La nueva normalidad

Originalmente había escrito un artículo sobre el permanente conflicto entre AMLO y los empresarios, pero la verdad creo que todos estamos hartos de malas noticias y actitudes hostiles. Así que mejor escribiré sobre las redes sociales y la nueva normalidad en esta época tan extraña en la que vivimos.

Hace casi dos meses empezamos un confinamiento preventivo por el famoso coronavirus. Desde entonces nos hemos dado cuenta que, muchas de las cosas que dábamos por hecho, ahora no sabemos si volverán a ser lo mismo. Quizá ir a un concierto, una fiesta, al cine o al gimnasio no pueda ser posible, al menos en un buen tiempo. Sin embargo, en estos dos meses hemos encontrado muchas alternativas a estas actividades.

Las fiestas y reuniones con amigos han pasado a ser videollamadas vía Zoom. Cadenas de gimnasios como Smart-Fit han hecho vídeos y sesiones en vivo con entrenadores para que sus clientes puedan seguir ejercitándose desde casa. Ir al cine con los amigos o tu pareja ha pasado a ser Netflix Party. Las aplicaciones para citas están en su auge, Tinder y Bumble han reportado un aumento sustancial de usuarios y matchs durante esta pandemia. Por otra parte, los conciertos ahora son transmisiones en vivo vía Facebook o Instagram.

The Rolling Stones en One world: Together at home, un concierto en línea.

Esta adaptación no se queda únicamente en el entretenimiento. La educación y el trabajo de algunos afortunados ha pasado a ser en línea también. Esas mañanas y noches caóticas de tráfico intenso por los traslados a la escuela o el trabajo han acabado, ahora las ciudades están solas y el aire está libre de smog.

Nos hemos dado cuenta de que las personas son más productivas en sus casas y no necesitamos de oficinas o de espacios físicos en general para realizar nuestras actividades.Esto puede generar un cambio enorme para las empresas, ya que podrían dejar de gastar en renta y mantenimiento de espacios físicos para continuar con la operación de los negocios de forma virtual. De igual forma, eventos como convenciones en los que las empresas gastan muchos recursos para movilizar personas, pagar estancias y demás viáticos, en este contexto serán imposibles y pasarán a ser un gasto inútil cuando regresemos, relativamente, a lo que era la normalidad.

Los directivos de centros educativos ya notaron que no necesitan de un modelo presencial para impartir las clases. Esto podría solucionar problemas tan graves como los que se viven en las universidades públicas en México, donde muchas personas no pueden acceder a la educación superior debido a la falta de espacio físico para recibirlos. Motivo por el cual se han implementado difíciles exámenes de admisiónpara que sólo los más hábiles accedan a la educación superior. Este mismo modelo ha dejado sin los médicos suficientes a México en este contexto de pandemia, ya que no se ha graduado la cantidad suficiente de médicos durante décadas debido a la falta de oferta de espacios para estudiar dicha profesión.

Por otra parte, el comercio electrónico ha tenido un auge, marketplaces como Mercado libre, Amazon e Ebay han reportado un incremento en sus ventas. Todo esto debido a dos factores: las personas ya no consiguen ciertos artículos porque muchos comercios están cerrados. Además, ahora tienen mayor capacidad de pago debido a que el confinamiento ha reducido sus gastos en traslado,entretenimiento y alimentación.

Uno de los aspectos malos de esta nueva normalidad es la toxicidad que podemos observar en redes sociales como Twitter, donde diario hay hashtags en tendencias que hacen un llamado a la confrontación entre personas de distintas ideologías políticas. De igual forma, hemos visto como la pedofilia se ha manifestado en redes sociales, como Tik-tok, donde las búsquedas más populares incluyen: niñas desnudas o niñas en calzones.

Finalmente, esta nueva normalidad tiene sus puntos buenos y malos, muchos quisiéramos que las cosas vuelvan a ser como antes, lamentablemente eso no es posible por el momento y al parecer no lo será por buen tiempo. Esperemos que los gobernantes tomen las mejores decisiones y que la comunidad científica logre la tan anhelada vacuna en tiempo récord, o bien, un tratamiento efectivo contra la enfermedad.  

Soy estudiante de la carrera de administración en el ITAM. Me gusta todo lo relacionado con la política, economía y negocios.

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