Jim Ricks recrearon pintas con la intención de apoyar al movimiento feminista. También está el caso en el mundo de “la gran política”, cuando un partido naranja mañosamente utilizó la imagen de las pintas realizadas al Ángel de la Independencia durante la marcha por el abuso sexual que vivió una joven de diez y siete años por parte de unos policías. Supuestamente se posicionaban a favor de los reclamos, aunque actualmente hemos visto que no importa el partido que administre un territorio, la policía sigue siendo un instrumento al servicio del estado que viola y encubre. O como cuando Panam consideró que sería fabuloso aprovechar el tema del momento –que en México acosan, violan, matan y desaparecen mujeres diario sin que pase nada— para sacar una modelo de calzado con pintas, muy al estilo purple washing. 

¿Podríamos enmarcar la intervención presente en la expo de Iurhi como parte de estos fenómenos que despolitiza e instrumentalizan? ¿Poner dichas manifestaciones en un espacio expositivo necesariamente conlleva su institucionalización/colonización? Sin duda, existen múltiples respuestas ante estas preguntas que espero tener el placer de conversar con mis amigues, y enemigues. Tengo para mí, que la enunciación tiene matices diferentes. Si de buscarle parentesco se trata, la intervención estaría más cercana a la exposición de fotografías de pintas que montaron la Mujeres Organizadas de la Facultad de Arquitectura que de lo anterior. Por un lado, tiene lugar en un espacio donde la persona ha mostrado estar políticamente comprometidas y no solo se está colgando de las expresiones en tendencia de un movimiento. Por el otro, se aleja de el “darle voz a las que no la tienen” porque aborda temas que provienen de su propio contexto. 

Sandra Salgado Jardines, Archivo Personal_ Exposición MOFA, fotografía digital, 17 de marzo del 2022

Desde mi percepción, la intención pudo haber sido utilizar las mismas lógica de la iconoclastia pero usando recursos propios del mundo de las artes, como la ficción (pared). No hay que perder de vista que el lugar donde se encuentra la pieza es un monumento histórico. Es decir, la que fue la celda de lo que hoy podríamos llegar a nombrar una feminista ilustrada, Sor Juana Inés de la Cruz. Bajo esta lógica la solución plástica puede ser un distanciamiento entre el sistema de valores de los feminismos ilustrados con respecto al de Iurhi Peña y las personas que le ayudaron. Lo cual, probablemente incluya un rechazo al sistema colonial racista, clasista, sexista, heterosexual y binario que se hace presente simbólicamente en los muros del recinto. La pieza también me da la sensación como si el universo de sus ilustraciones se hubiera salido del cuadro y nosotres nos convirtiéramos en les personajes de sus tiras cómicas.

Sandra Salgado Jardines, Archivo Personal_ Exposición Iurhi Peña, fotografía digital, Julio 12 del 2022.

Por concluir, solo me queda decir que me emocioné mucho cuando supe que la artista iba a exponer y que encontrar sus expresiones artísticas en un mundo que me resultaba agonizante fue un salvavidas. También me siento muy agradecida con la artista por ponerme en lugares incómodos con sus reflexiones. 

Mis pronombres: ella/ she. Vivo en CDMX. Estudié Historia del Arte en la UNAM que está en Morelia. Soy una feminista entre feminismos. Me gusta caminar y tomar fotos.

Investigo sobre la vida cotidiana y la cultura material en el virreinato de la Nueva España. Me interesa el poder de la cultura material sobre las personas. La crítica feminista a la Historia del Arte me cría.

Aquí escribiré mezclas entre feminismo, cine, [h]arte, filosofía, política y lo que se vaya atravesando en mí existir en la cotidianeidad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *