La ferviente necesidad masculina de opinar sobre el feminismo

Entiendo perfectamente que cuando te apasiona (o simplemente dominas/te importa/representa) un tema y quieres que las demás personas se involucren. Juegas un papel importante en transmitir sobre él; yo no le llamaría educar pero otros sí, cada quien, supongo que en cierto punto sí es la palabra, pero sobre feminismo no.

Básicamente tengo tres razones, una histórica, una que yo le llamaría “de sentido común” y una que llamaremos “profundidad filosófica”.

  1. Históricamente hablando

Desde siempre, los roles de género han jugado un papel importante para la distribución laboral por sexo y, sobretodo, la distribución de tareas domésticas. Lo que muchos llaman la “crianza” de los hijos. Esto es muy fuerte trasladado al feminismo porque ha traído muchísimos problemas a la hora de comunicar sobre el mismo. Parte fundamental de la crianza es la educación y comunicación la cual, constantemente se ve a las figuras femeninas como las “obligadas” a educar, cuando no debería ser.

La importancia de este tema es que cuando una mujer habla sobre feminismo e incomoda constantemente confunden comunicar con “linchar”. Si te incomoda que las mujeres evidencien que han sido violadas, violentadas, secuestradas, torturadas y abusadas es porque no te has puesto a pensar que a ellas les incomoda haber denunciado y que no le hicieran nada a su agresor; haber dicho algo y que alguien cercano no les creyera y así, muchos casos. Entonces sí, si te incomoda el feminismo es porque a todas las mujeres les incomoda las injusticias mucho más, créeme.

No es nuestro deber como mujeres educar sobre feminismo, no es nuestro deber hacer ver que es un movimiento para hacer valer nuestros derechos, y, lo primordial, no es nuestro deber comunicar sobre feminismo sin incomodar. Es irreal pensar que un movimiento no va a incomodar porque precisamente busca evidenciar los privilegios.

  1. Sentido común

Mi papá siempre dice que el sentido común es el menos común de los sentidos y cada vez le creo más. He visto a muchísimos hombres ofenderse cuando les dices que no puedes ser feminista pero he visto muchos foros de lactancia, cancer de mama etc. conformados por paneles de puros hombres y no ven el absurdo ¿por?

¿Notan el absurdo de decir que el “feminismo no los representa”? Es como decir que el derecho a la vivienda no te representa o a la salud. Las mujeres que salen, gritan, lloran, se abrazan, lloran juntas exigiendo justicia no están buscando representar a nadie. Están buscando que todas las mujeres en su vida, incluyéndolas, salgan a la hora que sea y regresen sin ninguna preocupación. Esas mujeres que están afuera no te representan porque no es tu movimiento y porque no les interesa representarte, les interesa que dejes de encubrir violadores, que dejes de “pasar packs” en grupos de WhatsApp, que dejes de hacerte de la vista gorda cuando tu familiar “macho” trata mal a su pareja o hace que le sirva como si fuese su obligación.

Por un lado, lo dices porque eres una mujer que aún no se siente parte, y ese tal vez es problema de que la comunidad sonora no ha sabido llegar a ti o tal vez no la has querido escuchar con suficiente atención, pero aunque digas eso, la comunidad está ahí y si un día nos necesitas, ahí vamos a estar.

Y, por otro lado, eres un hombre que lo dice porque el feminismo te incomoda, y qué bueno. El feminismo no te quiere representar, el feminismo quiere que todas las mujeres a tu alrededor se sientan seguras, se sientan con los mismos derechos y sí, tal vez has vivido dificultades, obstáculos pero muy probablemente no son por tu género, entonces no, no te representa pero no te preocupes, no te queremos representar. Como hombre no puedes ser feminista pero sí puedes llevar el feminismo a los espacios tomados por hombres; sí puedes hacer algo, hazlo.

  1. Profundidad filosófica

Esta es la razón más compleja y por la que cada vez hablo menos de feminismo. He escuchado muchas veces que las desigualdades entre hombres y mujeres se deben principalmente a razones de asertividad, de que las mujeres no saben “tomar lo que es suyo” y, para mí, es un argumento muy falaz. Es cierto que dentro de los roles de género el papel de las mujeres es mucho más sumiso que el de los hombres por imitación, cultura, educación etc. Pero nadie habla de cómo la asertividad femenina es menor por el entorno.

Más allá del debate teórico e incluso narrativo que existe alrededor de las mujeres y su forma de comunicar, todavía vivimos una premisa profundamente sexista y es que la asertividad es más importante que la igualdad de derechos. Culpar la asertividad femenina de la falta de oportunidades es básicamente decirle a las mujeres que no saben pedir las cosas ¿tendríamos que pedirlo?

Esto desarrolló otro problema y es la jerarquía sistemática que se ha ido construyendo poco a poco con el género. Cualquier cosa asociada a las mujeres y niñas se considera, culturalmente, menos importante, me explico con tres ejemplos.

Laboralmente: no es un secreto que la mayoría de los labores administrativos y domésticos están ocupados por mujeres (principalmente por la flexibilidad de los horarios pero eso lo ignoran), y estos laborales tienen asignados un valor cultural menor que los “labores masculinos”.

Valores culturales: El maquillaje, moda, decoración, el gusto en sí se considera frívolo y superficial, mientras que deportes comúnmente masculinos casi casi son justificados como teoría filosófica e histórica (como si la moda no tuviera historia por sí misma).  Pero cuando las mujeres entran a un “nicho que no es el suyo”, tampoco les va mejor, ¿el futbol femenino? Lo vimos con los sueldos de las selecciones, coberturas, patrocinios etc.

Los pasatiempos, las carreras, las posesiones y los comportamientos “femeninos”, inventados en primer lugar, generalmente se descartan por ser frívolos, triviales, de nicho o de bajo estatus, ciertamente nada a lo que pueda aspirar “un hombre”.

Esto sólo genera más problemas, porque entonces ¿el punto de comparación y a lo que debemos aspirar es a lo llamado “masculino”?, ¿el estándar masculino es realmente el conjunto de comportamientos más socialmente deseables o moralmente sólidos? Pero por supuesto que no.

Tan este argumento es falaz que, muchos de nuestros problemas como sociedad vienen de la famosa “masculinidad tóxica” que es la falta de voluntad fundamental entre los hombres para disculparse, o incluso percibir que tienen algo por lo que disculparse como no ceder el espacio para que las mujeres hablen de feminismo.

Yo dejé de hablar de feminismo con hombres porque poco a poco me fui dando cuenta que la verdad, no les interesa, no buscan un diálogo, buscan un debate y mis derechos no van a estar en juego en un debate y eso, es salud mental no poca asertividad.

Politóloga internacionalista de profesión, feminista foodie por convicción.

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