Mujeres Diversas hacedoras de historia

Por Paola Santillán* de Yaaj* México. (@paosantillanmx)

Lo personal es político, reza la máxima consigna feminista. Fuimos nosotras, las mujeres diversas, quienes iniciamos la historia del Mes del Orgullo LGBTI+ a mediados del siglo XX en Nueva York, Estados Unidos de América, a partir del conocido evento de Stonewall con Marsha P. Johnson, una mujer trans, quien lanzó la primera roca en los disturbios de ese 28 de junio de 1969. Con esto, dieron inicio en la historia una serie de movimientos sociales y políticos en el mundo que exigían respeto, libertad y derechos para una población históricamente vulnerada.

En México, la primera marcha del orgullo se llevó a cabo en 1979, sin embargo, se considera el año de 1978 como el origen formal. De esta manera, es que en el año 2021 conmemoramos los 43 años de sus inicios, en los que también recordamos a mujeres mexicanas hacedoras de historia como Nancy Cárdenas.

Dato cultural, Nancy Cárdenas es la feminista clave en el movimiento LGBTI+ en México. Verán, en el año 1973 en el programa con más audiencia del momento “24 horas con Jacobo Zabludovsky” salió del clóset declarándose parte de la comunidad de la diversidad sexogenérica, además de criticar las prácticas terapéuticas lgbtfóbicas que ejercían los psicoanalistas y los psiquiatras (que conocemos como “terapias” de conversión o lo que hoy llamamos “Esfuerzos para Corregir/Reprimir la Orientación Sexual o Identidad de Género” -ECOSIG). Imagínense nada más la valentía y fuerza que Nancy requirió para hacer esto. Por primera vez en la historia de nuestro país, la sociedad le ponía un rostro y nombre a una mujer que públicamente se declaraba lesbiana y defendía su derecho a no ser tratada como ciudadana de segunda.

Ya para concluir el tema de Nancy (que claramente me apasiona) y seguir con nuestro artículo, les dejo, a manera de obsequio, esta icónica frase de ella que ha marcado mi camino como feminista interseccional:

“La conciencia feminista nunca llega como un regalo. Es más bien una iluminación paulatina que se va apoderando de una persona sin que ésta pueda hacer nada por impedirlo a menos que esté furiosamente entrenada para el sometimiento”.

Continuamos. De acuerdo con ONU Mujeres en su informe del 2020, “Los efectos del COVID-19 sobre las mujeres y niñas”, la pandemia que ha causado una profunda conmoción en nuestras economías y sociedades, ha subrayado la dependencia que la sociedad tiene de las mujeres, tanto en primera línea como en el hogar, al tiempo que ha puesto de manifiesto las desigualdades estructurales en todos los ámbitos, ya sea el económico, el sanitario, o la seguridad y la protección social.

En tiempos de crisis, cuando los recursos escasean y la capacidad institucional se ve limitada, las mujeres y las niñas, sin ser la excepción aquellas que pertenecemos a la diversidad sexogenérica (mujeres diversas), nos enfrentamos a repercusiones desproporcionadas con consecuencias de gran alcance que no hacen más que agravarse en contextos de fragilidad, conflicto y emergencia.

Por otra parte, de acuerdo con el “Informe: Impacto Diferenciado de la Covid-19 en la población LGBTI+ en México”, también somos las mujeres diversas quienes nos hemos enfrentado a severas problemáticas durante este último año, que con seguridad tendrán consecuencias de gran alcance en las décadas venideras.

Varios tipos y formas de ECOSIG como apariciones de terapias de conversión en línea, privación ilegal de la libertad, violaciones “correctivas” y electroshocks. Mujeres trans que han tenido que interrumpir sus tratamientos hormonales o que no pueden acceder a ellos. Empleo informal o desempleo. Movilidad forzada del hogar y violencia o discriminación por nuestra identidad de género, por nuestro tono de piel, por cómo hablamos y a quién amamos. Estos son algunos de los problemas que dan cuenta del aumento de la violencia de género que se recrudece por el confinamiento y el limitado acceso a los servicios públicos; y es que, aunque los gobiernos han adecuado las medidas al contexto, la realidad es que se requieren medidas extraordinarias para una situación extraordinaria.

Por ello, es prioritario prestar atención a los grupos de mayor vulnerabilidad como nosotras las mujeres diversas, las mujeres diversas migrantes, las que ejercen el trabajo sexual, las trabajadoras domésticas, las privadas de libertad, las que son madres y las de las zonas rurales.

Entonces, el enfoque de género y la mirada interseccional, así como esfuerzos comunitarios e intersectoriales, deberán ser elementos centrales de las políticas de mitigación y recuperación post pandemia; especialmente cuando nacional e internacionalmente algunos han cuestionado derechos básicos, o aquellos movimientos que promueven discursos transodiantes y por supuesto, los que promueven los ECOSIG.

Es vital visibilizar las voces y la participación de las mujeres diversas en la vida democrática y en la reactivación social que se nos avecina, ya que debemos defender los avances logrados con gran esfuerzo en materia de nuestros derechos. Responder a la pandemia no solo requiere rectificar desigualdades históricas, sino también construir un mundo resiliente para el interés de todas las personas, con las mujeres como sujetos clave de recuperación.

Por todas estas razones expuestas, en el marco de este mes del orgullo y en el contexto del movimiento feminista que ha irrumpido en el debate político nacional a raíz de la violencia y desigualdad que han incrementado para nosotras durante la pandemia, hoy más que nunca es importante visibilizar el papel de las mujeres en torno al reconocimiento y avance de los derechos humanos, sexuales y reproductivos.

Por ello, aprovecho este espacio también para invitarles a ustedes amables lectoras y lectores aliados que llegaron hasta aquí, a ver y compartir la campaña que lanzaremos desde el programa feminista interseccional de la organización a la que pertenezco “Mujeres Diversas Yaaj” y la Embajada de Estados Unidos de América en México; ya que durante este mes estaremos visibilizando a través de las voces de muchas compañeras, la importancia de la participación de las mujeres diversas en la vida democrática y en el camino que recorrimos para llegar hasta aquí, junio de 2021.

Cierro con una idea simple, pero poderosa: El mayor valor de una sociedad está en su diversidad y si las mujeres no están, la democracia no avanza. Si los derechos de las mujeres y los de la comunidad LGBTI+ se garantizan, los derechos humanos de todas las personas prosperarán. Por lo tanto, al hablar de orgullo, política y derechos, sin dudarlo debemos hablar de las mujeres como hacedoras de esta historia.

¡Porque nos queremos #VivasLibresYDiversas, hermanas, este mes del orgullo nos toca alzar nuestras voces incidentes y nuestras cuerpas disidentes!


* Paola Santillán

Activista LGBTI+, feminista interseccional, internacionalista y especialista en género. Actualmente funge como “Coordinadora de Mujeres Diversas Yaaj” y “Coordinadora de Yaaj Capítulo Península de Yucatán”. Se ha destacado por ser una líder de opinión en la defensoría de derechos humanos, participando en importantes medios de comunicación en México, conferencias y paneles de incidencia política a nivel internacional.

*Yaaj México

Yaaj: Transformando tu Vida A.C.” (Yaaj México) es una organización de la sociedad civil mexicana, que desde hace casi 15 años, se encarga de promover, defender y garantizar los derechos humanos, sexuales y reproductivos de la comunidad LGBTI+, desde un enfoque de género y juventud.


 

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