Cuando el Estado criminaliza las protestas: las detenciones tras el #25N

-Escrito por: Cabraloca.

Este texto es una denuncia a la violencia disfrazada de justicia que impera en el estado de Yucatán. Siempre patriarcal, siempre machista.

El pasado 25 de noviembre, las mujeres nos organizamos para tomar las calles en el marco del Día internacional para la Eliminación de la violencia contra la mujer. Aunque no fue como todos los años, ni como en otras manifestaciones, esta vez entre nosotras había una consigna que se repitió antes y durante la manifestación: la seguridad la hacemos entre todas. Con lo anterior en la mente, se armaron protocolos, intervenciones, consignas y una ruta, la cual nos permitió recorrer desde el Remate de Montejo, hasta la Plaza Grande, acompañadas de las amazonas, quienes marcaban el paso con garrafones y cacerolazos, y las compañeras que se aventaron a poner el cuerpo delimitando el perímetro del contingente.

Sin embargo, a pesar de los esfuerzos colectivos para crear redes seguras que nos permitieran a todas ejercer nuestro derecho a la manifestación en el #25N, con la certeza de que nuestras identidades quedaban sepultadas bajo un pasamontañas o un pañuelo verde y con el anhelo de caminar junto a todas las compañeras exigiendo justicia; la policía detuvo a siete mujeres, dos de ellas menores de edad y una embarazada, justo minutos antes de que iniciara la concentración. Estas detenciones realizadas por elementos de la Secretaría de la Seguridad Pública fueron arbitrarias, ya que sucedieron sin un fundamento jurídico, con base en suposiciones y empleando violencia física.

Para aclarar lo anterior, las invito a hacer el siguiente ejercicio de análisis jurídico: Lo primero que hay que analizar es el fundamento legal para realizar la detención. En este sentido, la ley identifica 3 posibles supuestos:

El primero es mediante orden de aprehensión expedida por la autoridad judicial, la cual sucede cuando se presenta una denuncia o querella relacionada con un hecho que la ley señala como delito. Ese hecho debe estar sancionado con privación de la libertad y deben existir datos que establezcan que la persona detenida cometió o participó en la comisión de dicho delito.

El segundo supuesto es la flagrancia, que según el artículo 16 de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM) cuando se actualiza, “cualquier persona puede realizar la detención (…) en el momento en que se esté cometiendo un delito o inmediatamente después de haberse cometido”.

Y, por último, la Constitución califica como legales las detenciones realizadas en casos urgentes. Estas suceden cuando se trata de delitos graves (así calificados por la ley) y “ante el riesgo fundado de que el indiciado pueda sustraerse de la acción de la justicia”.

Lo anterior quiere decir que, para que las siete detenciones que tuvieron lugar el 25 de noviembre fueran legales, debieron haber encuadrado en alguno de los tres supuestos anteriores; lo cual no ocurrió, ya que las compañeras detenidas se encontraban dentro de un establecimiento imprimiendo stickers y la concentración ni siquiera había comenzado.

Vía: Se va a caer.

En segundo momento, podemos analizar el discurso criminalizador y misógino que pronunció el gobierno municipal, encabezado por Renán Barrera, justo después de la manifestación que tuvo lugar el 28 de septiembre del 2019, en el marco del Día de Acción Global por la despenalización del aborto, en un video que fue publicado en las redes sociales del presidente municipal y replicado por distintos medios de comunicación.

En dicho video, Renán Barrera asegura que, en Mérida, las personas somos libres de manifestarnos de forma pacífica y que el gobierno no solo respeta las manifestaciones, sino que las cuida. Sin embargo, califica como vandalismo la intervención al Monumento a La Maternidad y asegura que se presentó una denuncia ante la Fiscalía General del Estado, prometiendo justicia por los crímenes en contra del patrimonio de la ciudadanía.

En dicho mensaje, el gobierno municipal deja claro sus prioridades: el concreto antes que las mujeres, las pintas antes que los feminicidios y la justicia patriarcal antes que aquella justicia con letras platónicas que se nos ha negado históricamente.

Hoy, habiendo visto lo capaz que son tanto Renán Barrera Concha, como Mauricio Vila Dosal, con las detenciones ilegales, así como con las distintas formas de  represión en contra de las mujeres que nos manifestamos por las violencias machistas que vivimos en México y en Yucatán; les recordamos que los crímenes que se cometen en contra de las mujeres que ejercemos nuestro derecho a la manifestación pacífica son responsabilidad del Estado, por difundir un discurso que nos criminaliza y nos señala.

Les recordamos, también, que nosotras no olvidamos.

Que no olvidamos las risas burlonas de sus policías al escucharnos exigir justicia.

Que no olvidamos a nuestra compañera que fue víctima de un intento de violación por un elemento de la policía estatal en una hacienda abandonada.

Que no olvidamos a las mujeres que han sido víctimas de las violencias feminicidas en este estado.

Que no olvidamos a nuestras siete compañeras que vivieron el horror de ser detenidas sin motivo y violentadas por aquellas personas que juraron protegernos.

Vila, no vamos a olvidar que fueron tus policías, que es tu gobierno, que eres tú.

“El Estado opresor es un macho violador…

                                               El violador eres tú”

 

Fondea el contenido joven

YucaPost es un proyecto autogestivo y sin fines de lucro. No recibimos patrocinios privados ni fondos públicos, pero tú puedes ayudarnos suscribiéndote a nuestro Patreon o haciendo una donación por PayPal. Tu apoyo será destinado exclusivamente a pagar costos de dominio, mantenimiento y alojamiento.

¡Lee a las invitadas e invitados de YucaPost!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *