Coronavirus en tiempos de la crítica

Los que tenemos acceso a pasar ratos virtuales en nuestras redes sociales podemos observar que existe una amplia variedad de propuestas y objetivos a cumplir en estos tiempos de pandemia: desde leer todos los libros que tenemos pendientes, o ver documentales, series o películas, hasta dedicarnos a elaborar teorías conspirativas de como los gobiernos primermundistas orquestaron el desate del coronavirus para desestabilizar la economía y comenzar una nueva guerra fría.

Precisamente, dentro de las cosas que más están llamando mi atención es la de la crítica. Voy a enlistar algunos comentarios:

  1. “Todos nos debemos quedar en casa, ¿qué chingados te cuesta, egoísta?” ajá, ¿y los que necesitan salir para subsistir? ¿y los que viven en la informalidad laboral?
  2. “No nos interesa ver tu rutina de ejercicio en Instagram.” De acuerdo, ¿has considerado quizá, no verla y ya?
  3. “Pinches ignorantes, por eso estamos jodidos como país.” Oye, ser iluminado, ¿has considerado que no todas y todos tenemos acceso a los mismos derechos? Si ves que algo está mal y te molesta, ¿has pensado hacer siquiera algo por ello además de descargar tus frustraciones desde la comodidad de tu Smartphone?
  4. Etcétera.

Las críticas están en nuestro entorno laboral, entre las amistades, en la familia, y en general, en cualquier relación personal. Es normal, yo también critico a veces. Y es por esa misma razón, que considero estamos obligados a conocer, informarnos y estar atentos de todo lo que sucede a nuestro alrededor y después criticar, pero hay que saber distinguir cuando estamos haciendo una crítica insana en vez de una crítica sana. ¿Podemos abordar las críticas insanas con prudencia e inteligencia?

Sería bueno que erradiquemos la falsa creencia de sentirnos moralmente superiores a las y los demás; que estamos por encima de lo bueno y lo malo y que tenemos derecho a juzgar a otras personas. Nacimos para ser reales y entender nuestra realidad, no para ser perfectos.

Note to self: Haz a un lado las críticas insanas, esas que se hacen desde una burbuja y desde el privilegio. Concéntrate en tus metas y objetivos, prioriza las cosas importantes y aprende a apoyarte más en las personas que te rodean.

Estamos viviendo un momento histórico en nuestras vidas y sí creo que es ante este tipo de eventos inusuales que como personas sacamos nuestras frustraciones y egoísmos, pero que también podemos sacar nuestra nobleza y solidaridad con las y los demás.

Termino con esta bonita frase que me encontré por ahí en Facebook: “tal vez estamos empezando a comprender que nadie se salva solo, que las fronteras no existen, que la salud es un derecho universal, que la economía puede esperar, que la vida es frágil y que protegerla es un deber colectivo.”

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Abogado, servidor público, activista en derechos humanos y fan del rock ochentero.

Escribo mis inquietudes personales y jurídicas en este blog.

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