Joker: La tragedia a través de la risa.

Joker es la nueva película de Todd Phillips, que cuenta con Joaquin Phoenix en el rol protagónico, interpretando al famoso payaso anarquista de DC comics. Sin lugar a dudas, estamos frente a un film que busca ser algo mucho más complejo que la mera adaptación de un comic.

Todd Phillips y todo su equipo se plantearon un desafío al inicio de la producción; no ser una película más sobre comics. Estos buscaron desde el minuto cero, conseguir una cinta que prevalezca independientemente de su contenido original y cumplieron su cometido. Acercándose al cine de finales de 70´ y principios de los 80´, particularmente a obras magnánimas del maestro Martin Scorsese, como Taxi Driver y The King of Comedy, llegaron a Arthur Fleck, y a la historia de un hombre mentalmente perturbado e infeliz con su vida, que subsiste sus días trabajando de payaso, con el sueño de algún día ser un gran comediante.

Joaquin Phoenix se puso en los zapatos de un personaje muy difícil, pero logró una interpretación fabulosa. Comprendió al personaje de maravilla, expuso sus miedos, sus incomodidades y sus perturbaciones de gran manera. Su Arthur Fleck es el fiel retrato de un hombre excluido por un sistema que se dedica a destruir e invisibilizar a los más débiles. Es por esto que Joker plantea una fuerte crítica social, desmenuzando con crudeza todas las miserias que sufrimos como sociedad. Es una película que no busca satisfacer a las mayorías sino incomodarlas y desafiarlas. Igualmente, hay que ser hipócrita para mencionar que la existencia de un film de estas características sea el causante de incentivar conflictos. Hacer eso supone nuevamente desviar el foco de atención de lo realmente importante, que es que vivimos en un mundo basado en la desigualdad, cosa que no justifica de ninguna manera el accionar de nuestro protagonista.

La dirección por parte de Phillips es muy buena. Durante la mayoría del film utiliza planos medios para mostrarnos de cerca lo que vive Arthur, además de usar la cámara en mano como reflejo de la inestabilidad del personaje en todo momento. La fotografía, a cargo Lawrence Sher, es impecable. La banda de sonido, compuesta por Hildur Guðnadóttir, aporta tensión e incomodad en los momentos justos, y también funcionan muy bien las canciones no originales elegidas. Además, la ambientación de Gotham emulando la Nueva York de principios de los 80’ está muy bien lograda.

En conclusión, Joker parece una película sacada de otra época, que demuestra que todavía se pueden contar historias complejas y profundas que interpelen al espectador. Se propone como un torbellino de emociones, que te pasea entre ellas constantemente. Con un trabajo técnico impecable y con una actuación de Joaquin Phoenix digna de Oscar, se establece como una de las mejores películas de este año.

Escribo sobre cine, series y cuestiones relacionadas a la cultura pop.

Apologista de Spielberg y reinvindicador de De Palma. Argentino y, como tal, futbolero. Ademas futuro historiador.

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