La insoportable levedad del… ¿taco?

Más allá de hacer una mala analogía de la obra de Milán Kundera publicada por primera vez en 1984, este texto toma prestadas las diversas, conflictivas y complejas formas de relacionarse que tenían Tomás y Teresa, entre sí y con otras personas en polígonos amorosos -que trastocaban a veces con ternura a Karenin- para hacer una crítica hacia la serie documental Las Crónicas del Taco (Netflix, 2019). Porque, así como en libro, las relaciones entre comensales y tacos, son muy variadas ¿Por qué este tema? Porque se estrenó recientemente el documental ¿Y con qué objeto? Cualquier persona en este país está dispuesta a hablar de los tacos siempre.

Narrada en primera persona desde la voz de los personajes principales (los tacos) se cuentan historias bien contadas. Con referencias históricas y con datos que sirven para impresionar en conversaciones de sobremesa. Se rinde honor, respeto y culto a 6 tipos de tacos: pastor, carnitas, canasta, asada, barbacoa y guisado a través de capítulos de casi 30 minutos cada uno. Aunque ningún capítulo tiene pierde y cada uno provoca muchas veces el antojo, la serie no es totalmente auténtica.

Con un acento forzado, innecesariamente pintoresco en sus variantes ñero, norteño, ranchero y a veces místico, varias voces van contando los procesos de preparación y destino de los tacos. Este recurso se vuelve innecesario con tantas imágenes y tantas personas con mucho que decir sobre los tacos.

Aunque se reconoce el trabajo, la fama y experiencia de puestos taqueros, las tomas de puestos auténticos intercaladas con entrevistas a expertas y expertos chefs, críticos gastronómicos en restaurantes finos, bibliotecas y salas minimalistas que dan profundas, pero innecesariamente sofisticadas opiniones de los capítulos en un proceso poco armónico.

Destaca la increíble fotografía a cargo de Carlos Correa, quien nos trae bellísimas tomas de cada ciudad, primeros planos con tacos en preparación y también entrevistas a personas (blancas, en su mayoría) degustando la variedad gastronómica que se ofrece a lo largo del país. Asimismo, las conversaciones entre taqueros y comensales son ambientadas con ritmos sonideros, instrumentales, guitarras, música banda, cumbia y los sonidos de cada escenario.

Por otro lado, a pesar de que sí se le da un lugar a la maestría taquera de las personas que llevan muchos años dedicándose a la venta de tacos, la producción de Netflix pensó en utilizar la fórmula de Chef’s table y darle un aire mexicano, pero no les quedó tan bien. Los tacos son la igualdad trasladada a la gastronomía; es uno de los platillos gastronómicos más accesibles para todas las personas; por eso, chocan un poco las explicaciones rebuscadas en su proceso.

Es muy rescatable el capítulo de tacos de canasta (episodio 3) porque le da voz a las personas expertas que llevan generaciones dedicadas a la venta de tacos (y menos a los expertos restauranteros), mismas que tienen mucho respeto por el maíz de las tortillas, por el trabajo y la cultura del taco. También le dan su lugar a las Guardianas del Maíz y a Marven, mujer indígena Muxe que vende tacos en el Zócalo de la Ciudad de México.

La serie es buena, pero poco auténtica. A veces cae en la soberbia de explicaciones expertas y a veces rescata la sencillez (mas no simpleza) de los tacos. En 2016 Munchies (Vice en Español) estrenó la serie Todos los Tacos y en cuatro temporadas con 16 episodios de acceso gratuito en YouTube, es una alternativa con un tono distinto que vale la pena explorar. La serie de Vice no pretende tener autoridad; es más, lo que busca es invitar a cada persona a que emita su juicio sobre los tacos que muestra, a diferencia de Netflix.

Cualquier persona con el suficiente tiempo en México sabrá que en el tema de los tacos no hay absolutos. Cada quien construye su opinión sobre los mejores tacos y las mejores salsas, porque más allá de ser un platillo más de la gastronomía mexicana, son parte de la cultura que se construye a partir de las identidades colectivas e individuales. Por eso es que se toma prestado el título al libro de Kundera. No puede hablarse desde la voz de autoridades en el mundo de los tacos, porque los sentimientos, las relaciones y las complejidades son un asunto personal, en este caso, desde la confianza de la sazón favorita.

 

 

Nota al margen: ninguna de las dos series es apta para personas veganas por las continuas imágenes de animales utilizados en el proceso de elaboración de los tacos, pero aquí dejo una lista opciones que sí son veganas:

Huitzilli Saludable (calle 29 x 26 y 28, Fraccionamiento Limones)

Nümen (calle 1-H #138 por 8 y 10, México Norte)

Distrito Vegano (calle 41 # 287, Francisco de Montejo III)

Rincón Vegana (Calle 19 no.278 X 22 Y 24 Col. Alemán)

Avocado Vegetariano (Periférico norte km 28.5 #325 entre 14 y 14a, Santa Gertrudis Copo)

Miembro de la Red Peninsular de Apoyo al Litigio Estratégico a favor de los pueblos indígenas y comunidades campesinas en los estados de Campeche, Yucatán y Quintana Roo, y de la Red Juvenil "Valiente” para defender la tierra, el territorio y el medio ambiente.

Escribo sobre política, sociedad y medio ambiente con perspectiva de derechos humanos.

Una respuesta a «La insoportable levedad del… ¿taco?»

  1. “Los tacos son la igualdad trasladada a la gastronomía; es uno de los platillos gastronómicos más accesibles para todas las personas; por eso, chocan un poco las explicaciones rebuscadas en su proceso.” Excelente análisis, al parecer el taco es vehículo por el cuál los mexicanos reforzamos nuestra identidad. En lo personal creo que los mejores tacos, muchas veces, son los que venden en la esquina de alguna colonia de clase media, o a fuera de alguna estación del metro.

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