Las reinas de Mayo

Hace unos días tuve la oportunidad de explicarle a una amiga la trama y el mensaje de la película Midsommar, esta entrega del estudio cinematográfico A20 ha sido uno de sus filmes más comentados –detrás, tal vez, de la famosa Hereditary–. Le comentaba a mi compañera, que la metáfora más grande alrededor de este audiovisual es quizá el infierno que se vive en una relación donde la reciprocidad, la responsabilidad afectiva y el amor, no son elementos presentes. A partir de esto, y como alguien que ha salido de dos relaciones así, me di a la tarea de preguntar a algunas mujeres, esto a través de mi cuenta de Twitter, qué se dirían a sí mismas respecto a su situación de sobrevivientes de una relación con maltrato (psicológico y/o emocional). Aparte, les pedí que describieran en una palabra qué sentían al ver o pensar en el hombre que les hizo vivir esto. Yo misma me hice parte de este ejercicio y debo confesar que no fue una tarea sencilla.

Preocupada por las ansiedades que a mí misma me surgieron –que mis agresores lo vieran– les especifiqué a las participantes que no comentaría sus nombres de usuario en esta publicación y aunque muchas participaron en el tuit mismo, muchas otras expresaron que no querían que estos sujetos vieran sus comentarios y prefirieron mandar sus mensajes por mensaje directo. Fue así como me di cuenta que, aunque existimos quienes no tememos, hay quienes sí. Sin embargo, los mensajes que nos dirigíamos a nosotras mismas, me hicieron notar que igual que Dani en Midsommar, muchas hemos logrado florecer de estas experiencias y convertirnos en “Reinas de mayo”. Los mensajes que pedían a nuestras yo del pasado que se quisieran y se valoraran eran los más abundantes, otros tantos eran suertes de advertencia de una serie de “yos” del futuro que trataban de pedir que corriéramos y huyéramos del que se terminaría convirtiendo en un infierno.

De esta parte del ejercicio me he quedado con un buen sabor de boca y, sin embargo, no termino de convencerme, pues la segunda parte estaba llena de palabras mixtas, pero que compartían sentimientos de pesadumbre, temor, asco y decepción. Es curioso pues al abrir los ojos tras salir del este del Edén anteriormente mencionado, la idea que se tiene respecto a alguien a quien se apreció evoluciona hacia direcciones inundadas mayormente de negros y grises que no hacen sino poner en duda si fue amor lo que se sintió, pues nos comenzamos a interrogar sobre cómo fue que no nos dimos cuenta que los soles de nuestros días se eclipsaban por lunas de dolor.

Me inunda la duda de cómo mi yo del pasado se quedó asentada en un lugar donde solo sentía temor y nada de amor y me ahoga la idea del alivio que sentí el día en que todo terminó que no fue cuando terminé una relación, sino cuando me di cuenta de con quién había compartido varios de mis días. No obstante, lo que más me aterroriza es cómo muchos de estos seres inundados de violencias andan por los pasillos de nuestros entornos diarios, cabeza en alto y sonrisa puesta, acompañados de quienes conocen sus actos y deciden cerrar los ojos y taparse los oídos respecto a los mismos.

No tengo una conclusión a esto, no sé cómo parar esta realidad que miles de nosotras vivimos y no me queda más que un deseo ferviente de ver a todas las mujeres convertidas en “Reinas de mayo” adornadas de florecimiento y amor a sí mismas, dejando perecer sus relaciones llenas de tierra infértil y naturaleza muerta. Deseando que aquellos que empezaron nuestros incendios tomen responsabilidad de los mismos y busquen ayuda para sus erradicar iras y sus maltratos hacia aquellas a quienes profesaron amor, pero que, en realidad, dieron todo lo contrario.

¡Hey! Estudio Derecho en el ITAM y tengo 23 años. Soy promotora de los Derechos humanos, y más particularmente de la salud mental. Me interesa mucho la filosofía, particularmente en cuanto a la formación individual del humano, tanto de manera colectiva como individualmente.

Siempre abierta al conocimiento de diferentes perspectivas de manera cordial y respetuosa. Nunca se sabe suficiente del mundo y siempre estamos construyéndonos.

3 respuestas a «Las reinas de Mayo»

  1. Excelente publicación, es una ayuda importante para que las mujeres abran los ojos y su mente para no permitir el maltrato físico y emocional .
    Principalmente saber que no están solas.

  2. Ojalá no existieran tantas mujeres calladas ante situaciones como estás y se atreviera alzar la voz y no permitir ningún tipo de maltrato valorarnos es el primer paso

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