«WHEN WE ALL FALL ASLEEP, WHERE DO WE GO?» REVIEW

Durante los últimos meses, mucho ha circulado sobre Billie Eilish en medios digitales y redes sociales, razón por la que ella, más que su música, ha ido adquiriendo una fama importante y se ha posicionado como una de las artistas del momento.

Es una realidad que el pop actual se ha convertido en algo monótono, aburrido y hecho para reproducirse millones de veces. Cada vez observamos menos creatividad y atención a los detalles en las canciones, transformándose estas en un producto y ya no en algo meramente artístico; melodías que ya hemos escuchado miles de veces, letras que nos dicen lo mismo una y otra vez rayando lo cursi y, en muchos casos, lo ridículo, la incorporación de cantantes populares en una nueva versión de la canción para prolongar su tiempo de vida. Y todo esto con un solo objetivo: lucrar.

Decidí escuchar el álbum debut de Billie Eilish hace dos semanas, esperando que sirviera como carta de presentación, omitiendo aquellos memes de sus outfits y entrevistas en Sneaker Shopping y Hot Ones. Después de canciones como «ocean eyes» y «lovely» -en colaboración con Khalid-, esperaba que WHEN WE ALL FALL ASLEEP, WHERE DO WE GO? fuera un disco con baladas sencillas y melodías tristes que comercialmente brillara más por la persona de Billie Eilish que por su música.

Hoy, luego de escucharlo una y otra vez, puedo decir, sin temor a equivocarme, que es el mejor disco pop en lo que va del año.

Nacida en Los Angeles, Billie Eilish creció rodeada de instrumentos musicales, en el seno de una familia que estaba involucrada en la industria del entretenimiento. Su hermano, Finneas O’Connell, relata en una entrevista que contaban con educación en casa, lo cual permitía que tuvieran bastante tiempo para hacer música; en su habitación se encuentra el estudio donde componen y graban, el cual está conformado por teclados, un piano, una guitarra, una computadora y una grabadora. Esto agrega cierta intimidad a todo trabajo que realizan, pues a diferencia de un estudio convencional donde nuevas personas entran y salen cada día, todas ellas con visiones diferentes sobre cómo debe ser el álbum, aquí son solo ellos dos, teniendo completa libertad en la toma de decisiones y el proceso creativo, lo que termina siendo sumamente admirable al escuchar el resultado final.

Todo el disco es un viaje a través de la mente de Billie Eilish, un lugar obscuro, perverso en su mayoría, pero que no esconde su vulnerabilidad ni guarda sentimientos.

En este, Billie se muestra como una artista multifacética con canciones como «bad guy», en la que habla de ser la mala de la relación, hasta suaves baladas con melodías y notas estremecedoras como «when the party’s over». Uno de los momentos más memorables es «you should see me in a crown», recordatorio de que no estamos ante alguien tierna que busca ser adorada por su belleza, sino que mediante su música busca conquistar y reinar sobre los oídos de quienes la escuchan; la balada «wish you were gay» muestra el lado más caprichoso y egoísta de la artista al lamentarse por no ser correspondida y desear que la persona que ama sea gay para que exista un motivo real por el cual no se sienta atraído hacia ella; en «xanny», canción con elementos de jazz, blues y electrónica, se muestra sensata, señalando que en un mundo donde la juventud abusa de los fármacos y las drogas, pese a sus problemas, ella no los necesita para sentirse mejor.

Sería injusto hablar de este magnífico álbum sin remarcar el trabajo de Finneas O’Connell, el genio detrás de la producción. En WHEN WE ALL FALL ASLEEP, WHERE DO WE GO?, Finneas crea una atmósfera a veces sombría, a veces melancólica, mediante pesados bajos, varias capas de voces, arreglos magistrales, la inclusión de diversos instrumentos con un sonido bastante orgánico como la guitarra («wish you were gay») y el ukulele («8») hasta samples de un episodio de la serie The Officemy strange addiction») y del videojuego ilomilo, para la canción que lleva el mismo nombre.

WHEN WE ALL FALL ASLEEP, WHERE DO WE GO? es una joya finamente pulida. En este disco encontramos a una gran Billie Eilish, que no posee una voz espectacular pero sí una muy característica que con delicadeza sabe ser agresiva y blanda a la vez acompañada de una producción extraordinaria cortesía de su hermano Finneas O’Connell.

Generalmente, cuando escucho un álbum, este parece adecuarse a mi mundo y a mi entorno; WHEN WE ALL FALL ASLEEP, WHERE DO WE GO? te envuelve, de principio a fin, en la cabeza de Billie Eilish; es toda una experiencia auditiva, un viaje por los pensamientos más lóbregos de la artista hasta los más frágiles.

Con excepción de «8», canción que me pareció bastante prescindible, WHEN WE ALL FALL ASLEEP, WHERE DO WE GO? es una colección de himnos y canciones inolvidables, el resultado de confiar en la creatividad de los artistas y permitir el desarrollo de sus ideas; un disco que, junto con una personalidad excéntrica y divertida, viene a reanimar una escena pop plástica y decadente.

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Melómano de tiempo completo y gran aficionado a los deportes.

Esmerado en encontrar la hamburguesa perfecta.

Escribo sobre mis experiencias musicales con canciones, discos y artistas. Abierto a opiniones pero sobre todo a recomendaciones.

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