Más allá de los subtítulos

Ante el reciente anuncio de que la película Parasite estará disponible en la plataforma Netflix a partir del 1 de septiembre, volvieron a surgir comentarios despectivos respecto al reconocimiento que esta película ha tenido, siempre poniendo en duda su calidad. Podría parecer que es claro que Parasite es una película muy bien elaborada, desde su fotografía, guión, dirección, etcétera. En mi opinión, además de ser una película muy bien ejecutada, es magistral el abordaje de la desigualdad y la pobreza.

Hablar de Parasite daría para un artículo entero, probablemente más, pero no es de la película de lo que quiero escribir(les) hoy. Esta noticia y sus comentarios, me recordaron las palabras de su Director Bong Joon-Ho en la entrega de los Globos de Oro:

“Cuando superen la barrera de los subtítulos, podrán descubrir maravillosas películas”

Me parece que esta frase no solo aplica a las películas, sino también aplica a la música, a las series, etcétera. Y es que, ¿Qué es lo que realmente nos impide acceder al arte que proviene de otras regiones del mundo? Pensando en esto, recordaba que últimamente había visto en redes sociales que personas compartían contenido sobre el K-Pop, género musical originario de Corea del Sur; lo que más me llamaba la atención era que, muchas de las canciones que me topaba, incluían versos en inglés.

Creo que este último caso es una prueba de cómo incluso un idioma puede ejercer cierta dominación sobre otros, al punto de ser “necesaria” su inclusión. Repesando la influencia que esto tiene en el contenido que consumimos, me daba que cuenta de que, aunque viera películas con subtítulos, durante mucho tiempo la mayoría tenían como idioma original el inglés.

Si bien es cierto que el inglés es una de las lenguas más habladas en el mundo, también es cierto que, desde hace varios años ya, gracias a los avances tecnológicos y al internet, el acceso a contenido de otros países es mucho mayor. Sin embargo, pareciera que el consumo de producciones cuyo idioma de origen no sea el inglés no es muchísimo mayor. Porque por alguna razón sentimos más cercano aquello realizado en inglés que lo realizado en coreano, portugués o incluso el español no mexicano; y la razón es la interacción entre la xenofobia y el racismo.

Ahorita estamos hablando de películas o música, pero muy bien podemos trasladar este ejemplo para observar que es muy diferente la forma en la que se suele ver a una persona estadounidense que llega a México, y como se ve a una persona centroamericana o coreana que llega a México.

Que, de inicio, la nacionalidad no es algo que sea realmente visible, lo que es visible son características físicas que asociamos con ciertas nacionalidades, y a esas nacionalidades asumidas son a las que les damos un valor distinto conforme a lo que socialmente nos han enseñado que es “superior”. Y en tanto, vemos como “lo extraño”, “lo de fuera” a quienes marcamos como nacionalidades “inferiores”, pero le damos la bienvenido a aquellas que son “superiores”.

Podemos ver esta misma relación en las categorías del Oscar a “Mejor película” y el Oscar a “Mejor película internacional”, que antes de la entrega 2020 se llamaba “Mejor película en lengua extranjera”. Lo cual es interesante y generaría la siguiente duda ¿el premio a mejor película no es internacional? Yo pensaría que sí, porque ya ha sido otorgado a películas británicas como “Slumdog Millionaire” o “The King´s Speech”.

Entonces, la distinción siempre ha sido el idioma, y claro, antes la otra categoría se llamaba “Mejor película en lengua extranjera”, porque todo aquello que no fuera en inglés ya era de fuera. Que incluso podría parecer que esa categoría era para verse “inclusivos”, pero realmente es una distinción que hacía que películas que no fueran en inglés jamás obtuvieran el “premio mayor” a mejor película, ya que con trabajo lograban contender en esa categoría.

Para mí, que Parasite haya sido reconocida con el Oscar 2020 a “Mejor película”, es muy significativo. Por primera vez, la academia premió una película que tuvieron que ver con subtítulos de principio a fin, que vieron fuera de su zona de confort. Reconocieron el valor de una película cuyo idioma, cultura y país de origen no era el suyo, no era dominante, el hegemónico. Más allá de los subtítulos hay mucho arte por disfrutar, pero también hay muchos estigmas por derribar: estigmas que en la cotidianeidad se transforman en violencia hacia las personas que vemos como “las de afuera” por “no verse mexicanas”.

Ilustración: Andrew Bannister.

La invitación que me gustaría hacerles es que no solo nos animemos a ver películas y series cuyo idioma original no sea el inglés, sino a que también cuestionemos los prejuicios que nos han frenado a disfrutar los paisajes del cine francés, de un buen misterio sueco o un maravilloso musical de Bollywood. Y aun más importante, esos mismos prejuicios que nos han alejado de construir comunidad con otras personas, y esos estigmas que no nos han permitido ver más allá de una nacionalidad o raza.

Pd. Les recomiendo mucho ver Parasite a través del medio de su preferencia, y si quieren leer sobre esta película pueden ver los siguientes artículos: “Parasite y los subtítulos”  y “Reseña de Parasite: retrato de una sociedad infectada

Estudiante de décimo semestre en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Yucatán. Miembro del Colectivo Más Derechos Humanos y de Amnistía Internacional Yucatán.

Escribo de temas de interés social con perspectiva de derechos humanos.

"Cada quien necesita viajar a su propio tiempo por su propia distancia".

Una respuesta a «Más allá de los subtítulos»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *