Segundo intento, mismo sentimiento

Esteban Madera

Me encuentro realmente decepcionado con la decisión que tomaron algunos miembros del Congreso del estado de Yucatán el día de ayer. Siento como si toda la comunidad LGBT+ de Yucatán hubiera recibido un golpe en el estómago, sobre todo por ser la segunda vez en lo que va del año -siendo la primera el 10 de abril- que se rechaza la propuesta de matrimonio igualitario.

Los 15 diputados que sintieron presión por parte de los grupos anti derechos no son más que títeres con prejuicios que no quieren participar en garantizar más derechos a sus ciudadanos, y por eso votaron en contra. Es algo alarmante, a mi parecer, ya que, si bien solo postergan la aprobación del matrimonio igualitario, los grupos anti derechos van a buscar alguna manera de bloquear y presionar más a los diputados cuando se vuelva a votar.

Otra cosa que despertó mí preocupación, es la falta de legalidad que se tuvo al momento de votar. Decidieron ir por una ruta fácil e ilegal: el voto secreto. Y lamentablemente no es la primera vez que aplican esta técnica, porque en la sesión del pasado 10 de abril, sucedió exactamente lo mismo.

No entiendo cómo es posible que puedan privar de una manera tan cobarde y negligente a las personas que solo quieren manifestar su amor de forma legal, que quieren dignidad, y una vida plena con su pareja, sin que las personas que los representan políticamente tengan una opinión que los discrimine.

Citados desde las 8 a.m., con lunch preparado como si fuera primaria y vestidos de blanco para representar a la familia “tradicional”, algunos miembros de los grupos anti derechos ya estaban haciendo fila para poder entrar al pleno; incluidas, claro, las rezadoras, ahora multiplicadas en cantidad y con más ganas de rezar que el pasado 10 de abril, así como señoras que no dudaron en usar el trapo de las tortillas en el que hicieron dibujos de preescolar para manifestar su postura en contra del matrimonio igualitario. Creo que todos pudimos notar la falta de creatividad por parte de los grupos anti derechos con sus carteles y con sus protestas en voz alta.

La forma en la que manipulan las cosas a su manera para que ellos puedan verse como los “defensores” de la familia, es en realidad todo lo contrario, al terminar siendo quienes bloquean nuevas oportunidades para más familias, que sólo buscan tener los mismos derechos que ellos. Creen que están haciendo algo por la sociedad cuando en realidad están dañándola de una manera alarmante que repercutirá en las futuras generaciones. Creen que el futuro está en sus manos y que es su responsabilidad -mediante sus creencias- hacer lo que se les dé la gana, y es obvio que no saben lo que implica el Estado laico.

Imagen: Hugo Borges.

Cegados por su privilegio y su cobardía, no pueden ver desde una perspectiva más grande lo que realmente están haciendo, segregar en vez de incluir, discriminar en vez de unir, odiar en vez de amar, y es algo que realmente me deja decepcionado y confundido, ya que presumen que su “Dios es amor”.

A pesar de todo, el apoyo y el sentimiento de unión estuvo muy presente también por parte de la comunidad LGBT+, que, citados a partir de las 8 a.m. llegaron poco a poco hasta igualar el número de personas de ambas partes.

Después del acceso, el arcoíris se hizo notar y pintó el lugar donde resaltaba de las personas que iban vestidas de blanco para “defender a la familia” y negar derechos. Después de que se diera el resultado, los pensamientos de varios compañeros y amigos se vieron reflejados en las redes sociales. No dándose por vencidos, sino impulsando el sentimiento de seguir insistiendo, hasta que se cansen de nosotros, porque al final todos sabemos que tarde o temprano, será ley.

En fin, creo que solo queda esperar nuevas oportunidades para intentarlo una vez más y, dentro de poco, poder culminar la legalización de los derechos de todas las familias en Yucatán, sin quitarnos la imagen tan lamentable de hoy que, sin duda, hará historia como una tarde de decepción por parte de nuestros representantes, que espero puedan reflexionar y pensar más allá de los favorecidos –grupos anti derechos-, y sí de los afectados por esta decisión –la comunidad LGBT+-.

A toda la comunidad LGBT+, solo espero que estos días sean de descanso, de meditación y de sanación.

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Estudio actualmente Comunicación y me gusta mucho escribir sobre temas variados, desde política hasta cultura pop. Realmente cualquier tema que me cause inspiración, curiosidad o interés.

Colecciono plantas, leo y veo series en mi tiempo libre.

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