Menstruación digna y la urgencia de colectivizar la causa

Históricamente la menstruación se ha mantenido como un tema con mil y un tabúes, se nos ha obligado a las mujeres y las personas menstruantes a mantenerlo en la esfera privada. Hace poco hablaba en un espacio sobre que, lo que muchas veces nos hicieron creer que eran “burlas” fueron, en realidad, formas de violencia que iban desde lo verbal hasta lo físico y que a miles de adolescentes les hace crear una especie de “escudo” con el cual mantienen su periodo como secreto por temor a ser señaladas.

“En México, 4 de cada 10 niñas prefieren no estar en la escuela cuando están menstruando. Las niñas alrededor del mundo pierden del 10% al 20 % de sus días escolares al año porque no pueden gestionar la menstruación” (Menstruación Digna, 2020)

A pesar de que el acceso a productos de gestión menstrual es sumamente desigual a nivel mundial y a pesar de los esfuerzos que desde los espacios feministas, mujeres organizadas y organizaciones hemos realizado para normalizar el tema, fue hasta hace muy poco que por lo menos en México el tema se posicionó en la agenda pública gracias al valioso trabajo de las organizaciones y activistas que conforman la colectiva “Menstruación Digna” .

El avance más reciente y significativo es la aprobación e implementación de la tasa del 0 % de IVA a los productos de gestión menstrual para este 2022. Hasta hace unas semanas (2021) las mujeres y las personas menstruantes pagábamos un 16% de IVA cuando adquiríamos estos productos, lo cual para muchas personas significa un impuesto sexista, así como una fuerte ausencia de perspectiva de género a la hora de legislar.

La tasa 0% de IVA   a los productos de gestión menstrual es un pequeño pero gran avance para combatir las violencias y romper la brecha de género que día con día nos afecta a las mujeres y a las personas menstruantes. En un país en el que de manera sistemática nos es más difícil desarrollarnos y en el que el 42% de las mujeres viven en situación de pobreza, brindar posibilidades de ahorro y reconocimiento de derechos es sin duda, algo para festejar.

Sin embargo y a pesar de los avances, con la reciente noticia que fue acompañada de los pasos a seguir en esta agenda, llegaron también miles de críticas a quienes luchamos por la justicia menstrual y en contra de la pobreza menstrual. Para miles de usuarios en las redes sociales es cómico e increíble nuestra exigencia por la gratuidad de los productos y a pesar de los esfuerzos por brindar información como la antes mencionada sobre que el acceso a estos productos es desigual y por es urgente buscar la gratuidad, estas personas lo ven como una especie de “capricho” de las feministas.

“Quieren todo”

“No ma, cómo crees que gratis ya quieren que todo les resuelva el gobierno”

“Woow México no pensé que cayeras tan bajo”

“Que todas usen copas”

“No existen las personas menstruantes”

Son algunos de los comentarios que se han hecho en las redes sociales sobre este avance. Me gusta pensar que no todos vienen desde discursos de odio y que, por el contrario, algunos vienen desde la ignorancia de conocer el tema como lo que es: un tema de salud pública y derechos humanos. Miles de personas nos tachan de “locas” y “marxistas” por exigir lo que por derecho debería ser. Por luchar a fin de quitarle el estigma a la menstruación, porque solo normalizándola podremos posicionar el tema con mucha más fuerza en más espacios.

La urgencia por colectivizar la causa debe ir de la mano de los avances: muchas personas se enteraron de la tasa 0% a través de redes sociales, inclusive existe mucha confusión sobre lo que realmente pasó, pues los usuarios piensan que en automático los precios iban a bajar, sin considerar que solamente avanzamos en la reducción del IVA. A quienes luchamos en la causa nos queda mucho trabajo por hacer en referencia a la difusión de información no solo en redes, también en las calles, PERO como sociedad es URGENTE reconocer el tema como público, de derechos y de salud pública.

Ella/She

Escribo para plasmar lo que me duele e indigna, deseo que todas las personas encuentren espacios de expresión dignos.

Soy una mujer mexicana y feminista, politóloga preguntona y administradora pública por la Universidad Iberoamericana. Estoy convencida que caminar en colectivo es mejor.

Estratega en lo laboral pero por convicción luchando contra la trata de personas y colaborando en espacios de exigencia de derechos humanos. Me encanta la comunicación política y la participación ciudadana. Sueño y trabajo por un país sin injusticia e impunidad.

“La resistencia no es sólo aguantar, sino construir algo nuevo”.

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