«Medios cómplices», ¿cómo exigimos ser nombradAs en los medios de comunicación?

-Mariana Beltrán y Martha Ruiz.

Dos preguntas vienen a nuestra mente al escribir sobre «cómo queremos que las mujeres sean representadas en las narrativas de los medios de comunicación»: ¿Cuántas de nosotras iniciamos el camino de los feminismos en espacios educativos, como las universidades? ¿A partir de cuándo nos reconocimos como sujetas políticas de nuestras realidades y las de las otres?

Tal vez debamos iniciar contando quiénes escribimos. Martha es Archivera, madre feminista y miembra de Contingenta Siempreviva, mientras que Mariana, es estudianta de Comunicación y militante en la lucha de las mujeres desde la mirada descolonial. En temporalidades distintas, ambas hemos decidido transitar de lo personal a lo político.

Después de la jornada del ocho de marzo y los días de protesta, la Asamblea de Mujeres UADY convocó a reflexionar sobre lo que un día anterior, nos había llevado a cientos de mujeres a la calle principal de Paseo de Montejo. Nueve casos de feminicidio en Yucatán desde el 25 de enero hasta el 25 de agosto de 2020. Además de 49 denuncias interpuestas en la UADY por casos de hostigamiento, acoso, abuso sexual, violación y discriminación por parte de profesores, altos funcionarios y alumnos, hasta febrero de este año. La Asamblea arrancó con un pronunciamiento en medio de la calle 60, en presencia de peatones y automovilistas inmóviles, a la expectativa de saber la razón que nos tenía ahí; con un megáfono en mano que sostenía las palabras de una de nuestras compañeras: exigimos educación con perspectiva de género y resolución inmediata a cientos de denuncias de violencia, declaradas ante el Protocolo para la prevención, atención y sanción de la violencia de género, discriminación, hostigamiento, acoso y abuso sexuales de la máxima casa de estudios de Yucatán.

Dentro del edificio central de la UADY había un tendedero que revelaba la identidad de hombres conocidos señalados de acoso, hostigamiento, discriminación o abuso sexual. Un inacabado anuncio de las violencias que se viven en la Universidad. En colectivo nosotras hablamos y nos cuestionamos ante el reto de plantearnos la educación con perspectiva de género, ¿cómo pensar en educación con perspectiva de género, cuando ni la planta docente ni lxs alumnxs estamos listxs para esto? ¿Cuáles son las consecuencias que trae la institucionalización de lo que desde los procesos autogestivos hacemos? ¿De qué manera podemos visibilizar el eje transversal de la perspectiva de género en las distintas áreas de estudio? ¿Cómo hacer de la comunicación asertiva una herramienta para pensar la educación desde los contextos sociohistóricos actuales?

Como respuesta a dichas preguntas y con el fin de ejemplificar el eje transversal del enfoque de género, nos planteamos hacer un periódico en el que el contenido de las páginas respondiera a la pregunta “¿Cómo exigimos ser nombradAs en los medios de comunicación?”. Es decir, transitar de los discursos feministas producidos desde la academia a los que están presentes en las distintas formas de resistir y acuerpar en la vida cotidiana de las mujeres y sus diversidades.

Asamblea de mujeres UADY.

Para nosotras, el que los medios llamen a las cosas por su nombre es una cuestión de compromiso ético y social. Somos más que víctimas. Esto escribimos.

«Medios cómplices».

«Las mujeres no “provocamos” que nos asesinen».

«No repliquen fotografías de los feminicidios».

«No aparecemos muertas, nos están matando».

«No importa la hora, el lugar donde estaba ni la ropa que uso».

«Las protestas feministas no son vandalismo, son consecuencia del problema social al que las mujeres nos enfrentamos todos los días. Son manifestaciones reactivas a la violencia de género».

«No sexualicen nuestros cuerpos».

«No publiquen fotos de víctimas en bikini».

«No publiquen mis datos personales».

«Encabezados objetivos».

«Revictimización mediática».

«Cuando es por razones de género es feminicidio, no homicidio».

A los y las editoras y periodistas que deciden nombrarnos en medios de comunicación, les repetimos: somos más que víctimas. No nos nieguen, tenemos nombre. Que nuestro nombre no se les olvide. Antes de ser víctimas o sobrevivientes de violencia de género, somos personas con una historia de vida. Si van a cubrir casos de feminicidio o violencia feminicida, pidan el consentimiento de la familia de la víctima, no les pongas en riesgo.

Nos sabemos diversas porque desde la interseccionalidad nos categorizan desde la clase, género, raza/etnicidad y edad, que demarcan contextos de desigualdad social. De igual forma, analizar la violencia estructural que vivimos, significa visibilizar que las desigualdades sexo-genéricas, la desigualdad económica, el acceso a la justicia con enfoque de género u otros factores, son detonadores de la violencia hacia las niñas, mujeres, mujeres trans o identidades no-normativas.

A nuestras compañeras mujeres y niñas diversas que luchan tanto en las ciudades como en las periferias: construir(nos) una narrativa desde la sororidad, el autocuidado y ¿por qué no? La utopía. Hablamos de narrativas que nos permitan evadir el constante olvido en el que los discursos patriarcales nos han mantenido en el exilio de los espacios de memoria y participación. Cuidar unas de otras, acuerpar y pactar contra eso que nos violenta y oprime en los espacios públicos y privados.

Trabajo periodístico que recomendamos

De Lilia Balam y Katia Rejón. Maternidad forzada: el mito del aborto legal en Yucatán https://www.abortoyucatan.com

De Lydiette Carrión. La Fosa de Agua. https://piedepagina.mx/carta-a-los-adolescentes-que-leen-la-fosa-de-agua/

De Alejandra Crail. Matar a un hijo. https://m-x.com.mx/investigaciones/matar-a-un-hijo-en-mexico-cada-dos-dias-muere-un-menor-a-manos-de-sus-padres

Periodistas de a pie https://periodistasdeapie.org.mx

LuchadorasMX https://luchadoras.mx

CIMAC https://cimac.org.mx

Equis: Justicia para las mujeres https://equis.org.mx

Del centro al sur. Comunicóloga en formación.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *