La leyenda del Duke: “El más importante director vivo”

“El más importante director vivo” es cómo el aclamado director francés François Truffaut llama a Werner Herzog. Pero ¿quién es Werner Herzog y por qué es tan importante?

Nacido en Alemania en plena Segunda Guerra Mundial, Herzog tuvo que crecer en una parte remota de su país. Su padre abandonó a su familia cuando él era pequeño y las condiciones de vida en la que creció eran deplorables. El mismo Herzog cuenta que se enamoró del cine cuando un proteccionista llegó a su pequeño pueblo de Sachrang a exponer un par de filmes en su escuela (que era del tamaño de un cuarto). Herzog nació Werner Stipetić; durante su juventud se dedicó a explorar largas distancias a pie y fue ahí donde se dio cuenta que deseaba ser cineasta y se cambió el apellido a “Herzog” (duke en alemán) porque “sonaba mejor para un cineasta”.

Se dice que Herzog comenzó a hacer cine a los 19 años de edad y que su primera película la hizo con una cámara que robó de la escuela de cine de Munich. La cámara era su derecho natural como lo es tener pinceles y pintura para un pintor; era más bien una necesidad y nunca lo consideró robo. Herzog es un director nato…

En el principio de su carrera logró trabajar en la preproducción de un documental para la NASA, viajó a África, se escapó a México tras un problema con su visa y con el dinero que logró recaudar en sus aventuras y viajes compró una casa en Inglaterra y aprendió Inglés por su propia cuenta.

Fue en Perú que sucede una historia fascinante, casi milagrosa. Era 1971 y Herzog evito tomar el vuelo LANSA 508, el cual canceló a último minuto por un cambio en su itinerario. El avión fue golpeado por un trueno y sólo hubo un sobreviviente. 30 años después Herzog, hace un documental sobre el mismo vuelo y la única sobreviviente, llevándola a la selva donde se hizo pedazos el avión. Esté documental se llama “Wings of Hope”

Y es que de Herzog lo que más cautiva son sus documentales, siempre englobando personajes que persiguen sus sueños o que viven superando a la naturaleza. Aunque Herzog realizó filmes de ficción, aquellos por los que es más destacado fueron todos documentales. Con su joven experiencia de viajero,Herzogha explorado literalmente cada esquina de la tierra; de hecho él es el único director de cine que a grabado una película en cada continente. El aclamado crítico de cine, Roger Ebert, escribió una vez en una carta que le envió a Herzog: “WernerHerzog, tu eres el más curioso de los hombres. Eres cómo los viejos contadores de historias, regresando de lejanas tierras con cuentos fascinantes”.

Herzog, aventurero y pirata, explorador de tierras prohibidas, un hombre que desafía lo onírico y que en el camino inspira a poetas. Estamos hablando de un director que hizo una película de ficción en medio del Amazonas, enfrentándose a indígenas hostiles y enfermedades y que realizó cinco filmes con Klaus Kinski, uno de los más excéntricos actores que han existido; un director que tiene una escuela de cine donde enseña cómo falsificar documentos y abrir cerraduras, alguien que hipnotizó a su elenco completo en “Corazón de Vidrio”, que ha grabado volcanes en erupción, que una vez le dispararon con un rifle de aire en una entrevista y siguió la entrevista cómo si nada. Estas son tan solo algunas de las anécdotas que marcan una mitología detrás de su ser. Pero no son estas salvajes experiencias las que hacen de Herzog un impresionante director. Lo son que sus espectaculares filmes, siempre llenos de una profunda espiritualidad y sentido humano.

Las películas de Herzog son sobre la lucha del espíritu humano contra la dificultad de un mundo monstruoso. En muchas de sus obras de no ficción, Herzog decide implementar situaciones que él controla, donde le indica cómo actuar a individuos reales, pero las acciones que les pide llevar a cabo crean una realidad más profunda siempre de una manera alegórica. Está creación de una realidad onírica en cine documental explora una frontera que pocos cineastas logran encontrar, una realidad donde nos encontramos a nosotros mismos, donde nos identificamos con nuestro deseo de expresar nuestro ser y cómo frecuentemente fallamos, pero nunca nos rendimos. Es por esto que Herzog es el más importante director vivo, porque a través de su visión aprendemos que no somos los únicos en el mundo que experimentamos un profundo sentido de soledad cuando no sabemos articular nuestros sueños y pensamientos.

Me llamo Carlos Siri, soy salvadoreño apasionado del cine la música y la fotografía. Actualmente estudio comunicación en la Universidad Anáhuac Mayab. Además de escribir en YucaPost, soy fotógrafo y miembro de la casa productora Malavista donde me dedico a crear contenido audiovisual.

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