Reflexiones en torno al cuerpo

El cuerpo siempre halla la forma de avisarnos cuando el tránsito es nebuloso, cuando hay turbulencias, cuando hay enfermedad. El cuerpo se estremece porque el cuerpo carga con traumas, estigmas, miedos racionales e irracionales, convive con lo agrotóxico y aniquilante que puede ser vivir en una sociedad que quiere ver al cuerpo como objeto de consumo, al cuerpo reducido en carne. 

El cuerpo se e Sncuentra más vulnerable que antes por mecanismos de control necropolíticos de las instituciones que los regulan. Cualquier cuerpo subalterno que no se restrinja a obedecer todo aquello que se considera como lo “normal” “saludable” o “deseable”, se encuentra en el peligro constante de ser marginalizado. Hay cuerpos que desestabilizan al sistema porque son el fallo de una maquinaria que supuestamente funciona de manera perfecta, o al menos eso nos dijeron, eso nos hicieron creer. Creo que quienes somos cuerpos de la diáspora no necesitamos del derecho de legitimación por parte de las estructuras que nos han negado nuestra existencia y que siguen con la imposición de una normativa que nos vulnera, que nos asesina y que nos fragmenta como colectivo. 

In line. Tala Madani (2006)
In line. Tala Madani (2006)

Creo que se puede articular resistencia y comunidad entre nosotres, creo que las soluciones están lejos de estar en manos de estructuras verticales que únicamente nos utilizan para enriquecerse, las soluciones están puestas en nuestra capacidad que tengamos de ser una fibra social cohesiva, en luchar hacia un mismo objetivo: acabar con las mismas estructuras que nos oprimen. Sin embargo, pienso en las encrucijadas en las que los cuerpos nos encontramos.

Si bien pudiera no ser una realidad inmediata el desprendernos de las estructuras que nos aprisionan y que nos agreden a diario como lo es el estado. También por ahora sería un tanto inocente e irresponsable pensar que no necesitamos, al menos por estos momentos, de utilizar las herramientas que nos proporciona el estado para oponerle resistencia, para poder cumplir con nuestra agenda sin confiar ni tener un ápice de credibilidad puesta en éste. Necesitamos que las personas a quienes se nos han negado ciertos derechos, exijamos y arrebatemos lo que nos pertenece, lo que se nos ha arrebatado, vivir una vida digna, sin miedo y con oportunidad de desarrollarnos libremente. 

Psicólogo. Interés por la educación y consejería de la sexualidad, estudios queer y literatura latinoamericana.

Amo las películas de Yorgos Lanthimos, el jazz, la trova y leer artículos del New Yorker.

Mi libro favorito es “Los recuerdos del porvenir” de Elena Garro.

Convencido de que “lo personal es político”.

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