«Rocketman» Review

Rocketman es una película que da una mirada a la vida personal y artística de Elton John. Así como se escucha, no habría manera de no compararla con la recién exitosa Bohemian Rhapsody (2018), que narra la misma premisa sobre la vida de Freddie Mercury. Ésta última, de hecho, tuvo a Dexter Fletcher involucrado en su dirección, mismo que dirigiría Rocketman. Sin embargo, estamos ante películas muy distintas.

La historia comienza con la infancia de Elton y recorre su creciente pasión por la música mientras lidia con la falta de amor de su padre. Conocemos a Bernie Taupin, quien sería su mayor compositor y amigo, y con quien alcanzaría la fama. La mayor parte de la película se desarrolla protagonizada por un Elton John joven ya famoso y cómo lidia con una de las etapas más difíciles en su vida.

Esta no solo es una película biográfica, sino que también es un musical, e incluso resalta más en este segundo aspecto. Las canciones no aparecen de manera casual para acompañar la película, sino que forman parta de la trama y avanzan junto con ella. En muchas ocasiones durante estos números la película se desconecta de la realidad tratando de plasmar la magia que gira alrededor de la música. Hay un trabajo de fotografía, vestuario, sonido y producción que no deja indiferente a nadie, y, conozca uno las canciones o no, se disfrutan mucho.

Todo esto no podría resultar sin la actuación de Taron Egerton, quien además de un notorio trabajo de caracterización también da su voz para cantar todas las canciones en la cinta. Egerton logra uno de los papeles más completos de su carrera y demuestra haber comprendido al personaje.

La película no endulza demasiado al protagonista y se atreve a mostrar su adicción al alcohol y a las drogas como parte importante en la trama; por lo que, por momentos es más cruda que otras películas de este género. Sin embargo, no olvida también ser un musical colorido y excéntrico, y logra hacer estas transiciones con éxito.

El resto del reparto es también muy acertado. Jamie Bell, Bryce Dallas y Richard Madden se transforman y logran crear personajes memorables que tienen suficiente tiempo en pantalla para desarrollarse.

Tal vez uno de los aspectos que deja a desear es el cierre, que, si bien funciona, deja también la sensación de llegar rápido y de forma precipitada, como si faltara un poco más de película. En consecuencia, no consigue cerrar con la misma emoción que se había conseguido en otros momentos.

De cualquier forma, Rocketman es una película que tiene su propia identidad y muestra con éxito la singularidad de un personaje grande de la cultura pop como lo es Elton John. Más que una película promocional, puede sentirse como un relato íntimo, motivador y atrevido de la vida de un hombre y su música mientras descubre su propia identidad.

Me gusta escribir sobre las cosas que me apasionan. El cine es una de ellas.

Psicólogo, yucateco y a veces muy soñador.

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