¡La primavera morada llegó!

Lorena Mirón.

 

El 8M se vivió como ningún otro, a pesar de no haber cifras oficiales, se calcula que nos encontramos entre 3,500 y 5,000 mujeres aquél domingo en el monumento a la patria. Mis ojos y mi corazona no daban crédito, éramos muchísimas mujeres acuerpándonos para exigir condiciones laborales dignas, respeto a nuestras vidas, el derecho al aborto libre, a no ser discriminadas por ser trans, lesbianas, bisexuales, pansexuales, entre otras exigencias y consignas.

 

Para algunas, este #8M fue una oportunidad más para ocupar el espacio público rodeadas de nuestras hermanas, para visibilizar el hartazgo que sentimos por ver que nada pasa y que nosotras seguimos muriendo. Para otras, fue la primera manifestación de muchas. Lo cierto es que aquél domingo trascendió, tanto en la historia de la lucha feminista en el estado, como en nuestras historias personales.

@daycuervo

 

A todas las que marcharon por primera vez: bienvenidas, las estábamos esperando. Les prometemos que nunca más van a sentirse solas porque nunca más lo estarán. Todo el sentimiento que sembramos aquél domingo va a seguir floreciendo entre nosotras, pero lo tenemos que cosechar. Es por eso que ahora a cada una nos toca preguntarnos desde dónde queremos hacerlo, porque después de la emoción y la euforia, después de la contención que nos hemos dado las unas a las otras, tenemos que estar más fuertes que nunca, tenemos que (re)encontrarnos y organizarnos.

 

La primavera morada llegó y no podemos dejar que se vaya, necesitamos alimentar ese fuego con la apropiación personal de esta lucha y con organización política, porque el proyecto del tren maya se acerca con pasos de gigante y con él, más obreras explotadas. Porque las trabajadoras del hogar son mal pagadas, porque nos siguen condenando a una maternidad no deseada, porque les asusta más vernos rayar un monumento, que ver el cuerpo mutilado de una compañera en las noticias, porque en las iglesias nuestra niñez es abusada, porque nos violentan aquellos en quienes depositamos nuestra confianza y les abrimos las puertas de nuestras casas, porque todos los días salen carteles de hermanas desaparecidas que no son simulación, porque nos está asesinando la violencia que ha venido creciendo en los últimos años en este municipio, en este estado y en este país, porque como dice la consigna “Mérida no es blanca, es feminicida”.

 

@Waay_Aruma

La primavera morada llegó y con ella la oportunidad de hacer historia, ahora que estamos juntas, ahora que sí nos ven, necesitamos responderle a ellOs, a los empleadores injustos, a los que nos acosan en la calle, a los que creen que nuestros cuerpos son objetos agenciables por existir en el espacio público, a los que se burlan de nuestra protesta o tachan de ilegítimas nuestras formas. A los que nos están matando, a los que no castigan a nuestros asesinos, a todos ellos les tenemos que responder que ya no les tenemos miedo, porque estamos juntas, porque somos manada y estamos organizándonos.

​El 8M es solo el inicio, vienen tiempos de lucha y tenemos que estar bien articuladas porque no habíamos vivido nada igual, porque no habíamos podido palpar cuántas éramos y vaya que somos un chingo. El pasado domingo todas las que asistimos a la marcha asumimos una responsabilidad con nosotras mismas y con nuestras compañeras, con las que están y con las que han sido asesinadas. No permitamos que esta primavera se nos vaya entre las manos, no dejemos que esta fuega se apague. Vamos a hacer que todos los días sean #8M, vamos a demostrarles que somos malas y no han visto cuán PEORES podemos ser, vamos a hacer que tiemblen los machistas porque toda Mérida será feminista.

 

​La primavera morada llegó…  no esperen que se vaya.

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