La Trilogía Cornetto

Una de mis mayores frustraciones por cosas triviales es que, de este lado del mundo –América–, el nombre “Edgar Wright” se relacione con películas como Scott Pilgrim vs. the World (2010), Baby Driver (2017) o, más recientemente, Last Night in Soho (2021). Pero no con aquellas que son mis favoritas y, desde mi punto de vista con mi superficial conocimiento de cine, de lo mejor que ha hecho el director: la Trilogía Cornetto.

La Trilogía Cornetto (Cornetto Trilogy o Three Flavours of Cornetto Trilogy en inglés) es una serie de películas dirigidas por el británico Edgar Wright, y escritas junto con el actor Simon Pegg, quien a su vez es co-protagonista de las mismas con Nick Frost. Está compuesta por Shaun of the Dead (2004), Hot Fuzz (2007) y The World’s End (2013), y una de las conexiones entre éstas es la aparición de un helado Cornetto; de ahí que se les conozca así.

Que se les denomine de tal forma en conjunto surgió a manera de broma por parte del director durante la promoción de Shaun of the Dead, ya que en el after party les regalaron helados de fresa (el sabor que aparece en la película), por lo que él y Pegg decidieron hacer otra referencia en la siguiente entrega para conseguir más helado, sin éxito. Luego de Hot Fuzz, un periodista señaló el uso de helados en ambas y preguntó si haría una trilogía; Wright respondió bromeando, que sí. Conforme más le daban vueltas, más les convencía la idea, dado que ya había elementos en común en las primeras dos, y los incorporaron en The World’s End.

En palabras del director, “todas tratan sobre individuos en un grupo, sobre crecer, y los peligros de la adolescencia perpetua”. Los géneros de cada una son distintos (zombies, buddy cop, ciencia ficción), pero uno que está presente en las tres es la comedia, incluyendo los subgéneros de física y visual. Otro aspecto que comparten es el cast, pues además de Pegg y Frost, celebridades como Julia Deakin, Martin Freeman, Bill Nighty, David Bradley y otres, completan el elenco, ya sea con roles principales, secundarios o cameos. Pero ¿de qué trata cada una?

Shaun of the Dead, la primera de la trilogía, es una comedia romántica de zombies (“zom-rom-com”). Nos encontramos con Shaun, tratando de al fin, y esta vez sí, “poner su vida en orden”, volviéndose un novio e hijo atento, dejando de frecuentar el mismo bar para las citas y convenciendo a su mejor amigo, y uno de sus compañeros de piso, de que arregle de vez en cuando. Desafortunadamente (o afortunadamente) para él, tendrá que resolver esto en medio de un apocalipsis zombie que se desata de la noche a la mañana en Londres.

El sabor de helado de esta película, como ya había mencionado, es de fresa, simbolizando los elementos sangrientos.

Hot Fuzz, la segunda, es del género buddy cop. El sargento Nicholas Angel es transferido a una zona rural a investigar una serie de asesinatos, en un lugar que se enorgullece de portar el premio de “Pueblo del Año” frecuentemente. Ahí tendrá que lidiar con sus colegas incompetentes –ya que “nunca pasa nada”– mientras los asesinatos continúan y sus sospechas crecen. Además, es asignado un compañero que es lo opuesto a él, quien constantemente le recuerda que debería relajarse, pues ve que toda su vida gira en torno a su trabajo.

El sabor de helado que vemos en esta película, es el clásico, representando a la policía.

La última, The World’s End, es de ciencia ficción. En esta, Gary King busca revivir sus años de juventud con su grupo de amigos de su adolescencia, a pesar de haberse distanciado. Se pone en contacto con todos con la finalidad de convencerlos de realizar una ruta de bares en su pueblo natal, tras el intento fallido de completarla en sus 20’s. Sin embargo, sus planes se ven amenazados por una invasión alienígena.

Trata temas de depresión y alcoholismo, estando fuertemente basada en las propias experiencias de Simon Pegg lidiando con ambas cosas. Igual, en el aferrarse a “los buenos momentos del pasado” y una búsqueda de sentido, que podríamos ver como una crisis de mediana edad.

El sabor de helado que aparece brevemente (un trozo de basura), es de menta, representando “los hombrecillos verdes” de la ciencia ficción.

Hay mucho que decir sobre la cinematografía de estas tres cintas, así como de la música, las transiciones, las actuaciones, los juegos de palabras y mucho foreshadowing. Solo me queda decir que creo que son películas que vale la pena checar por su estilo únicoShaun of the Dead y Hot Fuzz están disponibles en Prime Video–, y aunque superficialmente puedan parecer comedias tontas, tienen más que eso.

Estudio Comunicación Social y prefiero escribir antes que hablar. Considero que es muy importante realmente escuchar a las demás personas para así aprender de ellas.

Me gustan los libros de fantasía y las series de ciencia ficción de los 60’s. La mayoría de mis series favoritas están subestimadas.

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