Julian Assange: ¿Ciberactivista criminalizado o cracker prófugo?

Después de 2,494 días, Julian Assange ha sido arrestado por la policía británica tras ser expulsado de la embajada de Ecuador en Londres.

Julian Assange es fundador de WikiLeaks, portal para la publicación masiva y análisis de documentos secretos. En 2007 se filtró un video de soldados estadounidenses disparando desde un helicóptero en Bagdad, causando la muerte de civiles y un periodista. En 2010 filtraron masivamente material clasificado del Ejército estadounidense sobre las guerras de Afganistán e Irak, siendo esta su etapa de mayor popularidad.

En WikiLeaks se dio también el Cablegate, “una de las mayores filtraciones de información clasificada en la historia de Estados Unidos” de acuerdo al Departamento de Justicia: la filtración de mas de 700.000 documentos diplomáticos de Estados Unidos y comunicaciones con sus embajadas en distintos países.

Como resultado de estas filtraciones, Assange es acusado de conspiración criminal por cometer “piratería informática (cracking)”. En 2012, Assange es reconocido como asilado por Ecuador, encontrándose bajo su protección internacional, a través de la embajada en Reino Unido, por su posible extradición a Suecia o a Estados Unidos.

En el caso de Julian Assange se proponen distintos puntos de análisis, de los cuales señalo tres principales:

  • Se propone ver a Julian como periodista, siendo protegido por la libertad de prensa y su persecución sería vista como un atentado contra la libertad de expresión.

  • Otra perspectiva es ver a Julian como un cracker presuntamente culpable de cometer delitos informáticos para su propio beneficio, y quien ha buscado la protección internacional como una forma de evadir la justicia.

  • La tercera, en la que profundizaré un poco más, es ver a Julian como un ciberactivista, una persona defensora de derechos humanos, esto significaría no solamente discutir sobre el derecho a la libertad de expresión, tendríamos que hablar de la criminalización a defensoras y defensores. Esta perspectiva me parece la más completa.

Este tercer supuesto no se aleja mucho del primero, las personas defensoras son frecuentemente detenidas por el ejercicio legítimo de su derecho a la libertad de expresión y reunión pacífica, a través de tipos penales como “rebelión”, “terrorismo”, “obstaculización a las vías de comunicación”, etc., siendo víctimas de criminalización tras denunciar y buscar el esclarecimiento de graves violaciones de derechos, así como por denunciar a funcionarios por actos de corrupción [1].

No se debe dejar de lado que, aunque no ha sido señalado como el motivo, días antes de que Ecuador retirara la protección internacional a Julian Assange, WikiLeaks dio a conocer una serie de documentos que presuntamente involucran al actual presidente de Ecuador, Lenin Moreno, y a su familia en una red de corrupción. Esta filtración se ha denominado como los “INA Papers”.

Ecuador solamente ha referido que el retiro de asilo está de acorde a los estándares internacionales, sin embargo, no ha mencionado cual de las cláusulas de cesación o de exclusión sería aplicada [2]. La protección internacional se debe brindar mientras subsistan las condiciones que dieron origen a la misma [3], en este caso la persecución en contra de Julian Assange jamás se detuvo, tan así que actualmente Estados Unidos, lugar donde aún se aplica la pena de muerte, solicita su extradición.

Ecuador debió considerar en todo momento la protección a la vida de Julian Assage, así como el riesgo de sufrir tortura, tratos crueles, inhumanos o degradantes. Ahora Reino Unido deberá considerar esto antes de proceder a una extradición.

El caso de Julian Assange no solo se trata de violaciones a los derechos de las personas sujetas a protección internacional, también se trata de la falta de criterios claros para proteger el ciberactivismo.

La labor de los y las activistas es sumamente importante en una sociedad democrática, filtrar información sobre irregularidades del gobierno es una forma de denuncia y la criminalización del ciberactivismo con base en la “seguridad nacional” es un problema real. Por supuesto que se deben tener criterios claros para proteger a la ciudadanía, pero estos criterios deben contemplar el trabajo de las personas defensoras y protegerlas de la criminalización.

Como reflexión se plantea la siguiente pregunta: ¿Cuál es la diferencia entre Julian Assange y otras personas que son CEOs de empresas cuyas aplicaciones o plataformas han sido acusadas de filtrar información de las y los usuarios para beneficio propio, de otros particulares e incluso del mismo gobierno? ¿Por qué no es la misma persecución?

“The power of people armed with the truth” — Calle 13, Multi_Viral (con Julian Assange).

[1] Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Informe sobre criminalización de defensoras y defensores de derechos humanos. OEA/Ser.L/V/II. Doc. 49/15. 31 diciembre 2015. Párr. 47.

[2] Convención sobre el Estatuto de Refugiados de 1951. Artículo 1 incisos C, D, E y F.

[3] Corte Interamericana de Derechos Humanos. Opinión consultiva 25. Solicitada por el Estado de Ecuador. Párr. 123.

 

Estudiante de décimo semestre en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Yucatán. Miembro del Colectivo Más Derechos Humanos y de Amnistía Internacional Yucatán.

Escribo de temas de interés social con perspectiva de derechos humanos.

"Cada quien necesita viajar a su propio tiempo por su propia distancia".

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