La casa que se quema: The Zeta en Quito

Un breve recorrido por la historia de la banda
<<el ruido siempre es más fuerte
que la melodía interna>>

Quito, noviembre de 2016, 9:00 pm. Una especie de casa okupa es la locación. Mi mejor amigo y yo organizamos un show sold out con bandas de Quito y la presentación de The Zeta. Ellos son un grupo venezolano que actualmente reside en Florida. No es la primera vez que tocan en Quito, en 2014 también se presentaron, pero en versión dúo. Esta vez vienen completos. The Zeta son así: aman tanto tocar en vivo y la tour life, que siempre están dispuestos a dar un show, es lo que aman. 

<<¿quiero ser feliz 
o quiero tener la razón?>>

La banda se maneja con la filosofía DIY o Hazlo Tú Mismx. Por eso, ellos organizan sus propias giras y las llenan con todas las fechas posibles. Están dispuestos a dormir en sofás, en la casa de amigas y amigos que han hecho por todo el continente. Pero, principalmente, están abiertos a un intercambio horizontal y humano con el público.

Dani, el guitarrista líder, toca la mayor parte del set bajo la tarima, rompiendo la barrera músico-público. Él mira a la  audiencia a los ojos, desde su mismo nivel.

<<para qué, 
el sol se esconde>>

Once de la noche, empieza el show de Zeta. El sonido más intenso que he experimentado. Me digo: solo yo lo siento. Mis ojos están llenos de lágrimas, canto <<la casa>>. Pienso, es la cerveza, canto <<se quema>>. Veo, todas y todos se quiebran como yo. Canto <<pero el hogar>>. Me convierto, un solo cuerpo y un alma compartida que repta y vuela, cantamos <<no se destruye>>. Un solo abrazo y una sola voz mientras mi garganta y mi abrazo se unen a la voz y al abrazo de toda la audiencia.

<<sueño con construir una casa
para todos los que no tienen  hogar>>
Archivo de la banda

En el año 2015 salieron de su país, ya que la situación en Venezuela no les permitía desarrollarse. Vivieron en Colombia durante algunos meses, aunque sabían que no sería su destino definitivo. Durante dos años, con base en Colombia, realizaron giras por ese país y también por Ecuador, EEUU y por México, tocando en 33 ciudades mexicanas. Finalmente partieron con miras a quedarse y Florida fue el destino.

<<¿cómo es que no me encuentro
a mí mismo?>>

A mediados de 2019 intentaban legalizar definitivamente su situación en EEUU. En aquel momento, Juanchi, guitarrista y cantante, me contaba que fue una experiencia alienante hasta cierto punto. Si bien han conocido espacios seguros y de resistencia donde las minorías y disidencias pueden tener un ocio seguro, en general su estadía en Florida no ha sido fácil.

Por Paola Baltazar

Para él, formalizar su situación le ha brindado una tranqtuilidad momentánea. No obstante, superar el obstáculo de su status migratorio no ha sido una fuente de alegrías. De alguna manera simbólica también fue formalizar la separación de su hogar, de su familia y de su comunidad, la cual lucharon por cultivar y fortalecer.

<<casi perdemos todo 
por amar>>

Juanchi recalca, sin embargo, que no viajó a ese país persiguiendo un sueño musical. Fue hasta allá porque la crisis en Venezuela era amenazante y peligrosa tanto física como psicológicamente. Lejos del calor y la seguridad que el hogar brinda, luchan diariamente para mantenerse en pie y seguir creando música para compartiéndola con gente con corazones sensibles como el suyo, dispuesta a hacer un vínculo, quizás etéreo, pero verdadero.

Sin embargo, como Zeta canta, como cantamos en sus shows, en decenas de ciudades por todo el continente <<la casa, se quema, pero el hogar no se destruye. La casa, la casa, se quema, se quema, pero el hogar no se destruye, la casa, la casa, se quema, se quema, pero el hogar no se destruye>>.

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Psicólogo clínico, incipiente periodista.

Nací en Quito. Soy hijo de un quiteño y una tucumana. El punk siempre fue mi pasión. Creo fielmente en la palabra escrita como continente de la memoria, vehículo del alma y agente de cambio. Escribo sobre música, política y psicología.

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