Los proyectos autogestivos, gotas en el mar

“A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota.”

Teresa de Calcuta

La vida como tal, está conformada por diferentes proyectos que emprendemos a lo largo de nuestra existencia. Decisiones encaminadas al cumplimiento de diversos planes con la finalidad de lograr algo específico. Ideales que van desde la carrera que elegimos estudiar, el empleo, nuestra pareja, el lugar donde decidamos vivir, entre muchas elecciones, que al final, se vuelven parte de nuestro macroplan de vida.

Dentro de estas posibilidades, existe una “idea” que surge en distintas mentes y momentos. La creación de un proyecto que se encamine a poder otorgar un espacio de crecimiento para aquellas personas que formen parte de él; puede ser en un sentido económico o que retribuya a un interés específico, pero también hay aquellos proyectos que no persiguen estos tipos de aspectos, me refiero a los proyectos autogestivos.

Ilustración: @michitothehappiness

La idea

El término de autogestión es más escuchado en el ámbito empresarial, en donde las personas desarrollan ciertas habilidades de autonomía para el cumplimiento de objetivos señalados por un órgano mayor. Sin embargo, hablar de proyectos autogestivos queda un tanto alejada de esta concepción corporativista. Puedo conceptualizar el término como: el desarrollo de una idea a través de la implementación de acciones específicas dentro de un espacio autónomo, es decir, un proyecto de esta naturaleza responde a una planeación, estructura, normatividad, administración de recursos y manejo de su imagen desde los propios lineamientos que el proyecto instituya, sin la necesidad de intervención de un corporativo, institución u organismo externo. Depende absolutamente de las ideas bases que se establecen en su fundación, y se modifica conforme sus necesidades lo requieran para su buen desarrollo.

Ilustración: @michitothehappiness

Detrás de la idea

Es imperante destacar que, para que un proyecto autogestivo nazca, debe partir de la idea de la colaboración voluntaria, es decir, no se debe buscar ensalzar el ego de alguien a través del trabajo de otres; sino todo lo contrario, debe generar un espacio de crecimiento para sus integrantes a través del mismo proyecto, para que de esta forma, impacte en el desarrollo del mismo y pueda expandirse en sus propios ideales.

Ilustración: @michitothehappiness

Comenzar con un proyecto de esta naturaleza no resulta nada fácil, ya que en muchas de las ocasiones, no se cuenta con los recursos necesarios y con un equipo de colaboración. A través de una plática con café, tratamos de explicarle la idea a las personas que creemos puedan ser parte, por lo regular, nuestras amistades. Y bueno, podemos decir que aceptan al inicio, tal vez se convenzan por la emoción que notan al escucharnos hablar del proyecto y que, de alguna forma, se sientan comprometides a ayudar para no hacernos sentir mal. Y vaya que se agradece, pero en mi experiencia en el desarrollo de estos proyectos, el equipo inicial poco a poco se va saliendo. Como lo mencioné, en ocasiones aceptan por la amistad y el cariño que nos tienen, pero no porque realmente se sientan parte de los ideales.

Ilustración: @michitothehappiness

Compartir la idea

Es por ello que, una de los pilares sustanciales debe ser el de crear comunidad, en el sentido de que quienes formen parte de la idea, se identifiquen, se asuman dentro, e incluso, que sientan pertenencia en él. Todo esto garantiza la permanencia de quienes lo formamos y genera aportes de ideas para el fortalecimiento de la identidad del proyecto; la cual está determinada por la esencia, la metodología, los estatutos, el carisma, los emblemas y símbolos integrados en el ser y quehacer del ideal.

Cuidar de estos elementos, propicia que la idea crezca y se expanda, todo dependiendo del esfuerzo que se le invierta; ya que un proyecto autogestivo por lo regular, es realizado en los tiempos libres de aquellas personas que confían en la labor y los ideales que persigue dicho proyecto, pero que en ocasiones, las prioridades laborales, escolares y personales estarán involucradas. Como toda idea, debe partir desde la planificación, y prepararse para este y otros tipos de situaciones, para que el proyecto no decaiga y termine olvidado.

Ilustración: @michitothehappiness

 Tormentas en el mar

Cuando iniciamos un proyecto autogestivo, nos empapamos de emociones y esperanzas que hacen motivar la creación y materialización de nuestras ideas, no obstante, conforme pasa el tiempo y la experiencia crece, nos enfrentamos a diversas situaciones y problemáticas inesperadas, en las que, debemos dar respuesta para poder cuidar el buen desarrollo de los proyectos.

Comienzo con la persona o las personas al frente de la idea. Más allá de la vieja figura del “líder”, alguien que coordine un proyecto autogestivo debe tener en cuenta de que, el proyecto tendrá que desprenderse de sí en algún punto, es decir, si pretende que la idea siga creciendo, llegará un tiempo en el que debe dejar el puesto de coordinar o dirigir. Esto es por la razón de que,  la evolución de las ideas son paulatinas, pero si la misma persona está al frente por años y años, las ideas se estancan. Se ven proyectos que cumplen 7 años o más, con la misma persona al frente, haciendo menos de lo que hacían al comenzar, porque las personas entran en un estado de conformismo y comodidad.

Por ello, se recomienda que el equipo fundador, pueda establecer las bases y lineamientos generales para el proyecto; plasmados a través de manuales, reglamentos y demás, para que aquellas nuevas personas que se integren sepan sobre el funcionamiento del proyecto. Y quien en su momento, supla a las personas titulares, tenga presente el ideal que debe mantener y las formas de hacerlo crecer sin perder la identidad inicial. Estos lineamientos también ayudarán cuando se trate de complicaciones más difíciles, como las expulsiones.

Ilustración: @michitothehappiness

Y es que, aunque no lo queramos pensar, nos encontraremos con personas que dificultan el buen desarrollo del proyecto. A esta situación le he denominado “el modelo del gato gordo”; por la similitud con ciertas características con dichos animalitos. Ya que se la pasan durmiendo, o provocando desastres por doquier, pero a su vez, son exigentes en su atención, alimentación y caprichos. Y bueno, no me refiero a que se vea de igual forma en un proyecto, pero en mi experiencia, puedo relatar que nos hemos encontrado a personas que solo tienen el deseo de crecer en sus propios intereses personales y usan al proyecto para ello. También, hay personas que dicen estar, pero cuando se les pide el apoyo para cierta tarea, resulta terminar en situaciones complicadas de impuntualidad, que no lo hizo como se había indicado, o simplemente no lo hace, haciendo que el proyecto pierda tiempo por haber esperado.

Como personas al frente de una idea, padecemos de un estrés ante esta y otras situaciones que dificultan el caminar. Sufrimos en silencio, por el temor de que si lo manifestamos pueda ser desmotivante para les demás integrantes. Nos afecta y mucho; pareciera que no, pero sí. Sus palabras, sus actitudes, la forma en la que se salen del proyecto, la forma en la que se pierde la confianza, y las veces en la que estos asuntos se toman de forma personal, creando ciertos resentimientos hacia quienes dirigen,  tienen un impacto fuerte. Y bueno, aquí cabe una responsabilidad compartida, que como personas al frente de un proyecto debemos tener y es el hecho de buscar lo mejor posible para todes; canales de comunicación y confianza, que en ocasiones funcionan, pero en otras no son suficientes.

Ilustración: @michitothehappiness

 

Idealización

Como personas al frente de un proyecto, les puedo garantizar que jamás es nuestra intención afectarles como integrantes ¡jamas! No vamos por la vida buscando “reclutas” para explotar y exprimir su potencial sin beneficio alguno, sino todo lo contrario. Nuestra intención es la de generar un espacio de crecimiento y apoyo, poder tejer redes de amistad, que puedan ser herramientas que trasciendan más allá del propio proyecto. Siempre queremos lo mejor para ustedes y trataremos de esforzarnos el triple para que puedan beneficiarse de lo que el proyecto les brinde, aunque no sea una retribución económica.

Estamos y seguiremos muy agradecides con todas las personas que han contribuido a alguno de los proyectos autogestivos en donde participamos. Les agradecemos a quienes comparten el contenido en redes, créanme, nosotres sabemos quiénes son y las veces que lo hacen, porque estamos al pendiente del cuidado del proyecto y ver sus likes, sus retweets y las veces que interactúan con el material nos llena de alegría y mucho orgullo. Nos hacen sentir que no nos están ignorando, porque para este tipo de proyectos, esas pequeñas interacciones tienen una carga muy fuerte. Obviamente no tienen que likear todo el contenido, pero si lo hacen de forma consiente y nos leen, nos harán sentir que no es en vano todo este esfuerzo.

Ilustración: @michitothehappiness

Así que, si conocen a alguien que tenga o forme parte de un proyecto de esta naturaleza, les invito a apoyarles, con lo que ustedes puedan. Difundiendo su contenido, con likes, con recomendaciones en su círculos de amistad y si tienen la posibilidad de dar donaciones económicas, háganlas, todo siempre es bien recibido. Y si ya son parte de uno, platiquen con las personas al frente, para saber si necesitan algo más que puedan hacer para aligerar la carga y, si sus posibilidades no les da para más responsabilidades, entonces tratemos de no ser obstáculos en el caminar y no generemos más estrés, eso también ayuda mucho, claro, siempre basándonos en los principios de la sana convivencia.

Gracias por ser parte de todos esos proyectos autogestivos, gracias por crear espacios de confianza y apoyo, gracias por no rendirte en tu idea, gracias… ¡muchas gracias!

En este mes la canción que les quiero recomendar es: Relax, Take It Easy by MIKA.

Él/He
Joven oaxaqueño formado en Ciencias de la Educación. Aprendiendo constantemente de las diferentes realidades sociales. Disfruto viajar y vivir México a través de sus culturas, arquitectura, gastronomía y misticismo. Amante del café, los momentos entre amigos y la música.

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