La crisis del IMSS

No es una novedad para nadie que el servicio que ofrece el IMSS es malo e ineficiente. La institución lleva años sufriendo una crisis debido a los limitados recursos con los que cuenta y la corrupción rampante en su interior. Han ocurrido casos de corrupción como la compra de medicamentos y materiales a sobreprecio que descubrió la actual administración, para luego multar e inhabilitar a las empresas que participaron en dichos actos durante la administración pasada. Lo cual en principio fue positivo. Sin embargo, durante los primeros 8 meses de la actual administración, se han presentado casos de desabasto de medicamentos y materiales a nivel nacional debido al proceso de licitación con los nuevos proveedores para el Instituto, situación que provocó protestas.

Hace poco más de dos meses el entonces secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, se reunió con el actual director del IMSS, Zoé Robledo. Este último declaró a los medios que la institución se encuentra en crisis y requería de una inversión para no colapsar, esto después del memorándum del presidente en el que se implementa la famosa austeridad republicana en todos los niveles e instituciones del gobierno. Robledo señaló que, si bien el ahorro durante el primer trimestre del año en el proceso de compra de medicamentos había sido exitoso, requerían de más recursos debido a que el IMSS cuenta con varias instalaciones inconclusas que dejaron las administraciones pasadas y que habían sido catalogadas como “terminadas”, pero que en realidad se encuentran en obra negra y requieren de inversión para ser finalizadas.

Es decir, con los recortes y el dinero ahorrado en la compra de medicamentos no basta para finalizar hospitales y centros médicos que son urgentes concluir. Nótese que únicamente hablamos de hospitales inconclusos. Los hospitales y centros de salud que ya operan también requieren de nuevo mobiliario y equipo para seguir funcionando, ya que, el anterior director del IMSS, Germán Martínez, en entrevista para “Sin Embargo”, declaró que las actuales instalaciones se encuentran en ruinas. Tal es la situación que hace solo un par de semanas Zoé Robledo, pidió el apoyo a la ciudadanía en general para hacer donaciones al IMSS en especie de mobiliario para las salas de espera en los hospitales. En el vídeo Zoé presumía el haber donado 5 sillas a título personal para fomentar la donación.

Estos son los mayores problemas del IMSS a corto plazo junto con el pago de los sueldos de su personal, pero a mediano plazo el IMSS también se enfrenta a un mayor reto con el pago de pensiones y jubilaciones de sus afiliados, que pese a las reformas laborales que precarizan el empleo al recortar o hacer inexistentes las pensiones y jubilaciones, el pasivo laboral cada año sigue aumentando y con ello el riesgo de no poder hacer frente al pago de estas obligaciones. Pagar estas obligaciones será insostenible con los actuales recursos del IMSS.

Sí, se requiere de una mayor inversión en el IMSS para hacer frente a la problemática actual. Sin embargo, no es una solución que sea viable a mediano o largo plazo por lo expuesto anteriormente. Entonces ¿Cuál podría ser la solución al problema de financiamiento del IMSS?

La solución podría ser bastante más fácil de lo que se cree, solo basta revisar la principal forma en que el IMSS obtiene sus recursos: las cuotas obrero-patronales. No es sorpresa para nadie que muchos patrones, sino es que la mayoría, declaran al IMSS sueldos de sus empleados menores a los reales. Es fácil hacerlo y son prácticamente nulos los mecanismos que tiene el IMSS para saber si lo que se declara es falso. Pero hay alguien a quien no pueden engañar, sabe todo sobre uno: sabe dónde trabajas, cuánto ganas, en que lo gastas, cuando lo gastas, con quién te relacionas y donde vives: Hacienda.

La solución a esta problemática se podría resolver haciendo que el IMSS y hacienda trabajen de manera conjunta para que las cuotas obrero-patronales se paguen de acuerdo con los sueldos que declaran los empleados a hacienda. Suena fácil y técnicamente quizá también lo es, al IMSS únicamente le interesan los sueldos reales de los empleados, no en que lo gastan y otros aspectos como los que le competen a hacienda.

¿Por qué no ocurre entonces? Por el costo político que tendría esta acción. Ningún político quisiera asumir el costo de obligar a todos los patrones del sector privado a pagar sus cuotas obrero-patronales reales, lo cual también se traduce en menores ingresos para sus empleados. Tendría muchos efectos económicos negativos el implementar esta idea, como la menor contratación en el sector privado, aumento de la informalidad, menor inversión, menor consumo y un largo etcétera. Sin embargo, es la decisión más viable a mi parecer, además de ser necesaria y urgente para evitar el colapso del IMSS. De no hacerse algo pronto, es solo cuestión de tiempo para que los recursos se agoten y muchos afiliados pierdan su ya de por sí precaria seguridad social.

 

Finalmente quisiera agradecer a Yucapost y a todos los que lo integran por darme la oportunidad de colaborar con ustedes. Gracias.

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Soy estudiante de la carrera de administración en el ITAM. Me gusta todo lo relacionado con la política, economía y negocios.

4 respuestas a «La crisis del IMSS»

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