No murieron, las asesinaron

Volumen 2022

“¿Qué cosecha un país que siembra cuerpos?” 

Pregunté hace dos años en la primer versión de este texto. Hoy, dos años después, seguimos en constante indignación por la normalización de asesinatos en México.

La historia navega entre si el primero y dos de noviembre festejamos o conmemoramos la vida de las personas que han transcendido, nos gusta pensar que vienen al mundo de les vives pero ¿y si allá están mejor? En un espacio libre de violencia e impunidad, a las personas asesinadas por la negligencia estatal les debemos todo. A las familias que ponemos en nuestras ofrendas a nuestros seres amados, los gobiernos nos deben todo.

Las personas activistas asesinadas, no “sólo” murieron ¡Les asesinaron! Es importante nombrarlo y decirlo en voz bien alta porque el no hacerlo y por el contrario, normalizarlo; contribuye a la impunidad. 

Una de mis amigas más queridas (Xime Bai)  lucha por la defensa de la tierra y desde varios espacios colabora en la construcción de políticas públicas medioambientales, además, forma parte proyectos sociales y comunitarios que promueven  que todas las personas cuidemos al planeta. 

Pensé en ella y que la veía como una de mis heroínas porque México está en el top 3 de países más peligrosos (a lado de Brasil y Colombia) para defender el territorio y el medioambiente, escuchando el episodio “Los riegos de defender el medio ambiente” del podcast “El Café de la mañana” me di cuenta que estaba bastante de la chingada tener que ver a mi amiga como una heroína (por estar viva y resistir) y al mismo tiempo preocuparme por un factor más que la hace aún más vulnerable en este país; ser una activista medioambiental. 

En 2021 fueron asesinadas 25 personas activistas medioambientales, sumemos a las más de 10 mujeres asesinadas todos los días en el país, a las personas periodistas y políticas, y el sin fin de causas que provocadas por la negligencia estatal han contribuido a que hoy, miles de familias pongamos a un ser amade en nuestras ofrenda. Realmente estamos caminando sobre muertes. 

La muerte es dolorosa, debe ser un proceso natural que permita a las personas entender la perdida como el ciclo de la vida, en cambio, para miles la muerte de nuestras personas amadas ha significado no sólo la perdida y ausencia, sino un constante sentimiento de impotencia al saber que las autoridades pudieron hacer más pero no quisieron / no tuvieron la capacidad.

Sigamos luchando, exigiendo y  construyendo la sociedad que nos permita ser libres, vivir segures. No  porque la vida vaya al 200% normalicemos los asesinatos.

En memoria de todes nuestres muertes y les del Estado. 

Ella/She

Escribo para plasmar lo que me duele e indigna, deseo que todas las personas encuentren espacios de expresión dignos.

Soy una mujer mexicana y feminista, politóloga preguntona y administradora pública por la Universidad Iberoamericana. Estoy convencida que caminar en colectivo es mejor.

Estratega en lo laboral pero por convicción luchando contra la trata de personas y colaborando en espacios de exigencia de derechos humanos. Me encanta la comunicación política y la participación ciudadana. Sueño y trabajo por un país sin injusticia e impunidad.

“La resistencia no es sólo aguantar, sino construir algo nuevo”.

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