La importancia de la victoria de Joe Biden para la comunidad LGBTQ+ del mundo

Uno de los rasgos más característicos de la administración del presidente Donald Trump, fue que su comunicación oficial nunca estuvo preocupada por contravenir evidencia científica, negar hechos que están bien documentados o construir su propia versión de la realidad con ayuda de cifras incomprobables.

En ese sentido, resultaba indignante ser testigo de cómo la estrategia de reelección del partido republicano insistió en pintar a Trump como un candidato a favor de la comunidad LGBTQ+, mientras que la legislación que se promovió durante sus años en el poder, aliado con un senado de mayoría republicana, no sólo significó un retroceso en las protecciones legales por las que este grupo ha luchado a través de los años, sino que se establecieron nuevas disposiciones que dificultan su acceso algunos servicios vitales como la salud o la educación; sin mencionar las múltiples ofensas simbólicas, como eliminar las referencias a la diversidad sexual de documentos gubernamentales en donde ya se habían hecho rutina o prohibir que la bandera arcoíris se izara en las embajadas estadounidenses durante el mes del orgullo.

Esta actitud afectó principalmente a la comunidad LGBTQ+ en los Estados Unidos, pero también tuvo repercusiones en el plano global, ya que este país dejó de aportar su peso en los foros internacionales en temas sobre derechos sexuales. Así pues, el triunfo de Joe Biden representa una oportunidad para que el nuevo gobierno resarza los daños de los últimos cuatro años al interior del país y que impulse una política exterior que se preocupe por la situación de las minorías sexuales en otros lugares del planeta.

El discurso de Biden como candidato a la presidencia puso énfasis en diferenciarse de la retórica negativa de Trump, especialmente en lo que tiene que ver con las organizaciones internacionales y los proceso multilaterales de la comunidad internacional: por ejemplo, prometió que, de ser electo, los Estados Unidos se comprometerían otra vez con el Acuerdo de París sobre cambio climático.

Para poder ayudar a las personas LGBTQ+ alrededor del mundo, es crucial que la administración de Biden regrese al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, del cual Trump se retiró de manera repentina a mediados de 2018. Este organismo se encarga monitorear que los países miembros de las Naciones Unidas cumplan con los acuerdos de derechos humanos a los que se han adherido y formula recomendaciones al respecto; además, suena la alarma sobre crímenes de guerra o crímenes contra la humanidad, y puede iniciar investigaciones para atender la situación.

Si bien el Consejo ha recibido críticas importantes con respecto a sus mecanismos de membresía, así como con la forma ineficiente con la que se ha conducido ante casos violaciones contra los derechos humanos en Palestina y Burma; no cabe duda que también ha desempeñado un papel importante en llamar la atención a los abusos que se cometen contra las minorías sexuales.

Lo anterior ha propiciado que las Naciones Unidas establezcan comités de expertos para revisar casos de discriminación por motivos de orientación sexual y género en la legislación de los países miembros e incluir a la comunidad LGBTQ+ como grupo vulnerable que no debe ser dejado atrás en los acuerdos internacionales; entre otras acciones. El retorno de los Estados Unidos a este foro implicaría aumentar la legitimad de este organismo.

LGBTQ+ Joe Biden
Fotografía vía EFE

La administración de Trump ha propuesto enmiendas que hacen más difícil que personas refugiadas que huyen de sus lugares de origen por cuestiones relacionadas con su orientación sexual o su identidad de género puedan obtener asilo en los Estados Unidos, ya que aumenta la discreción de oficiales de asilo y jueces y juezas de inmigración para negar los casos que consideren “frívolos”.

Esto es importante porque la mayoría de los refugiados LGBTQ+ que solicitan asilo en este país lo han hecho gracias a que la ley contempla como candidatos a aquellas personas perseguidas por su “pertenencia a un grupo social en particular”, lo cual solía incluir a quienes son minorías sexuales. Sin embargo, con las reformas que Trump impulsa, esta categoría queda sujeta a interpretación, dando a oficiales de asilo la capacidad de negar por completo las solicitudes que se basan en la orientación sexual y la identidad de género.

También, la administración de Trump ha obstaculizado que las y los diplomáticos de otros países puedan obtener visas para sus parejas del mismo sexo, pues ahora es necesario que las y los diplomáticos estén legalmente casados en los países que representan para que sus parejas obtengan el permiso de residir en los Estados Unidos; lo cual es imposible para quienes viven en países donde el matrimonio igualitario está prohibido. Biden ha expresado su intención de hacer de los Estados Unidos una fuerza global en beneficio de los derechos humanos, por lo que hay esperanza de que estas disposiciones sean revertidas.

En suma, la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca no significa el fin de los obstáculos que enfrenta la comunidad LGBTQ+, al interior de los Estados Unidos o en el resto del mundo, pero sí representa un cambio de tono y de actitud hacia este grupo, que facilita la interacción entre el gobierno y las personas que hacen activismo a favor de las minorías sexuales. Queda por ver si el equipo de Biden muestra la voluntad política de mantener sus promesas de campaña y sujetarse a una rendición de cuentas en ese sentido.

Me llamo Ramón Fernando Stevens Martínez y soy estudiante de la maestría en Ciencia Política de El Colegio de México. Me dedico a temas de política exterior de México, así como sexualidades y teoría queer vistas desde las Relaciones Internacionales.

Una respuesta a «La importancia de la victoria de Joe Biden para la comunidad LGBTQ+ del mundo»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *