Hablar de “sexualidad” dicen, pero sólo quieren culparte

-Frida Cartas

@Friedducha

Es abusivo que las políticas públicas de los distintos niveles de gobierno, así como las diferentes instituciones privadas o del Estado, las asociaciones civiles, los organismos no gubernamentales, ¡y quien sea! Se atrevan hablar de “sexualidad”, así entre comillas, cuando por ésta, todo lo que entienden (o quieren expresar) es sexo, y peor aún, cuando todo el sexo lo reducen a genitales. Un manejo de información sesgado, con manipulación. Enfocado a emitir reportes finales (o hacerse selfies) para que se vea que “hacen algo”.

Y es que ese discurso genitalista, que como objetivo tiene la “prevención”, radica tal parece en sembrar el miedo y la culpa directa de los jóvenes y adolescentes, mujeres y hombres, que tienen una vida activa en el sexo. Te dan un condón (masculino evidentemente, porque de los condones femeninos ni en su producción se ocupan menos en su difusión) para decirte: tómalo porque si coges, algo malo, terrible, fatídico y destructor de vida te va a pasar, te va a dar VIH o arruinarás tu vida embarazándote. No hay más. Sus mensajes y acciones están solamente encaminadas a difundir miedo, castigo, espanto, drama, psicoterror social.

Ese discurso también es adultocéntrico y criminalizador, es un regaño para jóvenes y adolescentes, una advertencia desde el yo sé más que tú, por eso te lo digo. Todo lo que hacen es cacarear de sexo, pene-vulva, vulva-pene, coito, penetración, y aún con ello, se atreven a decir descaradamente que trabajan por la “educación sexual”. ¿Cuánta audacia, no?

Es audaz porque es claro que como gobierno, lo único que quieren es no invertir en el sistema de salud, no capacitar personal médico, no sensibilizar a recursos humanos en los temas y la sexualidad en su totalidad (o por lo menos abarcar más), no producir material literario y con miras a la salud psicoemocional y sexual. Nada de eso, sino repetir lo que dicen “líderes de opinión, médicos, sexólogos” salidos tal parece de un curso online.

Es más cómodo -y protector para sus instituciones- pagarle a tres ignorantes que les hagan un spot de radio, un clip de vídeo, o diseñen una campaña publicitaria, para decir “toma el condón porque te va a pasar algo muy malo”… Y así, cuando les pasa, tener el poder de espetar: Te lo dije; por lo tanto es tú única responsabilidad, toda tuya, debiste hacerme caso. Cuando, ojo: el sistema de salud está obligado –no es un favor el que hacen–, en atender e invertir permanentemente los problemas de salud derivados de la vida sexual de las personas.

No han hecho sino seguir con este discurso y acción criminalizadores, culpabilizantes, adultocéntricos, heterosexualizantes, y, como es lógico, misóginos: siempre está dirigido más a mujeres, ¿dónde deja a la autonomía sexual, la intimidad, la decisión sobre el propio cuerpo? Porque les recuerdo que estas tres cosas son parte de una lista más amplia sobre Derechos Sexuales y Reproductivos (DSyR), de los jóvenes y las adolescentes. No son ocurrencias de nadie, son derechos humanos, ratificados por el Estado mexicano desde 1994.

Si tan ocupados y preocupados están en prevenir infecciones y embarazos que llegan a parto, hablen entonces de derecho al aborto, del sexo fuera del coito, de otras formas más que la simple y repetitiva penetración. Cuestionen el sistema heterosexista, el régimen heteronormal, las dinámicas córporeas del erotismo capitalista que tanto venden, los mecanismos de control cotidiano, digan que tener sexo no es el porno que tanto circula por ahí, qué sé yo… Si tan enfocados están en prevenir “la fatalidad”. Aunque ¿por qué tener un embarazo tiene que ser fatal y lo peor?

Y entre otras cosas, ¿quién te habla de que si tomas un condón es para que puedas coger con más personas, y si quieres hasta al mismo tiempo? ¿Quién te dice que el sexo genera salud psicoemocional? ¿Quién te habla de placer? ¿De la salud sexual misma? ¿Quién te dice que el sexo no es para la reproducción humana sino para tu salud y placer? Por decir ejemplos. ¿Quién te dice que un embarazo no es igual a parto? ¿Quién se toma el tiempo para decirte que la sexualidad no es sinónimo de sexo? ¿Quién nos explica que es mentira que todo el tiempo tenemos ganas de coger porque no es un instinto natural ni campañas, sino otra forma más de relacionarse con personas? ¿Quién nos dice incluso que la sexualidad son todas las formas posibles de relacionarse con nuestro mundo y entorno, no sólo personas, sino con todo lo que habita en él: plantas, animales, objetos, cosas? Más aún, ¿quién nos dice que la sexualidad es relacionarnos con nosotras mismas en un ejercicio de introspección y empoderamiento sexual?

Si vamos hablar de sexualidad humana, dejen de reducirla a sexo y genitales, y vayamos hablando además de placer sexual, de membresía política, de la orientación sexual como algo que fluye y no es estática, del género y todo lo que éste implica (identidad, expresión, polos de adoctrinamiento como la feminidad y la masculinidad, los estereotipos más allá de ropa y apariencias, etcétera), del cuerpo político, de la autonomía corporal y sexual de todas las personas, de los roles de género, de los usos de la identidad en los espacios públicos, de DSyR, y hasta de los mandatos de “belleza”. Vayamos ampliando la información y sacando la paja y la telaraña de la mente adulta que culpa al resto por tener sexualidad en su cuerpo desde que nace hasta que muere, porque sí, la sexualidad no es cosa que aparece de repente en una etapa de la vida, somos personas sexuadas desde que nacemos hasta que morimos.

Basta a la corta visión de la institución y política pública, o cualquier activismo, que quiere trabajar entre otras cosas por el embarazo adolescente o las ITS, pero hablando nomás de condones masculinos y anticonceptivos. Es como cuando contra la deserción escolar de Niños, Niñas y Adolescentes, simplemente dan becas y ya, sin ir a la raíz.

El asistencialismo paternalista sobre todo del gobierno, y que tan bien han aprendido y reproducido muchas ONG’s, AC’s y líderes de opinión en Facebook, Youtube y Twitter, sin por lo menos hacerlo con un enfoque de Derechos Humanos y una perspectiva de género, en vez de facilitar herramientas para el empoderamiento, la resiliencia, la resignificación, la salud psicoemocional, sólo genera más mierdas moralistas y culpas judeocristianas que son una profunda mentira, por decir lo menos.

¡Lee a las invitadas e invitados de YucaPost!

Una respuesta a «Hablar de “sexualidad” dicen, pero sólo quieren culparte»

  1. Me encanta. Pensé en cosas que no se me habían ocurrido. Concuerdo con lo que menciona, y si urge una educación sexual propia a las necesidades humanas, no frases superficiales que solo confunden mas.

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