La multiculturalidad en todas las personas

Cuando eres una persona refugiada o migrante internacional, uno de los proceso más difíciles que encuentras es la adaptación a la nueva cultura. El proceso de aculturación en un individuo puede ser uno de los procesos psicológicos más complicados que existen en la actualidad. Es un choque tanto cultural en tu esfera pública como en tu esfera privada. Aquello a lo que estabas acostumbrado ha cambiado radicalmente. Si bien es cierto las diferencias entre ciertos países son menores, en el caso de refugiados no se conoce mucho del país receptor haciendo que este proceso de aculturación sea mucho más complicado.

Por otro lado, el Estado receptor de este nuevo grupo de personas con una cultura diferente puede actuar de manera tolerante y respetuosa o tener una negación frente a la nueva cultura que se nos presenta. Muchas de las acciones xenófobas no son directamente hacia las personas pero sí a sus ideales, valores y cultura. Incluso cuando hay una presencia de un grupo migrante que quiera participar activamente en la cultura del país, la gente del país receptor llega a rechazarles. Aún cuando se habla de un choque cultural de una frente a la otra, la realidad es que es muy difícil poder distinguir cuales son los elementos de una cultura dado que cada persona tiene una forma muy distinta de enfrentarse al mundo.

Hay que comprender que con la mayoría de los choques culturales no se puede explicar una asimilación en su totalidad de la cultura ajena, siempre habrán remanentes de nuestra propia cultura que mantengamos en nuestras acciones. Esto se vuelve más complicado cuando no podemos determinar cuales son los conceptos culturales y de dónde provienen. Objetos tan sencillos como un platillo típico o una vestimenta tradicional que todo el mundo la percibe como originaria de un país, seguramente sufrió alguna influencia de otras culturas.

En el presente escrito nos centraremos en resolver la pregunta: ¿realmente podemos entender una cultura frente a la otra? Probablemente la aculturación sea un proceso que ya llevamos dentro dada la extensa migración de nuestros antecesores y antecesoras y los intercambios culturales que existen con otros países. Para entender el término de aculturación en 2004, la Organización Internacional de Migración definió el término de cómo: la adopción progresiva de elementos de una cultura ajena (ideas, palabras, valores, normas, creencias e instituciones) por una personas o un grupo de personas. Desde este momento nos podemos dar cuenta que definir lo que es realmente una cultura es mucho más complicado de lo que creemos.

Desde mi perspectiva, cada persona tiene elementos culturales tan diferentes que podría crear su propio grupo o subcultura con las personas más cercanas. Sin embargo, esto nos ayuda a defender nuestra tesis central de que las personas somos seres multiculturales. El entendimiento del “otro y otra” frente a “nosotros o nosotras” es exclusivamente por los patrones culturales que no hemos decidido apropiar o tolerar. Existen dos fuentes principales para entender el multiculturalismo social: Melting pott y Salad Bowl Theory.

La primera teoría, Melting Pot, nos lleva a creer que las y los individuos de un territorio van a hacer un tipo de fusión entre las culturas y crear una nueva visión del mundo. El ejemplo más claro de esto fue la fundación de Estados Unidos cuando aceptaron personas inmigrantes de todo Europa sin importar sus tradiciones y creencias para formar una nueva sociedad. Sin embargo, en el momento de entrar en contacto con otras culturas , como ciertas culturas de la región de África Subsahariana y los nativos americanos, las y los migrantes europeos no aceptaron su cultura y obligaron a que estas personas asimilan la nueva cultura americana. Esta teoría es una de las más criticadas debido a que quita la importancia de las culturas marginadas o que son minoría para dar paso a una gran cultura en común.

La segunda teoría tiene una concepción más liberal y contemporánea ya que describe que las sociedades son más heterogéneas que homogéneas. En este tipo de sociedades las personas pueden convivir pero mantienen la esencia de su cultura y tradiciones. Esta teoría pone en ejemplo que no es necesario despojarte de tu cultura anterior para ser parte de una cultura dominante, sin embargo estas diferencias dentro de un territorio delimitado puede llevar a que haya diferentes disputas entre un grupo y otro. De acuerdo a un estudio realizado por Berray en 2017 los habitantes de la ciudad de Nueva York, una de las ciudades en la que mayor número de culturas pueden interactuar,  son menos propensos a trabajar de manera conjunta.

Por último creo que más allá de rechazar la teoría de Melting Pot, esta nos puede ayudar a tener menos conflictos frente a las personas migrantes o refugiadas ya que nos permiten integrar a las personas a los espacios públicos. Este universo de obligación debe de ser más grande para que las personas puedan desarrollarse libremente mientras conservan y aportan los mejores elementos de sus culturas.

 

Soy estudiante de Relaciones Internacionales en la Ciudad de México. Me gusta escribir acerca de política nacional, deportes y temas de igualdad de género.

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