Vivamos y amemos mientras tanto

Me di cuenta de que, […] quiero honrar tanto como pueda las vidas que hoy me rodean y conforman; honrar a mi mamá con los alcatraces que tanto le encantan; honrar a mi novio con muchísimo pan; honrar a mi Nala con los paseos más largos que me sean posibles; honrar a las personas que tengo lejos con un mensajito que les recuerde que las amo; honrar a mis amigas tomando el café o té favorito juntas; honrar a cada ser que está en mi vida con el lenguaje de amor que mayor comodidad y seguridad le genere, dentro de los recursos que me sean posibles; y, también, honrar mi vida con todo el cuidado, paciencia y comprensión que pueda.

She’s beauty and she’s grace: notas para pensar los concursos de belleza

Pensar los certámenes de belleza, donde sea que tengan lugar, como arenas en las que se debaten y reconfiguran nociones acerca del género, la belleza y la identidad nacional, nos permite entender que los constructos sociales no son estáticos, sino que resultan de negociaciones y disputas en las que participamos día a día. Afirmar que algo es una construcción social arroja luz sobre los procesos mediante los cuales lo que ha sido considerado “tradicional”, “normal” o “natural” y, por lo tanto, incuestionable; pero, también, evidencia que lo que puede parecer dado, está bajo incesante escrutinio.