Una dosis de su propia medicina

Hoy es lunes por la noche de semana de colaboración en el YucaPost. Todas aquellas personas que han tenido que redactar un texto sabrán que, muchas veces, el 50 % del tiempo se va en pensar qué escribir y el cómo hacerlo. Lo que normalmente suelo hacer es revisar medios nacionales e internacionales, buscando esa señal o sutil epifanía inspiracional que me guíe sobre qué escribir/opinar. He de ser sincero que esta semana no se ha dado: sospecho que es una combinación entre sucesos internacionales poco relevantes para mí y el clima actual poco definido: frío invernal, pero sol primaveral. Es por ello que hoy usaré este espacio para hablar de una de las voces femeninas más hermosas que han existido y, cómo gracias a ella, el mundo se está pudiendo inmunizar frente al COVID-19.

Antes de entrar en tema: la dueña de una de las voces más bellas que han sonado en la tierra es Dolly Parton. Punto. Sin duda habrá quien crea que no es el caso, pero lo que es realmente indiscutible es el reinado de esta mujer en la industria, no únicamente del country en los Estados Unidos, sino de la farándula en sí; teniendo un impacto masivo en la cultura popular como pocas personas lo han logrado. Ahora, ¿qué relación tiene con una de las vacunas contra el COVID-19? Ya lo veremos.

Dolly Rebecca Parton nació en Tennessee en 1946, siendo la cuarta de doce hermanos y viviendo de forma precaria en una cabaña cercana a las Grandes Montañas Humeantes del sureste de los Estados Unidos. Poco a poco se fue abriendo camino en su pasión: la música; participando en programas de televisión locales y en coros de iglesias. Posteriormente, la vida le llevó a la capital del country, Nashville, en donde con el tiempo comenzó a forjar una carrera firme y prometedora. Lo que hace diferente a Dolly es que, a pesar de la fama y la riqueza que tiene (tiene su propio parque de atracciones, Dollywood), la mujer nunca ha perdido el suelo y ha sido sencilla y altruista. Ha hecho innumerables campañas benéficas en su tierra natal y ha reflejado su sencillez a través de sus participaciones musicales y en cine. Se ha ganado el corazón de la gente de su país y del mundo.

Ahora bien, el ser una buena persona no es el único rasgo que tiene Dolly. Existen muchas buenas personas y sencillas. Lo que tiene Dolly es justamente una voz que difícilmente puede desagradar a alguien. Si a su melódica voz aguda añadimos el sentimiento y la poesía de las letras de sus canciones, tenemos la receta perfecta de la estrella que llegó para quedarse, enamorando a generaciones pasadas como futuras. La historia de la chica que llega a la ciudad con su guitarra buscando la fama es la de ella. La historia de la chica que escribe la letra de sus canciones en servilletas es la de ella. ¿Se necesita un ejemplo? Puedo apostar que la gran mayoría de quienes lean este artículo no sabe que la canción I Will Always Love You, inmortalizada por la también sensacional Whitney Houston, es en realidad un cover de una canción aún más hermosa escrita y cantada por Dolly Parton. Podría regar ríos de tinta argumentando, pero creo que lo mejor es escucharla: ponerse unos audífonos, cerrar los ojos y simplemente dejarse deleitar por su angelical voz en el medio de reproducción musical de su preferencia.

Dolly Parton siendo vacunada contra el COVID-19.

Sí, bueno, ¿y qué con la vacuna? Pues bien, hace casi un año, Dolly Parton decidió hacer una donación de 1 millón de dólares al centro médico de la Universidad de Vanderbilt en Nashville; institución clave para el desarrollo de la vacuna anti-COVID de la compañía MODERNA. Si bien no es una cantidad abismal que inclinara la balanza en el desarrollo de la vacuna, creo que es de relevancia por una razón: con su ejemplo, sin duda habrá logrado un conjunto mayor de donaciones que sí que habrán incidido en el desarrollo de la vacuna. Y tan así ha funcionado que a principios de mes fue vacunada por esta universidad con la vacuna con la que colaboró económicamente. El video existe y es esperanzador ver a esta estrella sincerarse y transmitir la confianza en la vacuna, invitando a todos a recibirla, indicando ella que estaba recibiendo “una dosis de su propia medicina”.

Se nos ha dicho tantas veces que ya se ve la luz al final del túnel, que uno ya sospecha que igual es una alucinación. Hemos perdido tanto y estamos tan desgastados, que cuesta trabajo parar para tomar impulso y seguir. Sin embargo, estoy seguro que estamos más cerca del final de lo que pensamos. Afortunadamente para nuestra sociedad, existen personas como Dolly Parton que han utilizado su privilegio para potencializar el desarrollo de una salida a la crisis sanitaria actual. Además de su bella voz y de su hermosa lírica, tenemos a una enorme mujer con calidad humana. Recomiendo que, cuando estemos cansados y cansadas, nos tomemos un tiempo y escuchemos a Dolly. Su música nos permite aislarnos de la tediosa realidad y descansar de la mejor forma. Me lo van a agradecer.

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Desde muy joven he sido un apasionado de la política nacional y global, por lo que me empeñé en estudiarla a través de la carrera de Ciencia Política en el ITAM. Me encanta viajar y conocer nuevos sitios y culturas.

Soy yucateco de corazón. También soy gamer, y ávido seguidor de franquicias cinematográficas de superhéroes y ciencia ficción. Amo a los animales, apoyo la libertad del individuo y soy excesivamente una persona positiva.

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