El fin del turismo como lo conocemos

El coronavirus ha provocado una crisis sanitaria y económica sin precedentes. En cuestión de solo unos meses ha puesto al mundo en su peor momento económico desde la Gran Depresión de 1929.

Entre todos los sectores afectados por esta crisis hay uno que destaca: el turismo. Esto debido a que la pandemia ha provocado el cierre de fronteras, aeropuertos, hoteles y centros turísticos. Además, a esto se le suma la crisis económica que provocará un bajo flujo de turistas durante los próximos años.

Dada esta situación, los despidos sin precedentes en dicho sector no son de sorprender. En México se han perdido alrededor de 2 millones empleos en el periodo de marzo-mayo de 2020. De estos 2 millones de despidos, alrededor de 600 mil pertenecen a trabajos del sector turístico según datos del IMSS. Estas cifras sólo contemplan al sector formal.

Por otra parte, la aplicación líder para rentar inmuebles prácticamente en cualquier parte del mundo, Airbnb, también se encuentra en serios problemas debido a la crisis. Sólo en el mes de mayo despidió al 25% de su personal. Es decir, alrededor de 2000 personas. El CEO de dicha empresa, Brian Chesky declaró en una entrevista para CNBC:

“Tardamos 12 años en construir Airbnb y lo perdimos casi todo en cosa de 6 semanas”

Además, añadió:

El turismo tal y como lo conocíamos se ha acabado. No quiero decir que el viajar se haya acabado, sino que el modelo que conocíamos ha muerto y no va a volver”.

Solo en México dicha firma generó una derrama económica de alrededor de 2,700 millones de dólares con más de 100,000 alojamientos. Esto es dinero que dejan de percibir los propietarios de dichos alojamientos, así como las personas que laboran dándole mantenimiento a dichos espacios y el gobierno por concepto de impuestos gracias a la nueva normatividad fiscal en cuanto a servicios electrónicos.

Ante este panorama queda la duda: ¿Vale la pena invertir en proyectos como el Tren Maya o el aeropuerto?

Es difícil responder esta pregunta ya que, si bien al corto y mediano plazo el turismo se verá seriamente afectado y la demanda disminuirá, a largo plazo las cosas cambian y no sabemos si volveremos a vivir una normalidad como antes de la pandemia. Es por eso, que es conveniente redirigir parte de los recursos destinados a esas obras a políticas fiscales expansivas –aumentar el gasto público a través de una disminución de impuestos– para atender la crisis económica que enfrenta el país.

Finalmente, sin duda alguna esta situación tendrá repercusiones por años y cambiará para siempre el turismo no sólo en México, sino a nivel mundial debido a la nueva normatividad que existirá para realizar viajes en el futuro. Esto, con el objetivo de no permitir que un nuevo virus se propague como lo hizo el coronavirus en estos meses.

Fondea el contenido joven

YucaPost es un proyecto autogestivo y sin fines de lucro. No recibimos patrocinios privados ni fondos públicos, pero tú puedes ayudarnos suscribiéndote a nuestro Patreon o haciendo una donación por PayPal. Tu apoyo será destinado exclusivamente a pagar costos de dominio, mantenimiento y alojamiento.

Soy estudiante de la carrera de administración en el ITAM. Me gusta todo lo relacionado con la política, economía y negocios.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *