Moordale, El Reflejo de Estancamiento

Hace no muchos días, se estrenó la tercera temporada de Sex Education, una serie de origen británico en Netflix que, sin dudas, ha generado que muches espectadores se encariñen con sus personajes y sus historias, porque aunque este artículo no trate de la excelente trama, vale la pena mencionar el maravilloso manejo de les personajes y su desarrollo a través de cada capítulo. Lo que me parece importante de esta serie es, sin embargo, el reflejo tan acertado que hace de nuestra sociedad en cuanto a la variedad de temas correspondientes al sexo, la sexualidad, el género y todo ese pequeño universo que estas cuestiones conllevan.

Desarrollada en Moordale, Inglaterra, la historia nos narra cómo Otis y Meave ponen en su escuela preparatoria una especie de clínica de consejos sexuales – que de hecho terminan siendo consejos de todo tipo – donde, basándose en la información obtenida de la extensa biblioteca de Jean Milbourne, sexóloga y madre de Otis, buscan encaminar a sus compañeres a una vida sexual y desarrollo de género sanos, porque algo que defiende esta serie y que seriamente es innegable es que les adolescentes tienen sexo, se masturban y tienen dudas.

Tal vez para muches este aspecto pasó desapercibido, pero realmente es curioso cómo la serie se desarrolla en un limbo entre el futuro y el pasado. Por ejemplo, tenemos a personajes utilizando teléfonos inteligentes – un tanto viejos, pero inteligentes finalmente – pero desplazándose en vehículos noventeros y es que es innegable… en temas de sexualidad y género, hay mucha información, pero nuestra sociedad sigue, de cierto modo, en el pasado gracias a la ignorancia, los tabúes y los miedos que representan estas pláticas.

Vía Carteltec

¿Era necesaria una serie como ésta? Depende de la perspectiva personal, series que reflejen la problemática del desarrollo psicosocial de les jóvenes hay muchas, no olvidemos el también ícono inglés SKINS. No obstante, creo que hasta SEX EDUCATION no había habido – o por lo menos no que yo sepa – una serie que le diera a estos temas un enfoque restaurativo y educativo sin caer en una suerte de documental o pornografía. De hecho, considero que esta serie es pionera en su enfoque normalizador de cosas que sí son normales.

En esta última temporada considero que vemos un desarrollo de personajes sumamente emotivo y realista, y con ello nos damos cuenta de que, como en la vida real, conforme crecemos y aprendemos las relaciones cambian y evolucionan o se estancan para terminar en rupturas. Una de las partes más crudas de esta temporada, siguiendo en esta línea de las relaciones, es la importancia de salir de romances donde no hay reciprocidad sentimental y donde el crecimiento personal se ve limitado por la relación, pues hay ocasiones en que quienes amamos crecen en dirección contraria a la nuestra y se vuelve crueldad dual la estadía en un lugar donde las sombras son más grandes que las luces.

Otra de las cuestiones que se tocan esta temporada y que me parece la más importante y recalcable de los capítulos nuevos es la introducción de une personaje no binarie, que nos muestra cómo nuestra sociedad dice estar abierta a la inclusión, pero deja de lado las cuestiones que parecieran más bobas – como el uso del uniforme – solo porque para quienes nos identificamos como binaries no son tan relevantes y, sin embargo, se refleja – considero con bastante certeza – lo frustrante que puede ser para quienes son no binaries utilizar prendas que se asocian con la expresión de género binaria, es decir, hombre y mujer.

Me parece importantísima la reflexión traída de una de las escenas más icónicas donde une personaje – que hoy llamaríamos boomer – explica que, en el mundo real, nuestras preocupaciones e intereses son irrelevantes pues a nadie allá afuera le interesa nuestra expresión de género. No fue lo cruel del diálogo lo que me pareció sorprendente, sino lo real del mismo. La verdad es que, en el llamado mundo de los adultos incorpordes a la vida laboral, a nadie le interesa que existan espacios seguros para las personas no binaries, trans o de la comunidad LGBTQI+, lo que denostra la constante lucha que ha de continuarse.

Considero que el mensaje de esta temporada fue: sal de donde no crezcas porque no podrás ser plenamente tú con el peso del pasado sobre tus hombros, porque el amor que no evoluciona se vuelve costumbre; las amistades que no te apoyan se vuelven crueles y las sociedades son excluyentes y se estancan, como Moordale que poco a poco se moderniza, pero sigue en el retraso.

¡Hey! Estudio Derecho en el ITAM y tengo 23 años. Soy promotora de los Derechos humanos, y más particularmente de la salud mental. Me interesa mucho la filosofía, particularmente en cuanto a la formación individual del humano, tanto de manera colectiva como individualmente.

Siempre abierta al conocimiento de diferentes perspectivas de manera cordial y respetuosa. Nunca se sabe suficiente del mundo y siempre estamos construyéndonos.

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