Un día de lucha

“Por todas las compas marchando en Reforma,

Por todas las morras peleando en Sonora,

Por las comandantas luchando por Chiapas,

Por todas las madres buscando en Tijuana.”

Hoy 28 de septiembre es el Día de Acción Global por el acceso al aborto legal y seguro o también conocido como el Día por la Despenalización y Legalización del Aborto, producto del V Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe celebrado en Argentina.

Más allá de escribir sobre el derecho al aborto y la llamada “Marea Verde”, para lo que les recomiendo leer a Andrea Tejero en este link, quisiera que este artículo fuera un recordatorio de lo significativa que es la lucha colectiva para nosotras.

Como les mencionaba anteriormente, este día es declarado como tal a través del V Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe. Encuentro que no ha sido el primero ni el último, son constantes los intentos de reunirnos, de colectivizarnos, no solo para tomar acciones, también para escucharnos y acompañarnos.

Un día de Lucha
Vía Mariana Dibuja

Las últimas semanas han sido semanas muy fuertes para el feminismo. Han sido semanas en las que hemos visto más ataques de personas externas al movimiento, ataques disfrazados de banderas progres, pero que en el fondo son sostenidos por la violencia. También hemos visto el aumento de los feminicidios y las desapariciones de mujeres en el país, así como un aumento de denuncias y llamadas por violencia sexual.

Claro que esto no es nuevo, ya sabíamos que en México hay al menos 10 feminicidios al día, ya sabíamos que en Yucatán más del 50% de las mujeres vivió, vive o vivirá una relación violenta, ya sabíamos es más fácil que investiguen y encarcelen a una mujer por tener un aborto a que investiguen y sancionen a un hombre por violación. 

Ya lo sabíamos, pero estas últimas semanas ha pesado más, junto con los constantes ataques a las feministas; he escuchado a muchas compañeras sobre su cansancio, sobre el dolor que todo este contexto ha generado. Este 28S quizá no tendremos la posibilidad de salir a marchar, de tomarnos las manos y gritar, pero aún estamos juntas, aún podemos abrazarnos colectivamente a la distancia.

Hace unos años, cuando comenzaba a tener mucha más consciencia de los sistemas de opresión que me rodeaban y de las violencias existentes, me daba cuenta de que esa consciencia, tenía como consecuencia un gran dolor. Que la indignación traía consigo preocupación y el activismo una sensación de pequeñez ante estructuras tan poderosas y que tanto lastimaban.

Tras diversas reflexiones, encontré que, para sobrellevar esta dualidad tan pesada, no debía perder de vista a las personas que me acompañaban. Que ante las situaciones de violencia, los ataques y las injusticias, siempre podía traer a mi mente y a mi corazón a todas aquellas personas que también luchaban desde sus espacios.

Y creo que el 28S es un gran recordatorio de ello, pues es el resultado de esfuerzos colectivos en los que intervienen mujeres diversas y personas que gestan, pero con un objetivo en común: la legalización y despenalización del aborto.

A veces se sintiera que estamos luchando solas, que pareciera que nos ven como las responsables de sostener todas las luchas y que al no hacerlo somos aún más culpables que quienes violentan, pero esos son discursos que provienen desde la idea de que las mujeres debemos ser cuidadoras.

El feminismo es político, y eso incluye la politización de nuestros cuidados. Es un espacio para cuestionarnos entre nosotras, pero siempre desde la construcción colectiva, y sobre todo, es un espacio para acompañarnos, para escucharnos desde nuestras diversidades y colectivizar la lucha. 

Un día de Lucha
Vía Alejandra Cali para “Eme Equis”

Es cierto, el panorama es muy complicado, pero para poder seguir resistiendo y luchando, debemos de cuidarnos, ver nuestra propia humanidad y abrazarnos, también recordando que no estamos solas, que el feminismo nos ha dado muchas hermanas y compañeras de lucha.

Hoy es un año más donde exigimos la despenalización y legalización del aborto, un año más que se aumenta a la deuda histórica por el derecho a decidir sobre nuestros propios cuerpos. No olvidemos que el derecho al aborto es un tema salud pública, pero también lo es de justicia social. 

Por eso me parece importante recordar el poder de la lucha colectiva en esta fecha, no solo por el contexto actual, sino para recordar la importancia de su politización, porque la falta de garantía de este derecho corresponde a una serie de violencias extendidas por muchos años, y es una lucha constante que interactúa con otras formas de violencia contra nosotras. No olvidemos que lo personal es político.

Estudiante de décimo semestre en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Yucatán. Miembro del Colectivo Más Derechos Humanos y de Amnistía Internacional Yucatán.

Escribo de temas de interés social con perspectiva de derechos humanos.

"Cada quien necesita viajar a su propio tiempo por su propia distancia".

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