Lo que siempre estuvo al lado nuestro

Hace unos días empecé un proyecto de repostería y panadería. Más que contar cómo ha sido mi experiencia cocinando y vendiendo, quiero relatarles cómo me han servido estos días para enamorarme más y más de mis amigues y para repensar lo maravillosas que son cada una de las formas de amor.

Empezar algo siempre da miedo, sobre todo cuando es algo que implica una actividad de compraventa, siempre está el temor de “¿y si nadie me compra?” o “¿y si mi producto no les gusta?”. Sin embargo, apenas anuncié que iba a comenzar un bakery, mis amigues comenzaron a bombardearme de mensajes, ofreciéndome su ayuda, pidiéndome productos o promocionando mi página con sus conocidos. Entonces me di cuenta de cuán amada era, cuánto creían esas personitas en mí, de hecho… creían en mí inclusive un poco más de lo que yo lo hacía.

Estamos tan inmersas e inmersos en el amor romántico que, de pronto, se nos olvida que existen formas de amor, amores que muchas veces son más incondicionales que el amor de una pareja o un “quedante”.

Pasaban los días y más notaba como existen muchísimas personas queriendo darle a sus amistades un regalo, un detalle porque deseaban que iniciaran bien un semestre, les fuera bien en una entrevista laboral o simplemente me decían “se le antojaron y se los quiero dar”. Fue así que comprendí eso que nos dicen muchas veces las películas ese “tal vez lo que estés buscando está al lado de ti y no lo ves”. Y sí, muchas veces ese amor lleno de detalles, reciprocidad y responsabilidad afectiva está a un lado nuestro; riéndose a las tres de la mañana de nuestros peores chistes o abrazándonos mientras tenemos el corazón roto por alguien que nos dijeron que no les caía bien, pero nos apoyaron porque nos vieron felices.

Nos la pasamos buscando el amor romántico porque no nos mencionan que existen otras formas de amor y otras formas de enamorarse que van más allá del deseo o el romanticismo, pues más de una vez me he atrapado a mí misma llenándome de una sensación de calidez cuando veo a un amigue festejando algo y pensando “mi vida no sería la misma si no estuvieras aquí”.

Claro, no pienso negar que ese amor lleno de besos en los labios, dedos entrelazados y ese tipo de actos es algo que deseamos, algo que no se reemplaza con el apapacho que te pueda dar un amigue, pero sí puedo decir que hoy sé que aunque solo alguna vez hace ya varios años amé de la manera romántica, cada día que pasa y que me acerco más a un amigue me enamoro poco a poco de su ser, de su esencia y sé que ese es el nombre del sentimiento porque es un amor desinteresado, incondicional, un amor que es capaz de hacerme querer ser mejor, pero que también me da el impulso para serlo. Ese amor que se manifiesta en forma de oraciones tan cargadas de significado como “te lo cuento porque me entiendes”, “sabes lo que significa para mí”.

Si somos amigues, probablemente te he dicho ya que te amo, que te quiero, que somos la pareja perfecta y es que lo somos, somos todas esas historias de amor que nos enseñan que son las ideales, “el sueño”: esos viajes de madrugada, cantar a todo pulmón, emborracharnos porque estamos felices de vernos y bailar horrible porque no sabemos movernos, somos todas las películas románticas pues hemos salido en la madrugada a ver las estrellas solo porque nos extrañamos, porque nos hemos peleado para después reencontrarnos en un pasillo y abrazarnos porque no soportamos no tenernos.

Porque entendimos que el amor viene en mil formas y presentaciones, porque sabemos que hay actos desinteresados y que no implican deseo y porque la amistad es enamorarse y existir amándonos unos a otros… por todo eso, gracias.

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¡Hey! Estudio Derecho en el ITAM y tengo 23 años. Soy promotora de los Derechos humanos, y más particularmente de la salud mental. Me interesa mucho la filosofía, particularmente en cuanto a la formación individual del humano, tanto de manera colectiva como individualmente.

Siempre abierta al conocimiento de diferentes perspectivas de manera cordial y respetuosa. Nunca se sabe suficiente del mundo y siempre estamos construyéndonos.

Una respuesta a «Lo que siempre estuvo al lado nuestro»

  1. Excelente reflexión
    Los amigos son la familia que nosotros escogimos y que nos llenan la vida de enseñanzas y comparten nuestro viaje en este universo y muchas veces son más solidarios que la familia de sangre.
    Por otro lado el amor lo expresamos y lo sentimos de tantas formas es increíble y nunca olvidemos que sin el en nuestra vida no hay nada.

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