Iga Swiatek: número 1 en la cancha y en mi corazón

Cuando vi por primera vez a Iga Swiatek jugando tenis era 2020. Yo tenía 20 años y ella tenía 19. Yo estaba intentando sobrevivir a la pandemia y a mi segundo semestre de universidad en línea. Ella estaba a punto de ganar su primer Roland Garros, uno de los 4 torneos anuales más importantes para les tenistas. Seguramente en ese momento Iga no sabía que dos años después se convertiría en la número 1 del mundo y rompería decenas de récords. Yo tampoco me imaginaba que dos años después mi estado de ánimo dependería, en cierta medida, de que Iga ganara partidos de tenis.

            Pero bueno, este no es un artículo para contarles cuánto amo a Iga Swiatek, sino para explicarles por qué la amo tanto y quizá, convencerles de amarla también. Sé que hablar de deportes en este mundo que se cae a pedazos por la violencia y la contaminación parece banal y superficial. Sin embargo, me parece una tarea importante comunicarles los logros de esta polaca de 21 años porque desde hace unas semanas, tengo la sensación de que, si un hombre jóven estuviera logrando lo que ella está logrando, sin duda sería el titular de todos los noticieros deportivos. Además, si conocer a Iga Swiatek les trae la mitad de alegría que me trajo a mí, les aseguro que vale la pena leer este artículo.

            Iga Swiatek cumplió 21 años el 31 de abril de 2022 y es la tenista número uno del mundo desde el 4 de abril de este año. En toda la historia de este deporte, solo 28 mujeres han ocupado este lugar en el ranking y desde hace 10 años, solo 8 tenistas han sido número 1 del mundo. Además, Iga está en una racha de 35 victorias consecutivas. Eso quiere decir que ha ganado 6 torneos consecutivos, incluyendo un Grand Slam: Doha, Indian Wells, Miami, Stuttgart, Roma y Roland Garros. Les últimes tenistas que consiguieron números similares fueron Serena Williams en 2013, quien consiguió 34 victorias consecutivas y Novak Djockovic en 2010-2011, quien consiguió encadenar 43 victorias. Esto coloca a Iga Swiatek, quien aún es muy jóven, en una lista junto a les mejores tenistas del mundo. 

Imagen tomada de Women’s Tennis Association.

            Un aspecto que, en mi opinión, vuelve aún más admirables los logros de Swiatek es la forma en la que ha podido manejar la presión y el estrés. Iga no se volvió la número uno del mundo superando a quien estaba delante de ella en el ranking, como normalmente sucede. Iga se volvió la número 1 después del inesperado retiro de Ashleigh Barty, tenista australiana que dominó el circuito en 2021. Las personas analistas, expertes y el público se preguntaban cómo lidiaría Iga con esta nueva posición que llegaba de forma inesperada cuando su racha de victorias apenas iniciaba. Muches pensaban que llegaría el momento en el que Swiatek despertaría del trance, se daría cuenta de lo que estaba pasando y sucumbiría ante la presión. Hasta ahora no ha ocurrido. La hemos visto disfrutar y luchar cada punto de cada partido, superar situaciones adversas y ganar a pesar de estas. La vimos consolidar su posición en Roland Garros con mucha seguridad, a pesar de las altas expectativas que estaban puestas sobre ella partido a partido. En parte, como la misma tenista ha declarado, estos resultados se deben al trabajo que ha realizado junto a su psicóloga deportiva Daria Abramowicz.

            Iga no solo es admirable por sus resultados tenísticos sino también por su actitud y su forma de ser. Sus compañeres en el tour han dicho que es muy agradable en múltiples ocasiones, también han declarado que la admiran y que les inspira a jugar mejor por sus logros y algunes incluso han hecho bromas en twitter sobre lo difícil que es ganarle. En algunos videos incluso la hemos visto entrenar y bromear con sus próximas rivales. Esto no es algo común dentro del mundo tenístico, pues al ser un deporte individual muchas veces existe cierta tensión hacia les mejores jugadores. Sin duda, Iga ha asumido su papel como líder del circuito femenil sin dejar de ser auténtica y amable con todes sus compañeres.

            Otro aspecto que sin duda es admirable es lo acertada que es Iga al dar su opinión sobre distintos aspectos en entrevistas y conferencias de prensa. Desde que ganó su primer Roland Garros Iga sorprendió a muches hablando de política, salud mental, menstruación y la desigualdad entre el circuito varonil y femenil. La polaca no es extrovertida, más bien es tímida y de pocas palabras, pero esto no le ha impedido mostrar firmeza y asertividad en sus declaraciones. Desde que se volvió número 1, el foco mediático está aún más atento a las declaraciones de la polaca, pero al igual que en la cancha, ha lidiado con ello de forma increíblemente madura. En los últimos meses ha criticado la poca atención que han puesto les tenistas a la guerra en Ucrania después de las primeras semanas y el poco apoyo de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP) y la Asociación de Tenistas Mujeres (WTA) ante el baneo de les ruses y bielorruses en Wimbledon.

            Por último, y quizá menos importante (aunque personalmente esto haga que la ame aún más) la juventud y personalidad de Iga resultan un toque fresco en el circuito de tenis. Iga pertenece a la generación Z y se nota. Ama a Taylor Swift, declara que después de los partidos lo único que quiere hacer es acostarse a ver Gilmore Girls, va a leer al bosque después de terminar sus responsabilidades y siempre que gana un torneo describe de forma detallada lo que irá a comer para celebrar. En las entrevistas después de los partidos es común que responda “honestamente, no lo sé” a un montón de preguntas que tenistas mayores responden con detalle. También ha dicho cosas como “no tengo idea qué estoy haciendo” o “no sabía qué hacer y me puse a cantar Dua Lipa” y otras frases que revelan su personalidad genuina, relajada y, para mí; entrañable.

            En las próximas semanas Iga jugará Wimbledon, el tercer Grand Slam del año que este año se juega sin puntos debido al baneo de ruses y bielorruses. Iga es la favorita para ganar el título, aunque el césped no es su mejor superficie y se espera que su rendimiento en los torneos de cancha dura que vienen después también sea muy bueno. Además, al menos que otra de sus compañeras gane todos los torneos que restan y Swiatek deje de ganar, la polaca terminará el año como número uno del mundo, lo que sería un gran logro para ella. La carrera de Iga apenas empieza y yo les invito a admirar a esta polaca de 21 años a nivel deportivo, personal y hasta político.

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