¿WWIII?

Al ser el único politólogo de la familia, la pregunta obligada durante la cena correspondiente a la partida de la rosca de reyes fue: ¿habrá una tercera guerra mundial? Desafortunadamente, la respuesta no es dicotómica, sino un, ya tradicional entre los miembros de la disciplina, depende. Entre trozos de rosca y tragos de chocolate caliente, intenté sintetizar las razones por las que yo veo lejano un conflicto militar a escala global, mismas que expondré a continuación para poder evitar entrar en un pánico innecesario (puedes dormir tranquila abuela).

Antes de poder entrar de lleno al tema de una potencial guerra mundial, hay que ver qué origina esta concepción: la nada nueva confrontación entre Estados Unidos e Irán. Recomiendo leer el texto correspondiente a la guerra permanente que E.U.A. aplica y que Noelia Jiménez explica puntualmente en un texto del Yucapost pendiente de publicar al momento de redactar el presente.

La primera clave es entender que este enfrentamiento no es nuevo. El choque estadounidense-iraní viene desde la década de 1970 tras el apoyo americano al Sha de Irán, Mohammad Reza Pahleví, y el estallido posterior de la Revolución Islámica en donde el ayatolá Jomeini tomó el poder, entrando en un conflicto directo con el país norteamericano. Ahora, no son los únicos que tienen conflictos con ellos ni serán los últimos.  ¿Por qué no se han peleado entonces tras tanto tiempo? Bueno, tienen la ventaja de no ser vecinos y de existir un obvio desequilibrio de fuerzas al momento de un eventual choque. Hay que partir de que los E.U.A. tienen un gusto por inmiscuirse en asuntos externos (lo sabremos los mexicanos) y que sus fronteras no tienen límite cuando buscan obtener algún beneficio. Pero, en el mismo sentido, el caso de Irán no es muy distinto. Dejando de fuera a los americanos, los iraníes tienen en sí un conflicto abierto en el mismo Medio Oriente: son archirrivales de Arabia Saudita (no nos metamos en el lío Chiita y Shiita, aunque algún origen del conflicto se encuentra en ello). Ambos países son potencias en su región y buscan, american style, controlar a los países circundantes a su modo y para su beneficio. Por eso Catar no se puede ver con Egipto o Siria con los Emiratos Árabes Unidos: todos toman partido en la región, ya sea con los arábigos o los pérsicos. ¿E.U.A. tiene mucho que ver en que la zona esté caliente? Si. ¿Son los únicos responsables? Negativo.

Teniendo en cuenta que la zona está que arde de por sí sola, los americanos hicieron una cosa al momento de entrar militarmente en la región a principios de este siglo: tomar partido en un conflicto ya activo. Es obvio a favor de quién. Esta entrada desequilibró la balanza en contra de Irán, mismo que buscó apoyos en otras potencias para lograr respaldarse. Y aquí estamos: un escenario de confrontación semi-directa entre los E.U.A. e Irán, teniendo a sus aliados regionales listos y con los nervios al resto del mundo. Me dice una tía: si los estadounidenses pelean con Irán, los rusos y los chinos entrarán al conflicto para defenderlos y así empieza la guerra. Aunque tenga algo de sentido, no es factible que tal cosa suceda. Si llega a darse un conflicto, será tal como se lleva dando desde hace más de una década y como sucedió en la Guerra Fría: guerra en terceros Estados y regionalmente focalizados. ¿Las razones? Planteo dos: la globalización y conflictos internos.

En 1914 y en 1939, el mundo era distinto. Las economías eran nacionales, teníamos a imperios decadentes y la interlocución internacional era casi nula. La organización de Naciones Unidas no existía (básicamente ningún ente internacional de cooperación y negociación). Las potencias globales eran únicamente europeas y, si somos realmente objetivos, los conflictos bélicos únicamente se llevaron a cabo en regiones muy específicas. Me explico mejor: actualmente vivimos en un mundo globalizado. No únicamente gracias al internet y el flujo inmediato de información, sino a una interdependencia económica que en el siglo pasado no existía. Por más que no se agraden, los americanos necesitan de los chinos y viceversa. Lo mismo los europeos con los rusos. La dependencia económica es vital para mantener la paz y eso lo sabían los fundadores de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero, génesis de la actual Unión Europea. Una verdadera guerra mundial implicaría romper esos puentes económicos que harían caer de rodillas a todos los países al mismo tiempo. Es un perder-perder para todos, casi al nivel del uso de armas nucleares (en el sentido de que a nadie conviene un escenario así). Es entonces que el actual conflicto entre E.U.A. e Irán no escalará: las demás potencias no arriesgarán su estabilidad económica en apoyar a uno u otro. Por el contrario, buscarán ocupar espacios y beneficiarse económicamente sin arriesgarse al mismo tiempo.

Segunda razón: los conflictos internos. Citando a nuestro nada internacional presidente, uno no puede ser candil de la calle y oscuridad en su casa. Las potencias y básicamente todos los países del mundo con posibilidades de entrar a un posible conflicto armado tienen problemas internos en casa que deberían solucionar antes de ir a pelear por otro. Rusia y China tienen conflictos en su interior, empezando por un aumento de presiones internas a su economía y territorios con tierra fértil para desencadenar en algún problema de seguridad internamente. La Unión Europea es frágil económicamente y el veto entre países le impide salir a tomar bando. ¿América Latina? No tiene ni caso responder. Cuando los E.U.A. salieron a tomar partido en ambas guerras mundiales, tenían una posición inmejorable frente a los implicados y, justamente por el contrario, eso derivó en un beneficio interno al usar el suceso externo. Hoy la mayoría de los países tendrían que mover su vista de temas de riesgo en su interior para ver hacia afuera. Nadie quiere ser como el Imperio Ruso que, por defender a otros, terminó con una guerra civil dentro.

Desde mi punto de vista, prefiero el término de Gran Guerra para la Primera Guerra Mundial, ya que de mundial tuvo muy poco. En el caso de la Segunda Guerra Mundial, digamos que tuvo una escala mucho mayor, aunque los jugadores fueron acotados. Si cuando el mundo lo dirigían un puñado de imperios (sin armas nucleares todos) nunca hubo una guerra mundial como tal, mucho menos ahora. La interdependencia entre países y la cantidad de conflictos internos que tiene cada uno evita que dejemos todo lo que tenemos por tomar las armas e ir a tomar partido. En el caso del actual conflicto en Oriente Medio, tendremos lo mismo que hay desde hace años: un bombardeo por aquí, otro por allá. Envío de tropas por ahí, explosiones por doquier. Sin embargo, difícilmente derivará en un conflicto masivo que afecte a todo el mundo y que acabe llamado tercera guerra mundial. Después de un tiempo, y con el cambio de gobiernos, regresaremos a una paz “forzada” en donde los jugadores actuales tomarán un respiro. Por lo tanto, mis familiares pueden estar tranquilos de que no habrá guerra y de que, desafortunadamente, tenemos problemas mucho más graves para nosotros en nuestro propio país. No hay que desviarnos de los problemas que realmente nos impactan. Por favor, no entre en pánico tía.

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Desde muy joven he sido un apasionado de la política nacional y global, por lo que me empeñé en estudiarla a través de la carrera de Ciencia Política en el ITAM. Me encanta viajar y conocer nuevos sitios y culturas.

Soy yucateco de corazón. También soy gamer, y ávido seguidor de franquicias cinematográficas de superhéroes y ciencia ficción. Amo a los animales, apoyo la libertad del individuo y soy excesivamente una persona positiva.

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