Fast fashion: negligencia, derrumbe y tragedia

Este mes comienza para recordar que hace seis años, situándonos exactamente en el día 24 de abril de 2013, ocurrió un fuerte suceso que vino a concientizar al mundo acerca de lo que ocurre detrás de todas aquellas prendas generadas por cadenas como INDITEX (grupo al que pertenece Zara, Bershka, Pull & Bear, Stradivarius, Lefties, Oysho y demás), que contribuyen al fast fashion, término empleado para designar al consumo de prendas basado en un modelo que presenta con velocidad nuevos diseños en tienda, pero que involucra un proceso de maquila bajo condiciones que marchitan y ponen en peligro la condición humana de trabajadoras y trabajadores, brindándoles una remuneración injusta. Este suceso es el de la tragedia de “Rana Plaza”, edificio de maquila textil de Bangladesh que se encontraba en deterioro y que sufrió un derrumbe, causando que 1,138 personas perdieran la vida y que más de 2,500 resultaran heridas y atrapadas entre escombros. El edificio contaba con 8 pisos que albergaban hombres y en su mayoría mujeres, a veces acompañadas por menores sometidos a laborar en ciertos casos, que todos los días pasaban largas jornadas ensamblando prendas para una diversa cantidad de empresas internacionales de ropa.

Ha quedado una gran herida en la humanidad tras este suceso, y es que no ha sido el único registrado tanto en Bangladesh como en todo el mundo, pues existen antecedentes de edificios concentrados para la industria textil que sufrieron derrumbes e incluso incendios por negligencia y descuido de las condiciones en las que se encontraban, al igual que por la falta de medidas de seguridad que vieran por los trabajadores ante cualquier infortunio.

La herida ha sido tan grande que ha desencadenado en una justicia no consolidada hasta el día de hoy, pues habita el desgarrador recuerdo en todas aquellas personas que perdieron algún familiar y la desesperación es continua en todas aquellas que sufrieron heridas y que a causa del trauma o de haber perdido alguna extremidad se les imposibilita trabajar actualmente.

Y es que la industria textil ha provocado un severo agravio a la condición humana pero también es una de las principales industrias responsables de la contaminación del medio ambiente, por emplear químicos tóxicos que han terminado en el flujo de aguas que se han visto desperdiciadas, afectadas, y que han generado secuelas en el cuerpo humano.

Al día de hoy, como mencioné con anterioridad, se sigue tomando conciencia respecto al suceso de Rana Plaza y se sigue pensando en el grado al que la industria textil ha llegado a dañar al medio ambiente, sin embargo, es un tema que no ha terminado de abarcar diálogos y conversaciones y del cual muchas personas no han tenido un acercamiento como tal.

Existen nuevas políticas de producción como la moda ética, el comercio justo y el diseño ecológico, que han sido adoptadas tanto por diseñadores como por empresas para traer un cambio que mejore la calidad de vida de los trabajadores y genere menos impacto en el planeta. Es importante que uno como consumidor valore estas nuevas políticas establecidas y perciba lo que realmente está pasando detrás de cada prenda que adquiera, porque el precio o el gusto muchas veces gana cuando vemos estampados y cortes atractivos en el mercado del fast fashion, pero tiene más fuerza el contemplar filosofías que expongan discursos más responsables para la moda, como lo hace el slow fashion al brindar más oportunidades a trabajadores, artesanos y diseñadores, centrándose en la atemporalidad de productos que cuentan con un precio más elevado pero que te aseguran una durabilidad prolongada; incluso podemos voltear a ver el mercado de prendas vintage, el cual ofrece prendas sumamente especiales que hablan del estilo y la personalidad de otras décadas, aunque también está el optar por la alternativa de adquirir prendas de segunda mano. Finalmente, todo es cuestión de poco a poco ir adoptando prácticas que aseguren un trato ético para el planeta y las personas que habitan en él. El cambio se va a ir reflejando en nuestra manera de vestir, pero sobretodo de percibir y transmitir las cosas.

El panorama de muchas ideas compartidas dentro de este artículo extiende su información en documentales como “True Cost”, “River Blue” y “Machines”, en donde se puede llegar a conocer aún más sobre estas perspectivas que influyen en la moda. Anímense a verlos y así poder reflexionar aún más al respecto.

 

Fuentes consultadas:

https://www.bbc.com/mundo/noticias/2013/04/130426_bangladesh_colapso_ropa_debate_empresas_nm

https://www.fashionrevolution.org/about/why-do-we-need-a-fashion-revolution/

https://www.google.com/amp/s/amp.elmundo.es/internacional/2018/04/24/5adf0ca6e2704e18538b461a.html

https://www.google.com/amp/s/www.xlsemanal.com/actualidad/20160913/cataclismo-la-fast-fashion.html/amp

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Soy Mariana Bouza Mólgora y actualmente estudio el sexto semestre de la carrera de diseño de moda en la Universidad Modelo, tengo 21 años y soy una creativa en proceso interesada por el arte, la música y lo cotidiano, también me gusta apropiarme de mi estilo y usar la indumentaria como un medio de expresión.

Escribo sobre la moda en general, desde una perspectiva inclusiva y empática con el medio.

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