Music Festivals by the Numbers

Este año se cumplen 50 años desde que tuvo lugar el festival más icónico de la historia. Aproximadamente medio millón de personas atendieron a Woodstock en 1969 y presenciaron uno de los eventos que daría inicio a todo un movimiento que hoy se ha convertido en lo que conocemos como festivales de música. Aunque no lo creas los festivales se han convertido algo popular desde hace menos de dos décadas. A pesar de que hay algunos como Glastonbury que están ya por cumplir casi 50 años activos y con una fuerte cultura de tradición tras el ejemplo de Woodstock, la gran mayoría tiene menos de una década.

Hace poco me encontré un artículo en el que se hablaba sobre como los costos de los festivales han ido en aumento desde que estos comenzaron. Para ponerte en perspectiva, en la primera edición de Glastonbury celebrada en 1970, un boleto costaba apenas 5 libras y te incluía un litro de leche fresca de la granja. Este año entrante, el precio del boleto oscila las 250 libras. Si aplicaramos simplemente un aumento por inflación, el boleto costaría apenas 25 libras (5 veces más). Entonces ¿por qué los festivales han aumentado tanto su precio?

Antes que nada, si me conoces sabes que soy un Glastonbury-Goer frustrado. He intentado ir desde el 2016 pero la demanda de boletos es tan alta, que los más de 120 mil tickets se acaban en menos de 30 minutos. La primera vez que lo intenté me encontraba en Francia y no tenía ni la menor idea de a que me enfrentaba. Tenía que comprar 5 boletos y todavía recuerdo aquel domingo a las 9 de la mañana con la página completamente colapsada y mentando madres en todos los idiomas que sabía. En mi segundo intento fuí más precavido, saqué de clase a dos amigos y nos metimos en la sala de cómputo de la escuela, cada quien en dos computadoras. Un minuto antes de que salieran a la venta fuimos interceptados por una profesora y enviados de regreso a clase sin capacidad de negociar. En mi último intento el año pasado, estuve tan cerca que es probablemente la vez que más me ha dolido. Mi novia desde España logró entrar al sistema y asegurar los boletos pero al momento de pago la tarjeta fue rechazada por ser de débito y la realidad es que a las tres de la mañana y con el reloj encima era muy difícil conseguir otro método de pago.

Ahora que sabes mi obsesión con Glastonbury te daré algunos datos del festival para que entiendas la magnitud del evento y los costos detrás de este:

  • 210,000 atendentes.
  • 125,000 boletos vendidos en 26 minutos.
  • 63 mil personas para su realización incluyendo performers, vendedores, seguridad, staff de producción.
  • 900 acres de área.
  • 3,000 actos a través de 3 dias.
  • 100 escenarios.
  • 4,000 puestos de comida.
  • 40,000 botes de basura.
  • 6,000 baños portatiles.

Los numeros son grandes. A gran escala cada detalle se convierte en una fuerte cantidad de dinero dentro de la nómina. Estamos hablando de proveer todos los servicios necesarios para más de doscientas mil personas. Los festivales actuales ofrecen mucho más que eso. Debido a que la economía de la industria musical se ha visto afectada por la era digital, la mayoría de los artistas ven a las presentaciones en vivo como su principal fuente de ingreso. En 1969, Jimi Hendrix recibió el equivalente actual de 125,000 dólares cuando se presentó en Woodstock. Este año, Ariana Grande recibió un pago por 8,000,000 de dólares por presentarse en Coachella. Esto demuestra que la gran mayoría del ingreso neto de los festivales se va en pagarle a artistas.

Además de tener que pagar grandes cantidades de dinero a los artistas, los festivales tienen que ofrecer una experiencia única. Pero producir esa experiencia, cuesta. Apenas el 8% de los compradores de boletos dicen que el cartel de artistas es el factor definitivo al momento de comprar un ticket, mientras que más del 50% dicen que es la experiencia en general la que define si asistir o no. Producir ese ambiente místico de un festival requiere de mucho esfuerzo y dinero. Ahí es donde se va la otra gran parte de las ganancias, resultando en costos muy elevados para que los festivales sean apenas rentables todavía con ayuda de patrocinadores importantes.

Para concluir, te presento algunos de los festivales más nuevos y relevantes de nuestro país que ofrecen un concepto diferente al que ya estamos acostumbrados muy acostumbrados:

Radio Bosque

http://radiobosque.mx

Este 2019 celebrarán apenas su primera edición trayendo a artistas de talla internacional como The Blaze, Hot Chip, WhoMadeWho y Underworld. El festival busca sacarte del ambiente urbano y disfrutar de algunos de los máximos expositores de la música electrónica en el bosque de la periferia de la Ciudad de México.

Fecha: 2 de noviembre.

Precio por boleto general: 1100 pesos (etapa dos).

Bahidora

http://bahidora.com/es

Celebrado en Las Estacas, Morelos, el festival Bahidorá se ha posicionado como uno de los favoritos para amantes de la música alternativa. Teniendo lugar a través de tres días,  ofrece una experiencia cercana al arte y la naturaleza, fuera del estrés del ambiente urbano.

Fecha: 14 al 16 de febrero.

Precio por boleto general: 1400 pesos (early bird).

Sonar Mexico

https://sonarmexico.com/es/2019/artistas

Buscando promover la creatividad musical y la tecnología, Sonar México llega en su primera edición presentando a artistas como Bonobo y BadBadNotGood entre un amplio cartel de culto.

Fecha: 5 de octubre.

Precio por boleto general: 1350 pesos (tercera etapa).

Estudiante de Ingeniería del Tecnológico de Monterrey. Resuelvo problemas de matemáticas durante el día y escribo música durante la noche. Mi dieta se basa principalmente de atún enlatado y café. Público música bajo el nombre Kauss.

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