Las mujeres y el trabajo

Pensar en las mujeres como quienes sostienen el esquema laboral es algo que casi nunca se hace. Cuando se concibe la idea de trabajo siempre se hace en masculino y desde lo remunerado, como una labor única; es decir, no se prevén las demás ocupaciones que recaen cuando se habla de trabajadoras.

El cuidado de personas y de hogares en México recae principalmente en las mujeres: asumen en promedio 39 horas semanales de este trabajo no remunerado. También,  el 67% de la fuerza de trabajo sanitario mundial corresponde a mujeres. Esto significa que más de la mitad del personal médico encargado de combatir la pandemia actual, está conformado por mujeres.

Las mujeres empleadas en el sector formal y que tienen hijas o hijos se debaten entre una o más de las siguientes tareas: su empleo (en caso de conservarlo), el cuidado infantil, la educación en el hogar, el cuidado de personas mayores y/o personas enfermas y el trabajo doméstico.

Hace un par de días niñas y niños volvieron a clases, las redes sociales se llenaron de imágenes de docentes y madres preparando todo para las clases; desde fotografías de las docentes acondicionando un espacio en casa, hasta las mamás haciendo home office con hijas e hijos a un lado mientras cada quien hace sus deberes académicos y laborales. Fotografías de mamás que se dedican exclusivamente al trabajo del hogar acompañándoles y supervisando las tareas.

He visto de todo, pero siempre pienso en el trabajo que hay detrás para tener la tarea y a los niños listos, la comida a tiempo, haber repasado la lección del día, tener las planeaciones de clases listas para el día siguiente, acabar los pendientes de la oficina que ahora se solucionan desde casa. No concibo imaginar la de malabares que hacen las docentes que también son madres para compaginar la vida laboral remunerada con la jornada doméstica que se sostiene de vez en cuando de algunos ‘’gracias’’.

¿Cuántas mujeres dejarán sus empleos remunerados y reconocidos en el mundo laboral ante la incapacidad de atender a sus hijas e hijos en las clases a distancia y hacerse cargo de la casa al mismo tiempo?  A escala mundial, casi 510 millones de mujeres trabajadoras (el 40%) desarrollan sus labores en los sectores más afectados por la pandemia: la hotelería, la alimentación, comercios al por mayor y al por menor, servicios inmobiliarios, empresariales, administrativos y productivos. A la par del panorama mundial, en México en abril de 2020 un total de 6.1 millones de trabajadores subordinados y remunerados fueron suspendidos de su trabajo durante la contingencia sanitaria, porcentaje que entre los hombres en la misma posición en la ocupación representó 24.4% mientras que en las mujeres representa el 26.3%.  El observatorio de la OIT considera que existe el riesgo de que se produzca un retroceso con respecto a algunos avances logrados en los últimos decenios, y de que se exacerbe la desigualdad de género en el mercado laboral.

Mas allá de lo discursivo, datos estadísticos y de las predicciones de la OIT, y sin ánimos de minimizar ni individualizar un problema estructural y global –que ciertamente nos supera–, se pretende que este artículo sea una manera de visibilizar, recopilar y de poner en datos duros, la labor que las mujeres realizan en el día a día.

Se necesita comenzar a tomar acciones reales: ayudar a mujeres cercanas que sabemos que se están viendo superadas con el cuidado de niñas y niños, respetar su espacio de trabajo, apoyar en el camino laboral que las ellas decidan seguir, dividir las tareas domésticas sin distinción del sexo.

Preguntémonos y sobre todo preguntémosles ¿cuántos hombres realmente estarían dispuestos a dejar el mundo laboral remunerado para ejercer el trabajo de cuidados?  

A veces estudio derecho, a veces hago comunidad con otras mujeres.
Politizo, cuestiono y teorizo todo

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