Acompañar la defensa de derechos durante la pandemia

Hoy 10 de diciembre de 2020, en el marco del Día de los Derechos Humanos, queremos recordar que en todo el mundo se vive un panorama oscuro para las luchas sociales, a la vez que les contamos cómo surgió Kanan Derechos Humanos. Para esto es inevitable hacer referencia a la emergencia sanitaria por el coronavirus COVID-19 el cual ha sido un obstáculo que definitivamente empeoró el respeto y garantía de los derechos, sobre todo, contra las personas en situación de vulnerabilidad, como las personas defensoras de derechos humanos, pueblos indígenas, mujeres, personas con discapacidad, entre otras.

Este año ha estado lleno de sorpresas, pero sin duda la menos grata fue la aparición de una emergencia sanitaria en México (y el mundo) desde el 31 de marzo, por la COVID-19. Esta situación provocó la modificación de todas las dinámicas sociales, incluyendo las luchas por la defensa y promoción de los derechos humanos. En nuestro caso, tuvimos que pausar toda la agenda, bajo una incertidumbre generalizada sobre qué hacer y cómo hacerlo. A la vez que esto sucedía, las autoridades gubernamentales no cesaron la imposición de actos que violan derechos humanos de forma grave, además de estigmatizar, discriminar y criminalizar a las personas que se dedican a defenderlos. Tal es nuestro caso, así como de miles de personas y colectivos en México, quienes decidieron emprender esta lucha aun en estos tiempos y ante cualquier adversidad.

Desde el inicio hasta la actualidad de la pandemia, la defensa de derechos ha sido casi imposible. Todos los poderes gubernamentales en México, como el Poder Judicial, han emitido acuerdos en los cuales reducían la posibilidad de acceder a mecanismos de protección de derechos humanos, como el juicio de amparo, limitándolos solo a “casos urgentes”. Esto también se reflejó en el Poder Legislativo el cual aprovechó las actuales circunstancias para eliminar Fideicomisos (fondos) como la relativa a la protección de personas defensoras de derechos humanos y periodistas.

Los acuerdos que restringían la protección de derechos a solo “casos urgentes” sin duda se volvieron arbitrarios e ineficaces para proteger a las personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad. Por ejemplo, las personas de las comunidades y pueblos originarios mayas nos contaban que, como parte de su vida e integridad, se encuentra su estrecha relación con la tierra, el territorio y medio ambiente. Claro está que los modos occidentales y con cero perspectiva de derechos humanos conllevaron a que, más de una vez, los juzgados se nieguen a recibir amparos para proteger a las personas de comunidades y pueblos originarios, tales como los que buscan detener la ejecución de megaproyectos considerados para el gobierno como “esenciales” durante la pandemia.

Lo anterior, se debía a que tales amparos no eran considerados como “casos urgentes”, aun cuando se encuentran ejecutándose contra la voluntad de dichas personas, y durante el contexto de pandemia. Un dato relevante es que, Yucatán, ha sido calificado como la entidad federativa con más casos de muerte por COVID-19 en poblaciones indígenas, acumulando el 15% de los decesos en esta población a nivel nacional.

A pesar de estas circunstancias, hemos visto a colectivos como la Asamblea de Defensores del Territorio Maya, Múuch´ Xíinbal que realizan su labor comunitaria hablando con las poblaciones sobre sus derechos, escuchando sus problemáticas y, acorde a éstas, planeando posibles soluciones. Nuestras perspectivas son más jurídicas, con la cual aportamos y acompañamos la defensa de sus derechos aún durante la emergencia sanitaria. Este camino en el presente contexto ha sido cansado y frustrante, como seguramente también lo ha sido para los demás colectivos, colectivas y organizaciones en todo México. A raíz de esto, nos dimos cuenta de la dimensión del panorama actual de los derechos humanos en Yucatán, México y el mundo, e indudablemente necesitábamos sumar esfuerzos.

Una vez le preguntamos a un compañero vocero defensor del territorio y medio ambiente del pueblo maya sobre cuáles son sus expectativas de esta lucha, a lo que nos contestó: “pues, como dice Galeano, ¿para qué se hizo la utopía? para caminar”. Analizando esta respuesta nos dimos cuenta de que, la lucha por los derechos humanos es un eterno caminar hacia la utopía. Pero no sólo eso, para caminar necesitas compañía porque indudablemente siempre existirán obstáculos que nos interesan a todos, todas y todes. Tenemos que transitar hasta que se haga costumbre el ejercicio pleno y libre de todos los derechos de todas las personas.

Sin duda, a partir de la respuesta del defensor maya, se nos hizo muy coherente el lema “caminando en equipo hacia la utopía” el cuál hemos ido afianzando cada vez más. Por ello, para nosotras nos pareció necesario hacer un movimiento integral, con nuevas ideas, perspectivas y bases, con trabajos horizontales, no jerárquicos, y que acompañen (no se impongan) a las luchas, la defensa y la promoción de los derechos humanos.

Así surgió Kanan Derechos Humanos. Surgió de una necesidad de defender y promover los derechos, pero no sólo eso, sino hacerlo en equipo caminando hacia la utopía. Este caminar se llena de sentido cuando se atraviesan barreras importantes, como la estigmatización, discriminación y criminalización de personas, colectivos y organizaciones que ejercen esta labor de defensa de los derechos, pero aún más cuando el panorama es muy complicado y poco claro durante una pandemia global de esta magnitud.

Cuando ésta no existía, parte de nuestra rutina era movernos a lo largo y ancho de Yucatán, conocer nuevas personas, comunidades y pueblos mayas, sentir su calidez y recibimiento. La energía que se compartía era por más, una experiencia que con cada viaje nos hacía reafirmar nuestras convicciones. Pero ahora, si bien las dinámicas sociales han cambiado, la lucha resiste y persiste.

Por todo esto es que recordamos gratamente este 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos, para volver a poner sobre la mesa que la lucha continúa, es complicada pero necesaria, y la suma de esfuerzos es vital por ser un asunto de todas y para todas las personas, en el ejercicio pleno de todos nuestros derechos.

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Colectivo dedicado al activismo, educación en derechos humanos, la consultoría y el litigio estratégico para la defensa y promoción de los derechos humanos en Yucatán.

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