Ser Drag Queen en el sureste

Cuando me presento con Drag Queens de otros estados y me preguntan de dónde soy, siempre les respondo: “Hola, soy Kimmy Bomba. Soy de la muy calurosa y conservadora ciudad de Mérida, Yucatán”.  En ese enunciado hay dos verdades: el calor es insoportable y que vivimos en una de las ciudades más conservadoras del país.

Yo como persona no binarie, de talla grande y Drag Queen, tengo todas las de perder en este juego.  Salir a la calle y ser yo misme es una hazaña digna de reconocimiento, porque, o me encuentro con rezadores pidiendo que el matrimonio igualitario no sea legal o con personas que quieren censurar eventos donde promovemos la lectura a les niñes. 

Es difícil poder conseguir el maquillaje necesario para que el “hechizo” aguante toda la noche y que, aparte, soporte el sudor y bochorno de Yucatán. También es un arduo trabajo conseguir pelucas de buena calidad, ya que aquí no venden las muy conocidas “lace front” y, en caso de haberlas, son muy caras.

En mi caso, conseguir tacones de mi talla aquí en México es imposible. Tuve que ingeniármelas mandando a hacer unas botas a mi medida (las míticas botas blancas de Kimmy Bomba). 

Antes, ir a comprar maquillaje al centro era algo impensable de hacer por mí misme. Siempre le pedía a una amiga que me acompañara, porque si me veían comprando, tenía la excusa de decir que era para ella. Igual sucedía al momento de comprar ropa en los tianguis, los cuales me han salvado, porque encontrar tallas grandes y que aparte sean vintage y llamativas, solo ahí. La excusa en el caso de la ropa era medírmela en mí porque mi mamá es “de mí mismo calibre”. 

Ahora, al poder hacer esas cosas por mi misme y decir sin miedo que son para mí, puedo asegurar que hacer drag te empodera. Sin embargo, el miedo a escuchar algún insulto o que me suceda alguna agresión es constante. Cuando estás en drag representando una figura femenina, te haces más consciente de los acosos que viven las mujeres día a día, por lo que no me he escapado de los manoseos y las faltas de respeto.

Siento que al realizar este arte tuve que salir del closet una segunda vez con muchos de mis amigos y conocidos, porque no solamente era gay, sino que ahora había que explicarles que también me gusta maquillarme y vestirme con colores llamativos y usar pelucas enormes, todo esto encima de mis botitas. Afortunadamente, la gente que es más cercana a mí me apoya y me celebra.

Me alegra que mi familia lo haya tomado con mucha naturalidad. Creo que al hacer teatro antes, ya lo veían venir (también porque ya habían descubierto mi maquillaje guardado en una caja de herramientas y mis pelucas mal guardadas). Afortunadamente, mi papá ha sido un pilar muy importante en mi vida y agradezco que me entienda y que me apoye.

El día que me independicé, tuve una charla con él mientras me llevaba a mi nueva casa. Me dijo que sería un inicio para mí: la vida adulta. Estábamos los dos en el coche y, en uno de los silencios que hubo, me dijo: “ya sé qué te gusta hacer y lo respeto, creo que es una expresión artística. Solo pido que te respetes y que la gente haga lo mismo contigo”. Yo estaba en shock, ¿había escuchado eso viniendo de mi papá? Yo, de inmediato, le dije que mi drag tiene un fin teatral y que es una extensión de lo que he hecho como actor, que busco generar conciencia y cambiar las cosas en Mérida

El cambio está empezando. Nuestra comunidad está siendo poco a poco más visible. Las vogueras estamos tomando espacios públicos para bailar y para tener prácticas. Han nacido muchas Drag Queens nuevas, lo cual me alegra, ya que significa que muy pronto va a haber una comunidad drag del sureste más grande y fuerte. 

También están cambiando las cosas desde les más pequeñes. Muchas familias yucatecas asisten al Drag Queen Story Hour (hora de lectura con las dragas) donde yo y mis compañeras Dodi Maleanta y Liliana Burgos realizamos sesiones donde leemos cuentos acerca de valores como el respeto y la tolerancia. También hablamos acerca de temas de la vida real como la contaminación o el divorcio, donde también reflexionamos sobre las diversas familias que existen, siempre recordando que todas son válidas y existen.

Con estas primicias estamos creando seres humanos más conscientes y empáticos que en el futuro van a respetar y van a incluir a las personas que somos diferentes; van a poder distinguir más allá y nos van a ver por lo que somos: seres humanos

Con la situación actual, al principio, hubo mucha incertidumbre, ya que yo y mis roomies somos artistas (vivo con una drag: Jvngla y una Dj: Nina Nina). Al no haber lugares donde presentarnos, la opción que buscamos mi hermana Jvngla y yo fue hacer lo mismo que siempre hacemos, pero con más detalle para poder presentarlo en redes sociales como Instagram o YouTube.

La cuarentena nos ha dado tiempo para poder perfeccionar nuestro maquillaje, la técnica de peinado de pelucas y usar herramientas digitales para poder hacer realidad nuestro arte y sacar nuestra creatividad al máximo. 

También, mi sueño de hacer que el drag yucateco sea más visible ha dado unos resultados. He tenido la oportunidad de aparecer en shows digitales como el Corona Dragital hecho por Margaret y Ya de la Ciudad de México, en Only Drags hecho por La Roja de Guadalajara y fui seleccionada para competir en el programa #TomaMiDinerita hecho por los youtubers Pepe y Teo.

Al final del día, a pesar de todos los retos que he tenido y sigo teniendo por hacer lo que amo, puedo decir que mi comunidad me respalda, tenemos muy en claro: que nuestra venganza es ser felices. 

El futuro nos va a traer más espacios y más oportunidades. No hay que dejar de luchar por lo que amamos y nunca dejar de ser quienes somos, citando una frase de la película Todo Sobre mi Madre: Porque una es más auténtica cuanto más se parece a lo que ha soñado de sí misma…

Fondea el contenido joven

YucaPost es un proyecto autogestivo y sin fines de lucro. No recibimos patrocinios privados ni fondos públicos, pero tú puedes ayudarnos suscribiéndote a nuestro Patreon o haciendo una donación por PayPal. Tu apoyo será destinado exclusivamente a pagar costos de dominio, mantenimiento y alojamiento.

Hola, soy Kimmy Bomba. Soy de la muy calurosa y conservadora ciudad de Mérida, Yucatán.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *