Intervención del Espacio Público: La guía para Impulsar el Desarrollo Humano desde las Acciones de las y los Habitantes

México tiene una deuda histórica en temas de desarrollo social. En la actualidad, persisten problemas de inequidad, pobreza, inmovilidad social y bienestar en la calidad de vida de las personas. Estas condiciones, por desgracia, son reconocibles a nivel internacional. Particularmente, América Latina cuenta con retos importantes en esta materia.

A la par de los problemas reconocidos, han surgido nuevas tendencias en torno al análisis, evaluación e intervención en pro del desarrollo de las personas. Una de estas nuevas tendencias es la que ha buscado centrar la atención en las personas y el espacio en que habitan. Es decir, reconoce como factores primordiales al espacio público, las condiciones de vivienda, los servicios públicos y la incidencia de estos en el desarrollo de su calidad de vida. Empero, es necesario destacar que ese enfoque precisa no solo la atención en las personas, sino, a su vez, su integración en los procesos de análisis, diseño e intervención. El placemaking, también conocido como urbanismo táctico, es ejemplo de esto.

Veámoslo de esta forma: en una misma ciudad las condiciones de desarrollo y oportunidades que tienen las personas pueden ser completamente diferentes si nos focalizamos en la colonia o micro localidad que habitan. Aquellos que viven en la periferia suelen tener menores opciones de esparcimiento, transporte, centros deportivos o, incluso, centros escolares. Por su parte, quienes viven en el centro —geográfico, económico y político— tienen una oferta basta. Estas condiciones no son esporádicas; así se desarrollaron las ciudades desde su concepción: a través de la centralización. No obstante, la dinámica que vivimos actualmente ha hecho más visibles estas desigualdades y laceran, constantemente, la calidad de vida a la que pueden optar o aspirar las personas.

Vía Jon Hugh

Existen diversas agrupaciones, colectivos o asociaciones civiles que están trabajando bajo el enfoque persona – espacio público. En América Latina, a pesar de que desde hace varios años ha comenzado a abordarse el desarrollo en el marco de esta idea, es muy reciente el surgimiento de agrupaciones —muchas veces, principalmente académicas— que se destaquen por atender e involucrar a la población en el marco del espacio común. México, por su parte, cuenta con esfuerzos focalizados que requieren una mayor participación de los sectores social, público y privado, si es que se quiere generar cambios coyunturales.

Este ideal al que hago alusión puede parecer utópico; más tomando en cuenta que la participación ciudadana, en muchas ocasiones, es supeditada al accionar político. No obstante, creo que hay una gran área de oportunidad para que nosotres, como habitantes de nuestras ciudades, podamos generar cambios importantes. No hablo de cambiar completamente el panorama de facto, me refiero a generar una cadena de pequeñas acciones que permitan conseguir un objetivo más grande.

Si hasta este momento sigues teniendo alguna duda sobre lo que puedes hacer en el lugar en que te encuentras, hagamos un pequeño ejercicio de retrospección:

Recuerda la última vez que caminaste por tu parque favorito o el que más sueles frecuentar. ¿Cómo llegaste ahí? ¿Caminaste o fuiste en bicicleta? En cualquiera de los casos, estoy seguro, podrás recordar las calles que recorriste. ¿En qué condiciones se encontraban? ¿Te sentías seguro? ¿Estaban bien iluminadas? Y sobre el parque, ¿realmente se encontraba limpio? ¿Los juegos que solías utilizar de niño seguían funcionando? La banca en la que solías pasar la tarde platicando, leyendo, comiendo algo o esperando a un amigo, ¿seguía estando ahí? ¿Aún consideras ese parque como un lugar de encuentro, como un espacio recreativo, un lugar al que puedes acudir a hacer ejercicio u olvidarte un rato de cualquier pendiente?

Como podrás haber comprendido con este ejercicio, las necesidades de atención están ahí a simple vista. Algunas acciones que puedes considerar son las siguientes:

  • Impulsa una cuadrilla vecinal de limpieza en tu parque más cercano. Recupera el espacio público y reduce la aversión al mismo a través de una mejor imagen.
  • Acércate a alguna institución educativa, agrupación civil o centro cultural e impulsen actividades al aire libre: talleres, recitales o actividades deportivas. Sé creativo. Promuevan la integración y la cultura.
  • “Adopta un área verde”; genera un huerto urbano o un minijardín público e involucra a tus vecinos. La convivencia con la naturaleza es primordial para el sano desarrollo de las personas.

Se que el panorama se presenta complicado para dar un primer paso, pero las opciones son bastas. Recupera el espacio público y atrévete a vivir tu ciudad (tu localidad); paulatinamente verás ese cambio del que hemos hablado. ¿Cuál será tu primer tu acción?

Economista. Jamás dejemos de hablar sobre las múltiples necesidades que tiene nuestro país respecto al desarrollo social. A veces hablo de temas político-económicos, el resto del tiempo sobre literatura y gastronomía. También escribo poemas.

Busca siempre tiempo para tomarte un café contigo y con las personas que quieres.

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